El escándalo de las escuchas se cierne sobre el primer ministro británico

Última actualización: Lunes, 18 de julio de 2011
David Cameron y Paul Stephenson

El jefe de Scotland Yard habló de Cameron al hacer pública su renuncia.

El escándalo de las escuchas ilegales y supuestos sobornos a policías por el semanario sensacionalista News of the World comienza a adquirir tintes de culebrón en el Reino Unido, donde crece la presión en torno al primer ministro, David Cameron.

La dimisión el domingo de clic Paul Stephenson, jefe de la Policía Metropolitana de Londres (Scotland Yard), no ha hecho más que aumentar la presión sobre Cameron, que hasta principios de año tuvo como portavoz a Andy Coulson, exdirector de News of the World en la época en que se produjeron las escuchas.

El comisario Stephenson dejó el cargo después de que se supiera que la policía había contratado como consultor al antiguo editor ejecutivo del tabloide, Neil Wallis, también salpicado por el escándalo.

Pero al dejar el cargo, Stephenson hizo algo que el analista político de la BBC Norman Smith, interpreta como un intento de poner al gobierno en el foco del escándalo.

Stephenson afirmó que la relación entre Cameron y Coulson le impedía comentar con el primer ministro las acusaciones contra Wallis. "No quise poner en un compromiso al primer ministro de alguna manera al revelar o discutir sobre un sospechoso en potencia que tenía claramente una relación muy próxima a Coulson".

El líder de la oposición, el laborista Ed Miliband, no dudó en apuntar a Cameron: "Es chocante que Paul Stephenson haya asumido su responsabilidad y dimitido por contratar al segundo de Coulson, mientras el primer ministro ni siquiera ha pedido disculpas por darle un cargo al propio Coulson".

Siguen rodando cabezas

Mientras tanto, Cameron se volvió a defender e insistió en diferenciar la situación en la policía y el seno del gobierno.

"Respecto a Andy Coulson, nadie dice que el trabajo que hizo en el gobierno fuera en alguna instancia inapropiado o malo", dijo el jefe del Ejecutivo desde Sudáfrica.

Lo que viene

  • Lunes: se espera que Scotland Yard se posicione sobre la conducta de su número dos, John Yates; el ministro de Interior se pronuncia sobre la renuncia del jefe de la policía; el alcalde de Londres comparece ante la prensa para hablar de la investigación en el seno de la policía.
  • Martes: Rupert Murdoch, James Murdoch y Rebekah Brooks declaran ante la comisión de Cultura de la Cámara de los Comunes.
  • Miércoles: el primer ministro comparece ante el Parlamento.

La última cabeza que se ha cobrado el escándalo es la del número dos de Scotland Yard, John Yates, quien dimitió este lunes.

Yates estuvo a cargo de la primera investigación de las escuchas, en 2006, pero cerró el caso. Además, fue el responsable de comprobar las credenciales de Wallis cuando fue contratado por la policía.

Antes había renunciado clic Rebekah Brooks, otra ex editora de News of the World y responsable en el Reino Unido del conglomerado mediático de Rupert Murdoch.

Considerada una de los personas más cercanas a Rupert Murdoch, Brooks fue detenida y dejada en libertad bajo fianza. Además, era considerada amiga cercana del primer ministro británico.

El News of the World está acusado de haber accedido ilegalmente a mensajes de teléfonos celulares de 4.000 personas en su afán por conseguir informaciones exclusivas.

Las acusaciones, que eran conocidas hace tiempo, ganaron relevancia pública en las últimas semanas, cuando se revelaron nuevos detalles.

El escándalo adquirió tal dimensión que Murdoch resolvió cerrar News of the World, cabecera con 168 años de historia y una tirada de unos 2,7 millones cada domingo.

Cuestionamientos

El opositor Partido Laborista quiere que Cameron explique su decisión de contratar a Coulson como portavoz incluso después de que se conocieran las primeras revelaciones sobre escuchas ilegales en el seno del dominical sensacionalista que dirigía.

Para la diputada Yvette Coooper, portavoz laborista para asuntos judiciales, la declaración de Stephenson pone de manifiesto una "preocupación muy grave del jefe de la policía, que se sintió incapaz de hablar con el primer ministro y la ministra de Interior sobre la cuestión operacional respecto a Neil Wallis por causa de la relación del jefe del gobierno con Andy Coulson".

Los cuestionamientos ya amenazan con ensombrecer la visita de Cameron a África, que fue reducida de cinco para dos días por la crisis. De hecho, al comparecer ante la prensa junto con el presidente sudafricano, Jacob Zuma, las preguntas sobre el asunto fueron una constante. Y de nuevo debió defender su decisión de contratar a Coulson.

Cameron ya había sido criticado por estar en Afganistán cuando estalló el escándalo hace dos semanas.

Cameron dijo respetar la decisión del hasta el domingo máximo responsable de Scotland Yard y pidió a la policía que siga haciendo "todo lo posible" para aclarar los hechos.

Y los hechos no parecen detenerse: este martes, tanto Rupert Murdoch como su hijo James y su ex protegida, Rebekah Brooks, deberan aparecer ante una comisión del Parlamento para responder a pregunta sobre el caso.

Contexto

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.