Última actualización: Miércoles, 16 de febrero de 2011

La casa donde se gesta el Barcelona

La Masía

La Masía cerrará sus puertas en septiembre, al final de la temporada 2010-11.

La pequeña y modesta casa de ladrillo marrón, construida en el estilo catalán tradicional, pasa casi inadvertida para el enjambre de hinchas del Barcelona que se dirige hacia el estadio del Camp Nou.

Esta casa, La Masía, ha sido la base del éxito del Barça. Les inyecta el ADN a los jugadores del club, la filosofía de cómo se debe jugar: ejercer presión, mantener el balón, atacar.

Los tres finalistas del Balón de Oro 2010 de la Fifa -Lionel Messi, Andrés Iniesta y Xavi Hernández- y gran parte de los jugadores del primer equipo culé aprendieron su oficio en La Masía.

Otro de ellos, por supuesto, es el capitán del Arsenal, Cesc Fábregas, quien se está preparando para enfrentarse a sus ex compañeros de clase en el grupo de los últimos 16 de la Liga de Campeones.

Los nombres estelares que han salido de La Masía son impresionantes y los campeones españoles se proponen trasladar su fábrica de talentos a una nueva instalación puntera, al sur de la ciudad, que se inaugurará en septiembre.

Pero regresemos a La Masía. Ha sido en este ambiente acogedor, a pocos pasos del Camp Nou, donde prometedores jugadores jóvenes se han convertido en estrellas mundiales.

Carlos Folguera

Folguera vio florecer a varios 'cracks'.

Las fotografías de la graduación del actual capitán Carles Puyol y del entrenador Pep Guardiola cuelgan en la pared del comedor de tejado marrón donde Messi probablemente almorzaba.

En el pequeño salón de juegos adyacente, seguramente Xavi jugaba al tenis de mesa.

En la cocina, al lado de las escaleras, un cocinero lo saluda a uno con una sonrisa cálida, mientras que en el cuarto de estudio del piso de arriba, que tiene vista al Camp Nou, Iniesta y otros por el estilo habrán hecho sus tareas escolares.

Algunos de los dormitorios están en el último piso, y el resto en los alrededores del Camp Nou.

La Masía tiene un aire de tradición mezclado con expectativa y una atmósfera de diversión y familiaridad.

El lugar no tiene mucho más que eso, pero estos 600 metros cuadrados contribuyen a que el sistema juvenil del Barcelona sea tan especial a la hora de producir el equivalente futbolístico al oro.

"Este plantel del Barcelona está formado por mucha gente de La Masía y ése es un factor importante en nuestro éxito, porque nos conocemos desde hace mucho tiempo", le dice Iniesta a la BBC.

"Crecimos aquí con las mismas ideas del fútbol y jugando de acuerdo con la misma filosofía", añade.

Jóvenes entrenan en La Masía

De los cientos que entran, pocos logran realmente sobresalir.

Y, en gran medida, es Iniesta, el mediocampista adorado por los fans de toda España esta temporada por su gol ganador en la Copa del Mundo 2010, quien personifica el espíritu de La Masía.

"Andrés es uno de los jugadores que mejor simbolizan lo que representamos en La Masía, es de los que más vienen a visitarnos y el que tiene mejor relación con nosotros", dice el director de La Masía, Carlos Folguera, mientras nos preparamos para hacer una entrevista en la sala de conferencias, situada al lado de un pequeño bar de madera, en el área de entrada a la residencia.

"Al principio, Andrés lo pasaba muy mal aquí en La Masía. Él es muy familiero y, como su familia estaba en Albacete, tardó algunos meses en adaptarse", agrega.

"Pero luego se adaptó muy bien y es realmente muy humilde, si uno considera todo lo que ha logrado. Aquí enseñamos disciplina, orden, control, e intentamos demostrar que un futbolista puede ser una estrella sin ser un fanfarrón, simplemente ayudando a sus compañeros a ser mejores".

La clave del éxito actual del Barça es una filosofía del juego que surgió como descendiente directa del "fútbol total" de Holanda en los años 70 y que se implementa en todos los equipos del club, desde los niños de siete años hasta la primera división.

"Todo el mundo dice que nuestra filosofía comenzó con el 'Dream Team' de Cryuff", cuenta Folguera.

"Creo que surgió del intento de dominar el juego al mantener la posesión del balón. Siempre estamos buscando un tipo de jugador que no es físico, sino un muy buen pensador, que está listo para tomar decisiones, que tiene talento, técnica y agilidad. La fuerza física no es importante".

Iniesta, Messi, Villa

La Masía produce estrellas.

Reclutados de toda España, es sorprendente lo poco que los 60 jugadores jóvenes que viven en La Masía juegan al fútbol: poco más de una hora y media al día.

En cambio, hay un énfasis mayor en el trabajo escolar y los jugadores deben asistir a clases extras con los tutores de La Masía una vez que regresen al centro después de su día de escuela.

De esta manera, los estudiantes que no tengan éxito en el fútbol profesional pueden optar por ir a la universidad o encontrar un empleo.

