Capriles Radonski: el nuevo rival de Hugo Chávez

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Henrique Capriles Radonski ganó de forma contundente las elecciones primarias de la oposición en Venezuela este domingo y será el rival del presidente Hugo Chávez en los comicios presidenciales de octubre.

Con el 95% de los votos escrutados, el actual gobernador de Miranda obtuvo el 62 % de los votos.

Más atrás se ubicaron el gobernador de Zulia, Pablo Pérez (30%), la diputada independiente María Corina Machado (3,5%), el exembajador Diego Arria (1,2%) y el laborista Pablo Medina (0,48%).

Para la oposición venezolana se trata de una jornada histórica. No sólo por el hecho de haber elegido su candidato presidencial a través de las urnas sino por la alta participación, que superó incluso las previsiones más optimistas.

Participaron 2,9 millones de venezolanos en estas elecciones internas, inéditas para un bloque opositor que solía estar fracturado pero que se agrupó en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), un bloque de una veintena de partidos.

Esa cifra representa el 16% del padrón electoral y más de la mitad de los votantes de oposición en las parlamentarias de 2010.

Es superior a la cifra que en 2010 el partido Partido Socialista Unido de Venezuela, PSUV, obtuvo en sus primarias: unos 2,5 millones, según los datos que ofreció en su momento el propio partido de gobierno.

"Es una excelente participación, está lejos de lo que se da en una elección presidencial pero eso era de esperar, porque en una elección primaria votan los realmente comprometidos", le dijo a BBC Mundo Luis Vicente León, director de la firma de opinión pública Datanálisis.

Claves de la victoria

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Image caption La oposición deberá apelar al electorado independiente para enfrentarse al presidente Chávez.

Capriles, de 39 años, tendrá el desafío de en casi ocho meses de campaña generar un mensaje que permite convencer al amplio electorado independiente (en torno al 35%), indispensable para tener chance de victoria en octubre.

Los independientes y los chavistas desencantados serán fundamentales para la oposición. Y para ello es necesario un mensaje de moderación, exento de radicalismos y de agresividad.

Ha sido precisamente el discurso que cultivó durante la campaña Capriles, gobernador del segundo estado más poblado del país y que comprende a partes de Caracas.

Su victoria –y el segundo puesto de Pablo Pérez– confirman lo que varios analistas habían asegurado: para tener una propuesta electoral viable era necesario bajar los decibeles.

"Hay un clamor porque vuelva la armonía, la reconciliación y eso puede cautivar y eso aparentemente lo ha valorado la oposición", le dijo a BBC Mundo la socióloga Maryclen Stelling, directora del Observatorio Global de Medios de Venezuela.

"La moderación de Capriles fue muy útil", aseguró León, para quien la clave del triunfo del candidato ganador estuvo en que la gente lo percibió como el candidato "más conocido y el más exitoso", tras haber sido diputado, alcalde y gobernador.

La esperanza de Pablo Pérez se asentaba en una baja participación que aumentara la incidencia de la maquinaria partidaria de los partidos tradicionales que lo apoya.

Sin embargo, León consideró que ello pudo haber influido en muchos votantes que habrían considerado "perjudicial" su asociación con los viejos partidos que ya no gozan del crédito de las mayorías en Venezuela.

De cara a octubre

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Image caption El presidente Chávez goza de una alta popularidad

La alta participación sumado al hecho de comenzar la campaña, a siete meses, con el candidato definido y legitimado por una sólida votación son, aseguran analistas, buenos indicios de cara a una elección que se anticipa reñida.

La de octubre sera una "elección ganable" para la oposición. Sin embargo, el favoritismo todavía se encuentra del lado del chavismo por lo que el desafío es inmenso.

Capriles tendrá que desbancar de la Presidencia a Chávez, quien lleva 13 años en el poder, es el político más popular y conocido del país, cuenta con toda la maquinaria estatal y propagandística además de los recursos para gobernar y hacer campaña. Y que ostenta un liderazgo difícil de batir.

Sin embargo, los problemas de inseguridad, el desabastecimiento de algunos productos básicos, la elevada inflación y la crisis de la vivienda obligan al gobierno a redoblar el esfuerzo y le dan una ventana de oportunidad a la oposición.

Analistas consultados por BBC Mundo aseguran que los independientes y los chavistas desencantados no se conformarán con escuchar críticas, sino que necesitarán de Capriles conocer propuestas concretas y recibir un mensaje de tranquilidad en cuanto a no perder beneficios ya adquiridos, como las "misiones" (programas sociales) que Capriles promete mantener.

Con su propuesta de gobierno de inclusión social, aliento a las inversiones y respeto a la propiedad privada intentará la victoria.

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