La reunificación imposible: los niños deportados de El Salvador

Última actualización: Miércoles, 2 de noviembre de 2011
Entrevista a menor en Migración de El Salvador

Muchos niños salvadoreños regresan deportados, pero con la clara intención de volver a probar suerte.

Aunque el gobierno de El Salvador desestimula la emigración ilegal, cada año siguen partiendo sin autorización niños hacia los Estados Unidos en busca de sus padres.

Pero quienes no llegan y sobreviven al secuestro o el abuso, vuelven deportados, aunque regresan con la idea de intentarlo de nuevo, como lo relata uno de estos niños que contó su historia a BBC Mundo.

"Me espera mi mamá"

Mi nombre es Alan y en los Estados me espera mi mamá. Ella mandó el dinero. De aquí me fui en bus hasta la frontera con Guatemala y pasé el puente sin que me detuvieran porque el guía tenía todo arreglado con unos tricicleros que llevan y traen gente, así que yo me fui pedaleando para el otro lado como si llevaba cliente.

En Guate dormimos en unos hoteles, pero no nos dejaron salir de los cuartos. Allí nos llevaban unos panes para que comiéramos.

No estuvimos mucho. Dos, tres días. Lo feo fue cruzar el río para pasar a México. Eso sí fue jodido porque era algo hondo y la corriente casi me lleva.

Pero ya en el otro lado nos llevaron a otro hotel donde creo que estuvimos cinco días. No había salvadoreños. Éramos nueve en total, pero todos eran gente desconocida de Guate, Honduras y México…

¿Cómo avanzamos? En bus. A veces avanzamos largo. Desde Arriaga hasta el D.F., recuerdo que hicimos 17 horas. Y desde el D.F. hasta Monterrey hicimos algo igual. En el camino nos detuvieron, pero solo eran federales o soldados, pero no nos hicieron nada.

"Violan, asaltan…"

Entrevista de niños en Migración de El Salvador

Durante las entrevistas, los agentes buscan identificar a aquellos que han sufrido algún tipo de abuso para iniciar una denuncia judicial.

Una vez nos bajaron, pero nos dejaron ir. En el bus íbamos separados. Tres adelante, otros atrás y otros tres en medio, pero separados, sin hablar. Todos en silencio. Cuando nos bajaron ni nos miramos… el guía tenía todo controlado.

Pero México es bien jodido. Es que te violan, te asaltan, es perro… conocí a un chavo bien cholo que igual lo habían trincado entre cuatro. Pero él dijo que iba a seguir, que no volvía.

En el camino uno va conociendo bastante gente, pero al rato el guía te separa.

Al final me detuvieron abajito de Reynosa en un lugar que casi no recuerdo. A esa altura iba con un tío, bueno, no era nada mío, pero así tenía que decir. No llevaba nada. Ni un papel. Así que el guía me dejó ahí tirado.

De ahí me llevaron a San Luis Potosí y después al D.F. y después a Tapachula… en México anduve algo así como un mes entre el viaje de ida y la regresada. Es bien jodido. Ahora voy a descansar un rato...

Bienvenido a casa

Una ilusión indestructible

 Viceministro de Salvadoreños en el Exterior, Juan José García,

Durante el primer semestre de este año, El Salvador reportó una disminución del 17% de deportados.

De hecho, entre junio y julio hubo un total de 967 personas deportadas vía terrestre, de los cuales 56 eran niños y adolescentes que viajaban solos o acompañados.

El viceministro para los Salvadoreños en el Exterior, Juan José García, dice a BBC Mundo que "entre la población todavía persiste una expectativa estructural que consiste en que siempre valdrá la pena el peligro, el abuso, porque vivirán mejor en los Estados Unidos".

"Ni los secuestros, ni la crisis económica, ni las masacres detienen esa expectativa. Nuestro sueño es revertir esas condiciones para que viajen con becas o intercambio académico, pero no ilegales", argumenta García.

El testimonio de Alan Gabriel, de 14 años, es uno de los menos dramáticos que escuchan los agentes de la Dirección de Atención al Migrante, dos veces a la semana, cuando llega el autobús con los niños deportados desde México.

En silencio, reciben un refrigerio, asienten si quieren telefonear a sus familiares para avisar que están deportados y, luego, responden al cuestionario que rellena un agente de Migración.

"¿Cuál es tu nombre? ¿Cómo consideras que fue la atención del cónsul en Tapachula? ¿Buena, mala, regular? ¿Recibiste de parte de Migración algún tipo de amenaza, maltrato o ultraje?", repite el oficial ante cada uno, al tiempo que escruta sus gestos, la dirección de su mirada.

"Algunos de ellos mienten, pero jamás nos van a decir la verdad acerca de lo que sufrieron en el camino. No lo van a decir porque volverán a intentarlo. El coyote (el traficante de personas) les ha prometido que tienen dos oportunidades más para llegar a los Estados…", explica a BBC Mundo el agente.

Los niños pasan a la orden del Instituto para el Desarrollo Integral de la Niñez y la Adolescencia (Isna), quien se encarga de garantizar que vuelvan con sus familiares.

Pero casi siempre sus padres están en EE.UU. son sus abuelos u otros parientes quienes los recogen. De hecho, a Alan Gabriel lo espera su abuela

A su lado está Carmen, otra niña deportada, de 12 años, que junto a sus parientes espera que escampe porque llueve a cántaros.

Cuando le pregunto si quiere contar su historia, Carmen mira hacia el vacío y balbucea: "va a ser mejor que no".

Contexto

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.