El valor de los Bush en la campaña republicana

George H W, George W y Jeb Bush Derechos de autor de la imagen AP
Image caption George H. W., George W. o Jeb Bush. ¿El apoyo de quién vale más?

A medida que se acerca la primera consulta primaria en la selección del candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, el apoyo público de las grandes figuras totémicas del partido pueden ser cruciales para los aspirantes de la contienda.

En este caso, los miembros de la familia Bush -una dinastía política republicana que se remonta por lo menos a los años 40 y que incluye a dos ocupantes de la Casa Blanca, exgobernadores de estado, otrora legisladores y altos funcionarios gubernamentales- pueden tener el toque mágico para determinar quién será el candidato.

Pero ninguno de los jerarcas Bush, salvo George padre -que manifestó simpatía por Mitt Romney y que muchos interpretan como un aval a este candidato- se ha pronunciado de una forma u otra.

Algunos interpretan ese silencio como prudencia y el no querer influir en una competencia interna del partido antes de que el electorado republicano lo resuelva.

Otros piensan que no todos los Bush tienen el mismo peso o que la familia ya poco influye dentro de un partido que ha tomado otra dirección ideológica en años recientes.

Valor relativo

Derechos de autor de la imagen Getty
Image caption El apoyo de Ted Kennedy a Barack Obama fue fundamental.

No obstante, el apoyo público de una figura política como un Bush podría ser importante, opinan muchos analistas.

"Puede tener valor a nivel estatal", dijo a BBC Mundo Manuel Rosales, presidente de la Coalición Nacional de Latinos Republicanos en Washington.

Alguien como Jeb Bush, exgobernador de Florida, es muy estimado en ese estado, señaló Rosales, lo que garantiza influencia cuando se realice la primaria allí.

Según el dirigente republicano latino, el nombre de Jeb es el que podría tener mayor peso dentro del partido. Los otros tendrían influencia limitada dentro del estado de Texas, de donde son oriundos.

Pero, para Rosales, los Bush "están callados porque no quieren crear división en el partido".

Lo importante del respaldo público, sin embargo, es la señal que se envía al electorado.

"Uno tiene que pensar cómo va a responder el electorado", dijo Nick Gourevipch, un encuestador de la agencia de relaciones públicas demócrata Global Strategy Group, de Nueva York. "Como con el aval de los Kennedy".

El apoyo del clan Kennedy -el equivalente demócrata a la dinastía Bush- validaba las credenciales liberales de un candidato, señala el analista a la BBC. En ese sentido, el espaldarazo de Ted Kennedy a Barack Obama durante la nominación presidencial demócrata en 2008 fue fundamental en su victoria.

Respetados

Image caption El derechista Tea Party domina la tendencia conservadora del Partido Republicano.

El problema que tiene un apoyo de la familia Bush es que el nombre está muy identificado con la reciente presidencia de George W. Bush, cuya gestión sigue siendo polémica aún entre republicanos.

"Hay muchos republicanos que tienen problemas con la presidencia de George W. Bush", indicó Gourevipch.

Esa presidencia estuvo definida por dos guerras de las cuales los republicanos quieren distanciarse y por otros aspectos de seguridad nacional, que ya no es el principal tema de debate en el proceso de las primarias.

"El partido está yendo en otra dirección", afirmó a BBC Mundo Israel Ortega, editor de Heritage Libertad, la página en español del centro de investigación conservador Heritage Foundation.

"A los Bush se les aprecia y se les tiene respeto", comentó. "Es una familia que ha prestado mucho servicio público. Cualquier candidato querría su apoyo, pero no tienen el mismo impacto que hace 10 o 15 años".

La realidad, opina Ortega, es que los Bush ya no representan al partido republicano moderno. Este está siendo dominado por el derechista Tea Party que aboga por menos impuestos y un gobierno central limitado y una férrea oposición a las políticas de Barack Obama.

"El partido se ha vuelto más conservador y los Bush se ven como más moderados", reconoció el editor de Heritage Libertad.

Doble filo

El respaldo de un Bush, en ese sentido, podría ser una espada de doble filo.

Recientemente, George Bush padre se atrevió a hablar favorablemente del exgobernador de Massachusets Mitt Romney, quien se disputa el liderazgo en las encuestas con el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich.

Algunos comentaristas sugieren que el expresidente George Bush quiso perjudicar a Gingrich, un político con quien tuvo una difícil relación cuando ambos ejercían sus cargos.

Sin embargo, Israel Ortega considera que el velado aval de Bush perjudica a Romney más de lo que lo ayuda.

"Mitt lo que necesita es el apoyo del Tea Party, que aún no lo tiene", resaltó. "Bush es una persona de la vieja corriente del Partido Republicano".

Lo mismo sucedería si su hijo, el expresidente George W. Bush, decidiera romper su silencio, manifestó Manuel Rosales de la Coalición Nacional de Latinos Republicanos.

"Si George W. apoya a alguno de los candidatos podría interpretarse como que éste seguiría sus mismas políticas o que está en la misma categoría que él", expresó.

"Es posiblemente por eso que se estén manteniendo callados. No quieren perjudicar", concluye.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.