Hallan en Brasil animal prehistórico con colmillos temibles

tiarajudens Derechos de autor de la imagen AP
Image caption El Tiarajudens es miembro del extinto grupo de reptiles parecidos a los mamíferos llamados terápsidos.

Una nueva especie de animal prehistórico, de 260 millones de años de antigüedad, fue descubierta por investigadores en Brasil.

La nueva especie, que vivió antes que los dinosaurios, habría sido un poco más grande que un cerdo salvaje. Es miembro del extinto grupo de reptiles parecidos a los mamíferos llamados terápsidos, del que se cree que descienden los mamíferos.

Tenían cuatro patas y fueron dominantes durante el período Pérmico de las eras Paleozoica y Mesozoica (hace entre 250 millones y 190 millones de años).

El fósil fue descubierto, muy bien preservado, durante excavaciones en el estado de Río Grande do Sul, en 2009, cerca de la frontera con Argentina y Uruguay.

La nueva especie fue bautizada Tiarajudens, y la investigación fue publicada en la revista Science.

"Fue una suerte haberla encontrado", le dice a BBC Mundo el paleontólogo principal a cargo del descubrimiento, el salvadoreño Juan Carlos Cisneros, del Centro de Ciencias Naturales de la Universidad Federal de Piauí, Brasil.

El misterio de los colmillos

Para el equipo de la Universidad Federal de Piauí, en Brasil, hay una pregunta que aún no tiene respuesta.

Image caption Los paleontólogos excavaron el fósil en una zona de Brasil fronteriza con Argentina y Uruguay.

El fósil encontrado presenta unos feroces colmillos situados en la mitad de la boca, de unos 12 cm. de largo, que nunca se utilizaron para comer carne porque se sabe que el Tiarajudens era herbívoro.

Además, la especie de hocico corto también tenía dientes superiores e inferiores que encajan, como lo hacen los dientes humanos, lo que le permite masticar con facilidad.

"Estos dientes no los tiene ningún animal conocido. Eso nos permitió asegurarnos de que se trataba de una especie nueva", afirma Cisneros.

"Esto era muy inusual para los animales de esa época. El Tiarajudens habría convivido con el Gorgonopsis, un carnívoro de más de cuatro metros de largo, y con el Dinocéfalo, que medía hasta seis metros", explica el científico.

"Se trata sin dudas de una especie rara. Un herbívoro con este tipo de dientes habría sido una especie territorial y solitaria", asegura el paleontólogo.

Defensa

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Image caption Se cree que los largos colmillos tenían un fin defensivo.

Como el Tiarajudens era herbívoro, los investigadores sospechan que sus colmillos largos, similares a los de un gato con dientes de sable, pueden haber sido utilizados para protegerse y disuadir a los depredadores, o por los machos para luchar contra los miembros de la misma especie.

Esa misma función tienen los colmillos del ciervo almizclero macho.

El Dr. Cisneros comentó: "Eso es algo que pensamos habían inventado los herbívoros modernos, por lo que es interesante descubrir que otras especies en la antigüedad también usaban estas estrategias".

Según los científicos, este descubrimiento significa un avance en el entendimiento de la evolución de la dentición heterogénea en los terápsidos y amplía nuestro entendimiento sobre las interacciones ecológicas a finales del Paleozoico.

El científico asegura que el Tiarajudens pudo haberse extinguido debido a un cambio en la vegetación o en el clima, ya que los herbívoros son más vulnerables que los carnívoros.

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