Crean un manto que hace a los objetos "invisibles" al sonido

Ondas Derechos de autor de la imagen Other
Image caption La teoría fue planteada por primera vez en 2008.

Un equipo de científicos presentó una suerte manto que hace a los objetos invisibles para las ondas sonoras.

La teoría del manto acústico fue propuesta en 2008, pero no ha sido llevada a la práctica hasta este año.

El artefacto, fabricado con planchas de plástico agujereadas, se basa en los mismos principios utilizados para que los objetos no reflejen la luz.

El mecanismo puede servir para hacer, por ejemplo, que un barco sea indetectable por un sónar o utilizarse en el diseño acústico de una sala de conciertos.

Los científicos se han dedicado a investigar cómo crear "mantos de invisibilidad" al estilo del niño mago Harry Potter, desde que la idea comenzó a parecer posible en 2006.

Sus ensayos se han basado sobre todo en los llamados metamateriales, que son creados por el hombre y tienen propiedades que no existen en la naturaleza.

Los metamateriales están diseñados de forma tal que fuerzan a las ondas de luz a viajar alrededor de un objeto. Para un observador, es como si el objeto no estuviese allí.

Muy pronto, se descubrió que lo que ocurría para que las ondas de luz se desviaran (un proceso conocido como ópticas de transformación), podría aplicarse también a las ondas sonoras.

Similitudes y diferencias

Derechos de autor de la imagen Other
Image caption El manto está hecho con simples planchas de plástico.

"Fundamentalmente, en cuanto a esconder los objetos, es lo mismo. Un objeto se hace notar a través de alguna clase de onda, y uno o lo escucha o lo ve", señala Steven Cummer, de la Universidad de Duke, en Estados Unidos."Pero cuando se trata de crear los materiales, las cosas son muy diferentes entre la acústica y la electromagnética".

Cummer dio a conocer su teoría del manto acústico en 2008 y este año, un grupo de investigadores de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign, en EE.UU., la puso en practica por primera vez.

El trabajo demostró la invisibilidad acústica en una capa superficial de agua, a frecuencias de ultrasonido por encima de las que podemos escuchar.

Ahora, Cummer y sus colegas presentaron una técnica para esconder los efectos acústicos que funciona en el aire, para frecuencias audibles entre uno y cuatro kilohercios, correspondientes a dos octavas de la mitad superior de un piano.

Funciona utilizando una pila de hojas de plástico con una serie de agujeros. La medida y el lugar exacto de cada agujero en cada hoja, y el espacio entre las hojas, tiene un efecto predecible en los ondas de sonido entrantes.

Cuando se colocan en una superficie plana, la pila redirecciona las ondas de modo tal, que las ondas reflejadas son iguales a las que se generarían si la pila no estuviese allí.

Esto quiere decir que un objeto que está bajo la pila -en el experimento el objeto era un bloque de madera de 10 cm. de largo- no "escucharía" el sonido, y cualquier intento por localizar al objeto utilizando ondas sonoras fracasaría.

Simpleza

Ortwin Hess, director del Centro de Plasmónica y Metamateriales del London Imperial College, en el Reino Unido, considera que este experimento es "verdaderamente notable".

"Muestra muy bien que, a pesar de que las ondas acústicas y electromagnéticas son muy diferentes por naturaleza, los poderes de transformación óptica y transformación acústica son similares".

Hess dejó en claro que la demostración fue de ondas sonoras directas y sólo en dos dimensiones, pero lo más notable fue la simplicidad del principio.

El trabajo muestra cómo se puede esconder un objeto de un sónar y protegerlo de los sonidos entrantes, pero el mismo principio podría aplicarse en la dirección contraria. Es decir, conteniendo o dirigiendo un sonido dentro de un espacio, por ejemplo, en un estudio de sonido o ajustando el sistema acústico de una sala de conciertos.

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.