¿Es diferente el racismo en el Reino Unido que en el mundo hispano?

Última actualización: Jueves, 22 de diciembre de 2011

El futbolista francés Patrice Evra del Manchester United y el uruguayo Luis Suárez del Liverpool durante el partido en el que se enfrentaron.

La confluencia de dos casos de supuestas expresiones racistas por parte de John Terry, de Chelsea FC y el seleccionado inglés de fútbol; y Luis Suárez, de Liverpool FC y el seleccionado uruguayo, se ha ubicado de repente en el centro del debate legal y social en Inglaterra.

Esto refleja la creciente importancia que la sociedad británica da al tema del abuso o presunto abuso racial, a medida que las etnias inmigrantes hacen sentir su peso político y social.

Los políticos y administradores, como los sastres, cortan su tela a pedido del cliente, de modo que la FA, Asociación Inglesa de Fútbol, y la Fiscalía de la Corona, parecen haber coordinado una repentina severidad ante sendos actos en el ámbito deportivo, que en ocasiones anteriores habrían pasado inadvertidos o por lo menos sin gran escándalo.

Diferencias entre los casos de Suárez y Terry

John Terry, capitán de su club y del equipo nacional, ha sido acusado de agraviar a Anton Ferdinand, del Queens Park Rangers, y deberá comparecer ante un tribunal de Londres el 1 de febrero del 2012. No se trata de una acción del foro deportivo, sino de la justicia criminal.

"No me toques sudamericano", le habría dicho Evra a Suárez. "Por qué, negro?", le replicaría el uruguayo."

La diferencia de foros se debe a que el caso de Suárez figuró en el acta oficial del partido, mientras que el de Terry fue denunciado ante la policía, que inició los procedimientos.

El martes 20, un tribunal de la Asociación Inglesa de Fútbol (FA) se había pronunciado sobre el caso similar contra Suárez, por utilizar expresiones supuestamente agraviantes en enfrentamientos verbales con el francés Patrice Evra, del Manchester United.

El tribunal sancionó al uruguayo con ocho partidos de suspensión y una multa de £40.000 (U$52.000) por utilizar la palabra "negro" en un contexto agraviante. (La palabra en inglés "nigger" tiene una carga cultural y ofensiva muy grande en el mundo anglosajón, mucho más que "black").

La severidad de esta sanción, inusitada en el plano deportivo, también refleja la reacción de los sectores políticos e institucionales ante la humillación sufrida por el gobierno y la Casa Real a manos de la FIFA y su presidente, Sepp Blatter, durante el controvertido proceso de adjudicación de las sedes de los mundiales de 2018 y 2022. En este contexto, la repentina severidad con Suárez formaría parte de una nueva política institucional de la FA.

La postura de la FIFA

Es preciso recordar que recientemente Blatter restó importancia a los incidentes presuntamente "racistas" entre futbolistas, a los que aconsejó estrechar la mano del adversario al finalizar el partido y olvidar el asunto.

El jugador inglés John Terry fue acusado de haber proferido insultos racistas contra Anton Ferdinand del Queen''s Park.

El endurecimiento de las actitudes en Gran Bretaña, en particular Inglaterra, incluye ahora un fallo severísimo en un caso poco claro, el de Suárez, y la intervención de oficio del foro criminal en otro, el de Terry, que hasta hace poco no hubiera merecido mucha atención.

Es evidente el contraste con la mentalidad popular y la realidad política en América Latina y en España, donde no se ve tanto la parte positiva de mostrar severidad ante una actitud supuestamente racista, como la negativa, de imponer a rajatabla determinada interpretación de lo que es o debe ser "racista", sin considerar las diferencias culturales.

Suárez insiste en que el fallo no tuvo en cuenta los atenuantes, en particular el hecho de que en Uruguay la palabra "negro" no tenga una carga insultante.

En determinado momento del partido, según la versión periodística, Suárez colocó una mano en la cabeza de Evra y éste le advirtió, en castellano, "No me toques, sudamericano"; Suárez, a su vez, habría replicado "¿Por qué, negro?" (o negrito).

La defensa de Suárez, además de señalar la diferencia cultural que "negro" puede tener en Uruguay e Inglaterra, habría alegado que el propio Suárez tiene un abuelo negro.

La mayor armonía social en un país como Uruguay permite esta identificación de "negro" como una simple descripción sin contenido agraviante, algo que no sucede en otras sociedades, en las que una simple descripción puede tener el valor de un insulto.

