Escándalo en Scotland Yard genera dudas sobre seguridad en los Olímpicos

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Image caption John Yates, máximo responsable de la actividad anti-terrorista de Scotland Yard, dejó su cargo este lunes.

Mientras en Reino Unido empiezan la cuenta atrás hacia los Juegos Olímpicos que se celebrarán en Londres en julio de 2012 y que comportarán la mayor operación de seguridad en tiempos de paz de la historia de la nación europea, los altos mandos de la policía de la capital británica se encuentran sumidos en un estado de confusión.

En los últimos días, Scotland Yard ha perdido a su comisario jefe, Paul Stephenson, y al máximo responsable de la actividad anti-terrorista, el subcomisario John Yates, por la vinculación de ambos con el escándalo de las escuchas ilegales del semanario sensacionalista News of the World.

Por el momento, Yates será sustituido por la subcomisaria Cressida Dick, pero la marcha repentina de un oficial anti-terrorista de tan alto rango supondrá un duro golpe para los planificadores de los Juego Olímpicos.

A fines de este año, todos los esfuerzos en la lucha contra el terrorismo en Reino Unido estarán centrados en las Olimpiadas, durante las cuales se espera que el nivel de alerta terrorista sea elevado a la categoría de "severo", la segunda en importancia en una escala de cinco.

Documentos secretos

Se espera que unos 120 jefes de Estado y de gobierno viajen a Londres el año que viene. Además, en el Parque Olímpico, donde se desarrollarán parte de las competencias, se calcula habrá una afluencia diaria de unas 350.000 personas.

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Image caption Se espera que unos 120 jefes de Estado y de gobierno viajen a Londres el año que viene para asistir a la Olimpiadas.

Diez mil policías y 13.000 oficiales de seguridad serán desplegados en 30 instalaciones deportivas.

Muchos oficiales de inteligencia del Servicio de Seguridad del MI5 serán transferidos en los próximos meses y dejarán sus tareas actuales para dedicarse a los Juegos Olímpicos.

La Policía Metropolitana, trabajando de cerca con el Ministerio de Interior, el Servicio de Seguridad y el Ejército, necesitará liderazgo.

El funcionario policial de más alto rango a cargo de la seguridad olímpica, el subcomisario Chris Allison, permanece en su puesto y a él le corresponde ahora asegurarse de que la partida de Yates causa el menor trastorno posible.

Tan sólo han pasado dos años y tres meses desde que Yates fue nombrado al frente del departamento de Operaciones Especiales de Scotland Yard, después de que su predecesor, Bob Quick, se viera obligado a dimitir tras mostrar sin querer a los periodistas documentos secretos de una operación en una visita a la residencia del entonces primer ministro británico, Gordon Brown.

Los que le conocen, aseguran que Yates ha hecho un buen trabajo en la lucha anti-terrorista.

Tras hacerse pública su renuncia, el alcalde de Londres, Boris Johnson, aseguró: "Millones de londinenses están más seguros gracias a su trabajo y el de su equipo".

Nombramiento controvertido

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Image caption El escándalo de las escuchas ilegales del semanario sensacionalista News of the World se ha cobrado dos altos cargos de Scotland Yard.

Al principio parecía que Yates no tenía intención de dimitir, aunque aparentemente cambió de idea después de que le informaran de que iba a ser suspendido mientras se realiza una investigación por su supuesto fracaso a la hora de continuar la investigación policial sobre las escuchas ilegales.

Yates contaba, por supuesto, con una serie de oficiales de policías subordinados muy capaces y un portavoz de la policía dijo que no hay planes inmediatos para realizar cambios en esos puestos.

A la cabeza está el subcomisario adjunto Stuart Osborne, que es el Coordinador Nacional de la lucha anti-terrorista.

Debajo de él hay un comandante que se encarga del trabajo diario del comando anti-terrorista de Scotland Yard SO15.

Lo que sin duda será más controvertido será el nombramiento de Cressida Dick como sustituta de Yates.

Dick era la responsable de operaciones de Scotland Yard cuando la policía londinense abatió al electricista brasileño Jean Charles de Menezes en una estación de metro de Londres en julio 2005, pocos días después de los ataques contra el sistema de transporte de la capital británica.

Si bien es cierto que muchos en la opinión pública asociarán su nombre con ese desastroso episodio de la historia de la policía londinense, Dick fue absuelta de cualquier responsabilidad en la muerte de de Menezes y es ahora la mujer de más alto rango en la Policía Metropolitana.

El próximo año se le presentará a Dick un enorme reto.

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