2D o no 2D, esa es la cuestión

Trabajo con imagen de Crónicas de Narnia realizado por Prime Focus. Derechos de autor de la imagen BBC World Service
Image caption Cada parte de cada cuadro de cada escena de toda la película tiene que ser procesada. Aquí, una escena con el león de Crónicas de Narnia, en la que trabaja la firma Prime Focus.

Dentro de cuatro años, es la expectativa, el mercado de 3D tendrá 25 veces su tamaño actual, pero muchos piensan que no hay suficientes películas como para justificar la compra de equipos nuevos. Ahora, un proceso que le agrega una dimensión extra a los filmes tradicionales ofrece una solución. Pero, ¿vale la pena?

Desde el lanzamiento de "Avatar" -la película más costosa y, a su vez, mejor vendida de la historia-, algunos críticos empezaron a pensar que el cine en 3D se estaba desinflado.

El costo de ver un filme en tres dimensiones en el teatro es considerablemente más alto que el de uno normal, y hay una gran falta de películas en auténtico 3D.

Apenas unos 100 títulos han sido lanzados hasta ahora, aunque un puñado más tiene su estreno programado en los próximos meses, cuando la temporada de verano levante vuelo.

Eso significa que las compañías están empezando a tratar de llenar el vacío, pero el proceso puede ser lento y caro.

El creador de "La Guerra de las Galaxias", George Lucas, admitió que le ha costado más convertirla a 3D que lo que le costó realizar la película original.

"La Guerra de las Galaxias" en 3D será estrenada en 2012, después de estar nueve años en desarrollo.

Cada parte de cada cuadro de cada escena tiene que ser manualmente dividida en sus partes constituyentes para crear un mapa de profundidad, un proceso que podría ser válido para filmes prestigiosos pero que probablemente no será económicamente viable para aquellos de bajo presupuesto, particularmente los que pasan pronto a Blu-ray.

Cuando pase la novedad

Pero no son tanto los teatros, sino los hogares los que muchos productores sueñan conquistar.

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Image caption Convertir a La guerra de las galaxias a 3D ha tomado 9 años.

Los consumidores estadounidenses gastaron alrededor de US$30 millones en contenido 3D en 2010, pero se espera que el monto alcance los US$749 millones para 2014, según la firma consultora IHS Digest.

"Para el final de 2011, más de 159,3 millones de discos Blu-ray habrán sido vendidos en Europa occidental", asegura Danny Kaye, vicepresidente ejecutivo de sondeo global y estrategia tecnológica de Twentieth Century Fox.

"En títulos lanzados simultáneamente en DVD y Blu-ray, como 'Avatar' y 'La brigada A', estamos viendo alrededor de un tercio de nuestras ventas en Blu-ray".

Y, aunque la mayoría de los Blu-rays en la actualidad no están capacitados para 3D, el aumento en las ventas incrementa la audiencia potencial para este tipo de contenido.

Sin embargo, a medida que la tecnología va dejando de ser una novedad y se convierte en algo integrado a las televisiones -una función estándar en lugar de una ventaja única para vender más-, muchos miran con escepticismo su uso generalizado.

En el Reino Unido, por ejemplo, "menos de la mitad de los 11 millones de hogares con capacidad para recibir televisión en tres dimensiones serán en 2016 usuarios activos y regulares de este servicio", según un estudio de la firma Informa.

2D extra

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Image caption El tener que usar gafas especiales es una de las desventajas de 3D.

Así las cosas, un grupo de grandes fabricantes están tratando de asegurarse de que todos los que tengan una TV 3D la usen.

Para ello se desarrolló un proceso que interpreta la imagen plana en tiempo real y la convierte en una imagen de tres dimensiones, si es vista a través de los lentes indicados, por supuesto.

Los folletos que promocionan el proceso prometen resultados casi tan buenos como los reales.

"Podemos acercarnos mucho (a una producción filmada en 3D)", dice Chris Mosely, de Samsung.

"Depende del contenido, obviamente, pero uno puede lograr resultados muy buenos, a tal punto que estudios de cine han venido a ver si compran esa tecnología para convertir sus películas a 3D de una manera más barata".

Puristas

Pero los puristas no están contentos. El director de "Avatar", James Cameron -en gran parte responsable por el flujo reciente de estrenos en 3D-, cree que hasta las conversiones de más alta calidad sólo deben ser usadas en circunstancias muy específicas.

"Mi filosofía personal es que la conversión a posteriori sólo debe usarse para una sola cosa: para títulos que son favoritos comprobados, como 'Tiburón', 'ET', 'Indiana Jones', 'Encuentros cercanos del tercer tipo'... o 'Titanic'".

"A menos de que uno tenga una máquina del tiempo para volver al pasado y filmar en 3D, no hay otra opción. La mejor alternativa si uno quiere lanzar una película en 3D es hacerla en 3D".

Debido a la forma en la que la tecnología de 3D engaña al ojo, la manera en la que la imagen es cortada influye en cuán bien se verá la película. Es por ello que muchos expertos no están convencidos con la nueva tecnología.

"Consideramos que los convertidores de 2D a 3D son una especie de truco", declara Michael Briggs, el experto en TV 3D de la organización de derechos del consumidor Which?.

"Pueden convertir cualquier película 2D en 3D pero si uno quiere la mejor experiencia 3D debe ver material que ha sido filmado, dirigido y producido con el efecto 3D en mente", opina.

Y los periodistas de tecnología que han visto los resultados parecen concurrir.

"Vi algunas conversiones 2D a 3D y en general son bastante terribles", dice Jim Hill, editor de productos de la revista Wired UK.

"Hay un deseo obvio de revender películas aburridas en 2D como emocionantes filmes en 3D, pero no hay una manera fácil de hacerlo. Manipular la imagen para darle un efecto pseudo 3D generalmente las hace menos definidas y menos realistas".

Apuesta tridimensional

No obstante, ante tan poco contenido a disposición para los primeros entusiastas de los nuevos equipos de televisión, los productores dicen que sencillamente están llenando la inmensa brecha entre la cantidad de contenido que el público espera y lo que se produce en tres dimensiones.

"Es una forma útil de introducir a la gente al mundo del 3D", alega Keiran Alger, editor del sitio de tecnología T3.com.

"Uno de los mayores problemas de 3D es ''¿qué voy a ver?', pero creo que esta tecnología es considerada más como un relleno que una solución final".

A medida que se filme más en 3D, se anticipa que el precio de producción se reduzca. Y la compañía de producción en 3D False Creek piensa que filmar con una dimensión extra no está fuera del alcance de la mayoría de las producciones de cine.

"Para una película independiente con un presupuesto de un millón de dólares, el costo de producirla en 3D implica un incremento del 18%", señala.

"Y las películas en 3D tienen un chance más alto de ser éxitos de taquilla que las 2D: 52% para 3D versus 5% para 2D", asegura.

"Es casi seguro que los filmes en 3D van a hacer dinero, algo que no se puede decir de las películas en 2D", concluye.

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