Bolivia se juega a todo o nada en Cancún

Evo Morales, presidente de Bolivia
Image caption La delegación boliviana ha criticado con dureza las formas de negociación de la cumbre de Cancún.

No sólo es Japón, por su rechazo a renovar el Protocolo de Kioto, ni Estados Unidos o China, por su aparente falta de interés en un posible acuerdo. En la cumbre de Cancún contra el cambio climático uno de los más duros negociadores en esta reunión es Bolivia.

La visita del presidente boliviano, Evo Morales, este jueves a la cumbre confirmó lo que se decía en los pasillos durante la semana: que la delegación de ese país sudamericano es una de las más firmes e inflexibles en las reuniones que se están llevando a cabo.

"Muere el capitalismo o muere la Madre Tierra", dijo Morales durante una conferencia de prensa. "Buscar una salida intermedia es engañar a los pueblos", agregó.

Esa supuesta poca intención boliviana de aceptar compromisos en la negociación es la que preocupa a muchas delegaciones, incluidas las de países latinoamericanos.

Bolivia "está usando una estrategia con el fin de retrasar las discusiones y regresar una y otra vez a los mismos puntos", le aseguró el jueves a BBC Mundo Andrei Bourrouet, viceministro de energía de Costa Rica y miembro de la delegación de su país.

"Tenemos un límite de tiempo para llegar a acuerdos en las próximas horas y a Bolivia no le importa", agregó Bourrouet.

"Entendemos que políticamente puede ser un buen mensaje para ellos, pero no para el resto de los países", dijo.

Retirada

Durante su discurso en la reunión plenaria, Morales fue tajante en su crítica a los países como Japón que se niegan a renovar el tratado que establece límites vinculantes a las emisiones.

"Si nosotros desde acá enviamos al basurero al Protocolo de Kioto, seremos responsables de economicidios, ecocidio y por tanto, de genocidio, porque estamos atentando contra la humanidad en su conjunto".

Además, los delegados de su país, liderados por el embajador de Bolivia ante Naciones Unidas, Pablo Solón, han sido los más críticos respecto a las formas de negociación en Cancún.

Por ejemplo, el miércoles, Solón convocó a una conferencia de prensa para anunciar que los delegados bolivianos se habían retirado de una reunión de consultas entre unos 40 países porque temían que las decisiones finales serían discutidas en esa reunión, y no en una asamblea plenaria con todos los 192 países miembros.

"No queremos repetir una situación como la del año pasado (en Copenhague)", dijo Solón, en referencia al acuerdo logrado entre unos pocos países en las últimas horas de la edición anterior de esa cumbre en la capital danesa.

¿Y el ALBA?

Image caption Muchos en Cancún destacan que la posición de Bolivia no es compartida por países miembros del ALBA.

Muchos en Cancún destacan que la posición de Bolivia no es compartida por países miembros del ALBA como Venezuela y Ecuador.

"Venezuela y Ecuador tienen un buen rol", dijo el costarricense Bourrouet. "Se mueven al centro, a una posición gris, para tener una negociación abierta".

En respuesta a una pregunta de BBC Mundo sobre si su país compartía la actitud boliviana durante su visita a la cumbre este miércoles, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, dijo: "Es tragicómico escuchar que Bolivia está obstaculizando. No comparto esa opinión. ¿Cuál es la posición radical? No entiendo."

BBC Mundo mencionó a Correa el ejemplo del caso del proyecto REDD. Este sistema, a través del cual se pagarían compensaciones a países y comunidades para que eviten la deforestación, está siendo discutido en Cancún.

Según varios delegados, Bolivia se resiste a incluir la palabra "mercado" en cualquier lugar del texto y Ecuador sí acepta esos mecanismos de mercado.

"Si, o sea, no es que yo sea simpatizante del mercado, pero soy economista y sé que es una realidad económica", dijo Correa.

"El desafío no es negar la existencia del mercado, sino controlarlo, hacer que no sea el amo sino el siervo de nuestra sociedad".

Solidaridad

Morales, mientras tanto, se ha defendido de quienes aseguran que la posición de Bolivia está aislando a su país.

"Están presentando al gobierno que se queda solo con su posición radical", dijo Morales. "(Pero) jamás nos aislarán de los pueblos del mundo; intentarán, acusándonos que el presidente es muy radical: eso, no es novedad, la historia se repite".

Bolivia ha recibido, por su parte, gestos de comprensión desde algunos sectores, como de parte de Yolanda Kakabadse, presidenta de la organización WWF Internacional.

"Lo que vemos aquí es un Estado, representado por su presidente, que es tan ambicioso como los demás deberían ser", aseguró Kakabadse este jueves.

"Y hasta que todos los los gobiernos confirmen que todos tenemos una participación (en las discusiones), seguiremos teniendo a personas como los representantes de Bolivia, que sienten que este no es un trato justo".

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