La Corona española mueve ficha por los escándalos

Una imagen que no se repetirá: la princesa Letizia, su esposo el príncipe Felipe, el rey Juan Carlos, la princesa Elena, la reina Sofia y el polémico duque de Palma de Mallorca, Iñaki Urdingarin, juntos en un acto oficial. Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Una imagen que no se repetirá: la princesa Letizia, el príncipe Felipe, el rey Juan Carlos,<br> la princesa Elena, la reina Sofia y el polémico Iñaki Urdangarin, juntos en un acto oficial.

Corren malos tiempos para la Casa Real española.

A la imagen del rey Juan Carlos I no le beneficia lucir gafas de sol en diciembre para ocultar el ojo morado que le dejó el golpe de un accidente doméstico; pero menos que a su yerno Iñaki Urdangarin se le vincule con un supuesto caso de corrupción. Esto último ha provocado que la Casa del Rey le aparte desde este lunes de la agenda y los actos oficiales de la institución.

También ensucia a la Corona que los medios de comunicación españoles publiquen la equivocada idea de que el Rey se plantea eliminar a las infantas y al duque de Palma, Iñaki Urdangarin, de la familia real.

Tales son los casos sucedidos en estos dos últimos meses, que a la Casa del Rey se le acumula el trabajo en declaraciones y aclaraciones a los medios.

Este lunes, el jefe de la Casa del Rey, Rafael Spottorno, ha declarado que "no le parece ejemplar el comportamiento" del duque de Palma en respuesta a su supuesta implicación en el caso corrupción y ha recordado que aún se debe respetar la presunción de inocencia.

Pero el ímpetu de limpieza de imagen va a más. La Casa Real también ha expuesto una iniciativa única para fomentar la transparencia de la institución: publicar antes de fin de año en la página web de la Casa Real un desglose detallado de sus partidas presupuestarias, que alcanza los US$12 millones.

Este movimiento se produce después de que el pasado miércoles el grupo parlamentario Izquierda Unida promoviese una iniciativa de recogida de firmas en la red para solicitar al Congreso que pida a la Casa Real más transparencia sobre sus cuentas y patrimonio.

Urdangarin

El duque de Palma, Iñaki Urdangarin, contaba con las simpatías de la corona, fue deportista profesional y es empresario. Nunca hizo demasiado ruido, pero en los dos últimos meses, está siendo el protagonista de un estruendo de corrupción en España.

Lea también: La corrupción en España también salpica a la realeza

Es investigado por supuestos delitos de falsedad documental, prevaricación, fraude a la Administración y malversación de caudales públicos. Y los medios de comunicación españoles ya publican en sus páginas que la investigación policial le considera imputado por este caso de corrupción que alcanza los US$3 millones.

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Image caption Urdangarin no podrá asistir a más actos oficiales.

Ante el impacto mediático de la noticia, Urdangarin envió este fin de semana un comunicado a la agencia Efe en el que se lee: "Lamento profundamente que los mismos estén causando un grave perjuicio a la imagen de mi familia y de la Casa de su Majestad el Rey, que nada tienen que ver con mis actividades privadas".

Esta es la segunda declaración pública que realiza ante la avalancha de publicaciones en su contra. La anterior fue el pasado 12 de noviembre en la que declaraba: "Defenderé mi honorabilidad e inocencia en este asunto desde la convicción de que mi actuación profesional ha sido siempre correcta".

Y este lunes, por primera vez, la Corona ha hablado respecto a este caso y ha confirmado que, por decisión mutua de la Casa Real y Urdangarin, el duque no asistirá a ningún acto institucional más. Aunque la revista ¡Hola! ya publicó estos días una foto de la Reina Sofía acompañando a su yerno en Estados Unidos, donde reside desde 2009 con sus cuatro hijos y su mujer, la infanta Cristina.

Y una parte de la sociedad española, sumida en una profunda crisis económica, no termina de comprender la necesidad que tendría Urdangarin, beneficiado por una vida cómoda, de entrar en estos asuntos.

Urdangarin es además el segundo yerno que pone a la Casa Real en una situación comprometida, después de que la Infanta Elena se separara de su marido, Jaime de Marichalar, en 2007.

Las infantas

Y precisamente durante estos días, la Casa Real confirmó a los medios de comunicación que se continuarán reduciendo progresivamente los actos de representación monárquica de las Infantas Elena y Cristina.

Esto provocó que algunos medios españoles publicaran que la Casa Real se planteaba eliminar a las Infantas y, por ende a Iñaki Urdangarin, de la familia real.

A lo que la Zarzuela respondió de forma urgente con la emisión de un comunicado en el que se lee: "La composición de la Familia Real española viene definida en el Real Decreto 2917/1981, de 27 de noviembre", aclarando así que no se eliminará a ningún miembro.

Fue una confusión. "La Casa Real informó de la reducción de la representación de las Infantas, pero se malinterpretó, por lo que que se consideró oportuno emitir el comunicado en el que se explica de forma clara la composición de la Corona Española", aseguran fuentes de la Casa Real a BBC Mundo.

En la noche del 24 de diciembre, el pueblo español atenderá expectante al discurso de Navidad que anualmente pronuncia el Rey.

Este año no será fácil. Se enfrenta a una España con más de cinco millones de desempleados, desencantada con la política, y con una fuerte incertidumbre económica y social.

Quizás para esos días, el Rey ya no necesite usar las gafas de sol para ocultar sus ojos.

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