Las ilusiones de los nominados a los Grammy Latinos

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Image caption Ninguno de los artistas nominados quisiera irse con las manos vacías.

Los artistas de la industria discográfica hispana se preparan a vivir su noche de gala en Estados Unidos, en la entrega de los Grammy Latinos que tendrá lugar este jueves en la ciudad de Las Vegas.

Establecidos por la Academia Latina de la Grabación -una organización sin fines de lucro integrada por compositores, cantantes, técnicos y otros profesionales del sector-, los premios son una cita obligada que reúne a figuras consagradas con otras recién debutantes. Sólo hay una condición para ser nominado: tener un álbum lanzado en cualquier lugar del mundo, pero grabado en castellano o en portugués.

En esta decimosegunda edición, el dúo puertorriqueño Calle 13 lidera la lista de candidaturas, con diez menciones –todo un récord- entre las que se cuentan su disco "Entren los que quieran" y su canción "Latinoamérica", que concursa como la mejor del año.

Pero son decenas de artistas los que tienen los dedos cruzados y los nervios de punta a la espera de los resultados. BBC Mundo habló con cuatro nominados para quienes, por distintas razones, los Grammy 2011 tienen un sabor especial.

Don Tetto: los debutantes

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La banda Don Tetto concursa por su primer Grammy Latino, en la categoría "Mejor Álbum Rock Vocal (Dúo o Grupo)".

El mérito lo tiene su placa más reciente, "Miénteme-Prométeme", el disparador de una suerte de Tettomanía regional que tomó por sorpresa a los cuatro colombianos alternativos que eligieron el rock como camino.

Diego Pulecio, de 26 años, junto a su compañero de escuela Carlos Leongómez, fundaron Don Tetto en 2003, sumando a dos Jaimes -Medina y Valderrama- para completar la formación. Desde entonces, han pasado de ser una banda de estudiantina a una de proyección internacional, donde quizás el primer indicio de popularidad masiva lo tuvieron durante una presentación en el festival Rock al Parque de Bogotá, en 2006, con unos 60 mil espectadores.

"Miénteme-prométeme" es su segundo disco, grabado en Miami, editado en 2010 y cargado de "un rock que muestra la evolución del grupo", según dicen.

"Cuando fueron las nominaciones, cada uno estaba en su casa. Nunca nos habíamos visto una conferencia de los Latin Grammys y quedamos un poco confundidos porque, no sé por qué, se saltaron nuestra categoría y simplemente pensamos que no nos habían nominado", dice a BBC Mundo Carlos Leongómez.

Fue durante una sesión de ensayo, más tarde, cuando descubrieron que estaban en la lista para competir por su primer galardón de la Academia Latina de Grabación en Estados Unidos.

"Es algo que añorábamos desde que comenzamos, así que nos sentimos más completos que nunca," expresa Leongómez, guitarrista principal de la formación.

A la hora de buscar su primer Grammy Latino, la Academia los ha puesto a competir con los españoles de Jarabedepalo, el grupo mexicano Maná y los uruguayos de No Te va Gustar, además de Saúl Hernández y La Vida Bohéme.

¿Le tienen fe al disco para su Grammy de debutantes?

Responde Leongómez: "No queremos decir que 'Miénteme-Prométeme' es lo mejor que hemos hecho, pero es un buen paso para algo que nos parece importante: conseguir una identidad propia. Que la gente diga 'vea, eso suena a Don Tetto' y no nos comparen con la banda tal o cual".

La ansiedad, sin embargo, la calmarán por televisión: no podrán asistir a la premiación porque tienen agendado un concierto en casa desde finales de 2010.

"Lógicamente estaremos muy pendientes, pero es el concierto más importante de nuestras carreras hasta el momento y se lo debemos a nuestros fans", señala el guitarrista.

Gian Marco: el reincidente

Gian Marco, de profesión cantautor y de nacionalidad peruana: un veterano en las lides de los Grammys.

El músico obtuvo su primer galardón de la Academia Latina de la Grabación en 2005 y fue nominado nuevamente en 2008 y 2009. En esta edición, le ha tocado doble: concursa otra vez con un disco -su flamante "Días Nuevos"- por el rótulo de mejor álbum, así como en la categoría de mejor ingeniería de grabación.

Gian Marco viene de dar una gira por Estados Unidos y Canadá para promocionar "Días Nuevos", al tiempo que miles de voces en México aprendieron a corear una canción suya, elegida como himno de los recientes Juegos Panamericanos de Guadalajara.

"A mí no me molesta el rótulo de cantautor ni esto de que una canción la canten todos por un evento. Eso soy yo, así es mi carrera. Hay que ver objetivamente a quién te quieres dirigir: si quieres ser una mega estrella y eso te significa un esfuerzo familiar y personal gigante, es tu rollo. Yo no quiero eso", asegura el cantante en entrevista con BBC Mundo.

Está orgulloso de su disco, dice, sea que el Grammy llegue a sus manos o que la ilusión termina en la candidatura. Es el número 11 de su carrera, una seguidilla de canciones en distintos tempos pero con una base de sólo cuatro o cinco instrumentos.

Para describir la sensación de la nominación de 2011 usa una analogía futbolera, un deporte que –se intuye- lo apasiona: dice que es "un gol".

"Claro que sueñas, ¿no? Cuando me gané el Grammy en 2005 fue bien loco, porque estaba nominado con Pedro Guerra, Kevin Johansen, Vicentico… y de repente cuando escuchas tu nombre te vuela la cabeza. Porque lo aprovechas, lo aprovechas sanamente para difundir tu trabajo", asegura el peruano.

Esta vez le tocará medirse con el legendario Alberto Cortés y el guatemalteco irreverente Ricardo Arjona, además del brasileño Carlinhos Brown y el cubano Amaury Gutiérrez.