Esto último es un reflejo de la realidad estadounidense, donde "negro" ya es ofensivo y se debe decir "afroamericano", la palabra políticamente "correcta".

La 'permisividad' española

En España la situación social y política es diferente: allí la inmigración es relativamente reciente y las colectividades recién llegadas no encuentran todavía una voz tan disciplinada e influyente como la de los inmigrantes negros en Inglaterra.

Un ejemplo de esta diferencia es la falta de reacción en los medios oficiales y de comunicación ante casos que en Inglaterra serían considerados de clara discriminación.

"Sudamericano, en boca del jugador francés Evra, suena a "sudaca", que en España ya es reconocido como un insulto hecho y derecho. A esto, Evra podría decir que, en Francia, "sudamericano" o "sudaca" no es ofensivo."

En 2004, por ejemplo, los ingleses criticaron la inacción de las autoridades españolas cuando Luis Aragonés, el seleccionador nacional, dijo a Juan Antonio Reyes, "dile a ese negro de mierda (Thierry Henry, su compañero en el Arsenal) que eres mejor que él".

Aragonés fue defendido por muchos comentaristas españoles, con el argumento de que no era racista, que su "negro de mierda" era una expresión "bien castiza", etc.

En Inglaterra, en los albores de 2012, simplemente decir "negro" puede ser ofensivo, mientras que en España, hasta hace muy poco (y acaso aún ahora) se podía decir "negro de mierda" y no parecer ofensivo a oídos de muchos observadores que "conocían" a Aragonés.

Aparte de las diferentes condiciones políticas y sociales, de los diferentes estadios de la inmigración, también se debe tener en cuenta el problema de cómo llegar a un entendimiento con otras jurisdicciones, donde la presión social es diferente.

Como suele ocurrir con las leyes y la justicia, lo que cuenta es el ámbito en el que se registra el caso y las circunstancias que lo rodean. Suárez, que vive y trabaja en Europa desde hace varios años, "debería conocer los imperativos sociales y culturales", se dice.

Cámaras para vigilar 'actos de discriminación'

En este sentido, el público inglés espera y exige severidad. La presión es tan poderosa que este jueves, en el partido Tottenham/Chelsea, los encargados de seguridad llevarán cámaras para registrar posibles "actos de discriminación".

Hasta hace muy poco, una medida semejante se hubiera tomado para detectar la acción de vándalos violentos que agredieran físicamente, no verbalmente.

El caso de Suárez, como precedente, abre las puertas a una cabalgata de acciones similares, en particular si basta la palabra de uno de los protagonistas para decidir el caso.

El entrenador español Luis Aragonés fue disculpado por los comentaristas de ese país cuando le dijo a un jugador "negro de mierda" porque era una expresión "bien castiza".

Las dificultades en identificar los casos que pueden prosperar en diferentes jurisdicciones pueden convertir en una pesadilla esta supuesta ofensiva contra el racismo, algo gratificante para los abogados pero lleno de peligros y dificultades para el deporte organizado.

Un caso clásico fue protagonizado, en 2000, por Sinisa Mihajlovic y Patrick Vieira, durante un partido de la Liga de Campeones: el francés acusó al serbio de llamarlo "negro de mierda", a lo que el serbio replicó que el francés lo había calificado de "gitano de mierda".

¿Qué es más ofensivo? ¿Negro o gitano? La jurisdicción en ese caso, la UEFA, se abstuvo de presentar cargos.

Y a la luz de eso, salta a la vista un detalle del caso Suárez/Evra: ¿acaso el francés no quiso ofender con eso de "sudamericano"?

"Sudamericano", en boca de Evra, suena a "sudaca", que en España ya es reconocido como un insulto hecho y derecho.

A esto, Evra podría decir que, en Francia, "sudamericano" o "sudaca" no es ofensivo.

Contexto

BBC © 2014 El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.

Para ver esta página tal cual fue diseñada, debe utilizar un navegador de internet actualizado, que tenga habilitado el uso de hojas de estilo en cascada (CSS, por Cascading Stylesheets en inglés). Aunque en el navegador que está utilizando podrá ver el contenido de la página, no será presentado de la mejor forma posible. Por favor, evalúe la posibilidad de actualizar su navegador y/o habilitar el uso de CSS.