La disputa secreta por el liderazgo de China

Última actualización: Martes, 13 de marzo de 2012
Xi Jinping y Li Keqiang (izquierda)

Se espera que Xi Jinping y Li Keqiang permanezcan en el politburó.

No hay encuestas de opinión ni candidatos oficiales, ni siquiera una carrera declarada.

Pero una campaña política ha comenzado en China.

Políticos de alto rango están intentando asegurar un ascenso cuando el Partido Comunista China reorganice su cúpula este año.

Algunos usan la temporada parlamentaria anual china, que actualmente tiene lugar en Pekín, para promover sus aspiraciones.

Sin importar quién, el que resulte ser el jefe del partido habrá sido seleccionado por dirigentes principales utilizando un proceso desconocido de reuniones secretas.

Los ciudadanos chinos no participarán.

Pero hay quienes piensan que los 1.300 millones de ciudadanos chinos deberían tener una mayor participación a la hora de definir como se escogen los líderes del país.

Congreso comunista

China iniciará el proceso de entregar el poder a un nuevo grupo de líderes al final de este año cuando el partido lleve a cabo su décimo octavo congreso.

Siete de los nueve integrantes del comité del politburó del partido, el más importante cuerpo de toma de decisiones en el país, deben retirarse.

Xi Jinping, el actual vicepresidente, y el viceprimer ministro Li Keqiang son los únicos que se espera mantengan sus posiciones.

Los demás puestos están en disputa.

Pese a que los ciudadanos chinos no podrán votar por ellos en elecciones, los aspirantes igualmente necesitan demostrar su atractivo.

Por esa razón, los políticos que asisten al parlamento chino, oficialmente llamado el Congreso Nacional del Pueblo (NPC por sus siglas en inglés) están mostrando sus virtudes.

Reforma

Ye Jingchun

Ye Jingchun intentó presentarse como independiente a una posición de nivel local en Pekín.

Un hombre con expectativas es Wang Yang, el actual jefe del partido comunista en la provincia de Guangdong, el centro de las exportaciones chinas.

Goza de reputación reformista, un tema que escogió subrayar cuando los delegados del NPC de Guangdong llevaron a cabo su propia reunión.

"Nuestras reformas tomarán un importante paso hacia adelante si representamos los intereses de la mayoría de la gente y no solo los intereses de grupos minoritarios", dijo, entre aplausos.

Como todos los buenos políticos, Wang sabe como hablarle a la audiencia, haciendo bromas y apelando al sentimiento popular.

En una sesión de preguntas y respuestas con periodistas, dijo que las elecciones chinas para elegir a los jefes de poblados deberían ser más que un "formalismo".

El dirigente, de 56 años de edad, incluso se ve distinto a otros candidatos, pues deja ver sus canas, en vez de intentar mantener su cabello negro como lo prefieren la mayoría de los dirigentes principales.

Bo Xilai, el jefe del partido en la ciudad de Chongqing, es otro de los opcionados para un puesto importante, pero ha estado más callado de lo normal en este parlamento debido a un escándalo que involucra a su exjefe de policía.

Pero también transmite su pensamiento político a aquellos que escuchan.

"Si apenas muy pocas personas son ricas, entonces somos capitalistas, hemos fallado", dijo en una reunión de delegados de Chongqing.

Hay pocas noticias en los medios oficiales chinos sobre la carrera política, que será decidida por unos cuantos cientos de dirigentes principales del partido.

Detrás de escena

Pero Willy Lam, de la Universidad China de Hong Kong, dice que la competencia por los escaños en el comité del politburó fue intensa.

"Se estarán reuniendo detrás de escena para discutir las más recientes negociaciones por el poder", asegura.

Independiente de quien resulte victorioso, lo cierto es que la mayoría de los ciudadanos chinos del común no habrán participado.

"Al principio pensé que me dejarían participar, pero más adelante se hizo muy dificil"

Ye Jingchun, candidata independiente a comité local en Pekín

Eso le molesta a Ye Jingchun, una residente de Pekín.

Es parte de la creciente masa de personas que quieren unirse al sistema político para tener una voz en la manera como se maneja el país.

Pero como ocurrió con otros antes que ella, sabe que el Partido Comunista Chino tiene poca paciencia con los que puedan oponerse a él.

Ye Jingchun intentó ser elegida como independiente para una posición a nivel local en el distrito de Xicheng de la capital china, pero dice que la policía la molestó.

"Al principio pensé que me dejarían participar, pero más adelante se hizo muy dificil", asegura.

No obstante, siguió con su campaña, distribuyendo panfletos en zonas residenciales y contándole a los vecinos de sus intenciones.

Cuando llegó el día de la votación, ella puso su propio nombre en la boleta electoral, tal como lo permite el sistema legal en China, y le pidió a sus simpatizantes que hicieran lo mismo.

Sin números

Ye no sabe cuantos votos recibió ese día, ya que el número de votos depositados por cada candidato nunca fue comunicado al público.

"El gobierno chino no quiere realmente una democracia verdadera", aseguró después.

Eso parece ser el caso en este momento.

Los dirigentes principales de China están involucrados en una batalla para ver cuales de ellos moldearán al país en la década entrante.

Pero esa disputa, en su mayor parte, ocurrirá al margen de la gente a la que ellos estarán gobernando.

Contexto

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