Cantautor, dice, es una categoría tan amplia como difusa en el mercado de la música.

"Que te nominen como cantautor es un reto, porque el 90% del disco tiene que ser tuyo y eso no ocurre usualmente. A veces la imagen del cantautor es la de un tipo con su guitarra, cantando solito canciones de belleza etérea. Pero no es así: esto es una empresa, donde todo un equipo trabaja para que las cosas salgan bien y si los premios llegan, bienvenidos", anticipa Gian Marco.

Antes de la gala, pasará por un bar de Las Vegas para participar en un concierto destinado a juntar fondos para proveer instrumentos musicales a niños de bajos recursos. Una manera solidaria de pasar las horas hasta saber si suma un nuevo Grammy a su colección.

Claudia Brant: cambio de piel

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Cualquiera que transite los pasillos de las discográficas o conozca los entretelones de la industria de la música, seguro ha escuchado hablar de Claudia Brant.

Esta argentina radicada en California le ha puesto cabeza y pluma a decenas de canciones que llegaron a lo más alto de los rankings de América Latina. Pero, esta vez, la carrera a los premios Grammy la encuentra en solitario: está nominada por "Manuscrito", un disco grabado de su propia voz en la categoría mejor álbum pop.

Brant se define como "una rata de estudio": allí, entre paredes con aislamiento acústico, sus papeles y su piano, pasa la mayor parte de sus días componiendo para un sinnúmero de artistas.

La lista que desgrana cuando BBC Mundo le pregunta sobre sus proyectos en marcha da testimonio de ello, así como la de las colaboraciones ya consumadas: Carlos Santana, Ricky Martin, Mark Anthony, Jeniffer Lopez, Thalia, Paulina Rubio, Diego Torres … Todos ellos han grabado sus canciones, que exploran todos los géneros, desde el merengue al reggaetón, los boleros o la salsa.

Pero ahora la compositora se ha vuelto, además, cantante. Más bien, ha retornado a los orígenes de una carrera que empezó como solista a finales de los años '80.

"Para mí, que estoy todo el día encerrada escribiendo canciones para otros y que hace mucho tiempo que dejé de ponerle la cara a lo que escribo, el hecho de volver al ruedo con el disco y que a los dos meses tenga dos nominaciones es definitivamente muy fuerte", señala Brant a BBC Mundo.

En la contienda, se medirá nada menos que con Shakira y su "Sale el sol", además de las españolas Merche y Malú y la baladista chilena Myriam Hernández.

"Ojalá me lo gane, sería la mujer más feliz del planeta y se lo dedicaría a mis hijos, pero la nominación en un proyecto como éste para mí ya es un gran logro", asegura la cantante.

Y su trabajo como cantante va por el doble Grammy: también ha sido nominado por su calidad técnica en el rubro "Mejor ingeniería de grabación".

En otro segmento de la noche de premiación en Las Vegas, Brant le hará fuerza a otro artista consagrado, que le ha traído a su hoja de vida la tercera nominación en un mismo año.

El tema "Lo mejor de mi vida", a la que ella aportó letra y luego popularizó la voz de Ricky Martin, compite como "Mejor canción del año", junto a un peso pesado como "Latinoamérica" (Calle 13) y a temas de Marco Antonio Solís, Jorge Drexler y el debutante Pablo Alborán.

Alex Campos: vocero de un género no masivo

La carrera musical de Alex Campos se inició en la iglesia de su Bogotá natal: en un coro dedicado a las canciones religiosas que luego él convertiría en su empresa y medio de vida.

Campos es uno de los nominados a los Grammy Latinos de 2011 en una categoría de especialistas, no apta para toda audiencia: la de la música cristiana.

Lleva 12 años en esto: en la iglesia evangélica de su infancia comenzó primero escuchando las voces de otros, hasta que en la adolescencia eligió el camino de la interpretación "como una vía para conocer a Dios".

"Tuve un encuentro muy especial con Dios, de padre a hijo, cuando tenía unos 13 años de edad y ahí emprendí mi decisión, más que mi carrera fue una decisión por seguir las cosas de Dios y conocerlo un poco más", expresa Campos, en diálogo con BBC Mundo.

Luego llegó la guitarra y más tarde la composición.

Como cualquier artista que encuadra su trabajo en categorías que la industria no reconoce como masivas, el desafío de Campos fue encontrar la manera de acercarse a audiencias jóvenes y amplias. Su estilo y su look lo ayudaron, sin dudas, así como el empeño en montar espectáculos con mucho baile y buen uso de la multimedia. El resto fue a punta de esfuerzo.

"Son muchos los que se nos acercan, van muchos a mis conciertos y tengo casi 3 millones de seguidores en Facebook, que son jóvenes en su mayoría y que buscan otra cosa", asegura el artista cristiano, de 35 años.

Campos es uno de los seis nominados en la categoría "Mejor álbum cristiano" en español (su álbum se llama "Lenguaje de amor"). Y el músico ya ha pasado por el estado de expectación que antecede a la premiación en Las Vegas:

"La primera vez que me nominaron fue hace tres años e hice una tremenda fiesta en casa para todos los músicos. Esta nominación me la he tomado de una manera un poco más tranquila", relata el autor.

Con él se medirán el mexicano Marco Barrientos y el colombiano Moisés Angulo, además del grupo Funky, la estadounidense de origen hispano Ingrid Rosario y el dúo dominicano Tercer Cielo.

Antes de la ceremonia, llegará a la ciudad anfitriona de los Grammy Latinos para dar un concierto y para ver varios espectáculos de variedades, de los muchos que están en cartel.

"Tengo ganas de ganar especialmente con este disco pero, si no, lo celebraré con los amigos que ganen", resume al cantante cristiano.

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