"Aquí es donde todas las estrellas comenzaron", dice Folguera, lanzando una mirada orgullosa a las fotografías de algunos de los más ilustres que se han graduado en la Masía: por ejemplo la del portero del Liverpool, Pepe Reina, con Xavi y Puyol.

"Así que los jugadores actuales piensan: 'Estoy en un buen lugar'. Pero eso es también un peligro. Tenemos que hacerles ver que el sueño es un largo viaje, les decimos que tienen que tener paciencia y que no todos ellos lo lograrán".

RUTINA

  • 6.45 Levantarse y hacer la cama
  • 7.00 Desayuno en La Masía
  • 7.30 Bus a la escuela
  • 8.00 a 14.00 Escuela
  • 14.15 Almuerzo
  • 15.00 Hora libre
  • 16.00 a 18.00 Apoyo escolar
  • 19.00 a 20.45 Entrenamiento
  • 21.00 Ducha - bus de regreso a La Masía
  • 21.30 Cena
  • 22.00 TV/ internet

"A Pep Guardiola le gusta ayudar, pero no todos los 48 jugadores que actualmente están aquí pueden conseguirlo. A pesar de ello, La Masía es, por supuesto, el lugar ideal para un jugador joven".

El enfoque de "menos es más" del sistema de formación del Barcelona está diseñado para que cada sesión de entrenamiento sea de la más alta calidad posible.

"Se trata de darle a las sesiones la mayor intensidad posible ", explica el coordinador de la academia de fútbol juvenil, Albert Puig.

"Hasta los 16 años no hacemos ningún entrenamiento físico con los chicos, sólo practicamos con el balón. Luego les añadimos el entrenamiento físico, pero siempre incorporado a los ejercicios con el balón".

No es de extrañar, entonces, que jugadores como Pedro, oriundo de las Islas Canarias, y jugadores locales, como Sergio Busquets y Gerard Piqué, parecieran correr con el balón pegado a los botines.

Por supuesto, ha habido errores - y costosos – como cuando a Fábregas se le permitió salir a la Liga Premier inglesa y al Arsenal o los cuatro años que pasó Piqué en el Manchester United a las órdenes de Alex Ferguson en el Old Trafford.

Piqué volvió a casa con un costo de US$15 millones, mientras que Fábregas aún se encuentra en el norte de Londres.

Mirando a los egresados de La Masía en el primer equipo del Barcelona, el juego parece fácil. Presentan una seguridad que raya la pereza, llevan la pelota hacia atrás y adelante en triángulos y hacen jugadas que dejan a los oponentes – y a la multitud- pasmados.

"No sólo parece fácil. Es fácil jugar con los jugadores de La Masía", le dice el lateral derecho brasileño Dani Alves a la BBC. "Tienen cualidades increíbles con el balón y tienes que sentirte feliz de jugar en un equipo como este".

Pep Guardiola

Guardiola moldea el juego de los jóvenes.

Y todavía La Masía los sigue produciendo como salchichas.

Andreu Fontás, Thiago Alcántara, Marc Bartra, Jonathan dos Santos y Víctor Vázquez ofrecieron una muestra de lo que es la nueva generación del Barça en diciembre de 2010 en el último partido del Barcelona en la Liga de Campeones contra el campeón ruso Rubin Kazan.

La calificación para los octavos de final de la competencia más prestigiosa del fútbol europeo ya era segura, pero el equipo, en el que figuraban jugadores de segunda línea, ganó cómodamente, y Fontás y Vázquez anotaron lo dos tantos de la victoria por 2-0.

¿Por qué otros grandes clubes de Europa no replican el modelo de La Masía, que se estima que cuesta alrededor de un quinto de los 50 millones de libras (US$80 millones) que el Chelsea pagó por el pase de Fernando Torres del Liverpool en enero?

"Otros clubes como el Real Madrid tiene una cantera muy buena, la diferencia es sólo que no la usan", explica Puig. "Así que el trabajo queda sin terminar. Nosotros, por el contrario, incorporamos nuestros talentos en el primer equipo con regularidad. Es un poco como producir un Ferrari pero luego no usarlo".

Son nuevos tiempos, pero no queremos perder la esencia familiar de este edificio

Carlos Folguera, director de La Masía

Produce un toque de melancolía, entonces, que este edificio emblemático en la carretera que conduce al Camp Nou pronto ya no se utilizará para nutrir a los jugadores jóvenes del club.

La Masía cerrará sus puertas al final de la temporada 2010-11 y será sustituida por nuevas instalaciones - de 70 a 80 residentes - en la Ciudad Deportiva en Sant Joan Despí.

"Es una medida necesaria. Las nuevas instalaciones son más modernas. Son nuevos tiempos, pero no queremos perder la esencia familiar de este edificio", reflexiona Folguera.

La escuela de excelencia del Barcelona se ampliará de 600 metros cuadrados a 5.000, de dos a cinco pisos, de instalaciones antiguas a otras totalmente modernas. Pero los recuerdos y el sentimiento de orgullo permanecerán en esta casa de ladrillo viejo que ha visto a las estrellas del fútbol mundial ir y venir.

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