Los simios que se enferman del corazón en el zoológico

Última actualización: Sábado, 31 de marzo de 2012
chimpancé

El chimpancé Dylan durante su procedimiento médico.

El paciente, llamado Dylan y de 25 años, está recostado en una cama improvisada de paja.

Le están midiendo su actividad cardíaca y tiene un tubo en su boca que le suministra gas anestésico y oxígeno.

La habitación es sencilla. Apenas unas paredes de ladrillo y un piso de baldosa. Lo más moderno es el equipo médico que captura la imagen y el sonido de su corazón palpitante.

El problema es que esto no es un hospital. Es un zoológico. Y el paciente no es un hombre sino un chimpancé.

Un grupo de veterinarios y científicos en el zoológico de Chester, en Reino Unido, están escaneando el corazón de Dylan como parte de un proyecto global para descubrir cómo la vida en cautiverio afecta a estos homínidos.

Muchos de los primos cercanos de los humanos que permanecen en cautiverio sufren problemas cardíacos, y los veterinarios creen que la vida en los zoológicos puede parecerse a la vida sedentaria de los humanos, que también está vinculada con las cardiopatías.

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Dieta y ejercicio

"Desde mediados del siglo XX se sabe que los simios en los zoológicos pueden tener problemas cardíacos", explica Steve Unwin, el veterinario jefe en el zoológico de Chester, que hoy supervisa el procedimiento médico.

chimpances y veterinarios

En el proyecto colaboran veterinarios de santuarios africanos, como Rebeca Atencia del centro de rehabilitación para chimpancés Tchimpounga, en Congo.

"Lo que no se sabe es si se trata de un problema genético -alguna predisposición de estos animales- o si la causa es simplemente que viven más tiempo en cautiverio".

Cuando están en cautiverio, los chimpancés pueden vivir hasta alrededor de los 70 años. "Pero en libertad es más difícil de calcular", dice Unwin.

"Jane Goodall (la famosa primatóloga británica) estudió grupos en Gombe con individuos de 50 años, pero las muertes en libertad a una edad más joven son más comunes".

Los veterinarios también quieren descubrir si el problema está en la forma como los mantienen en el zoológico. En otras palabras, si la vida allá es demasiado sedentaria, con una dieta rica y con muy poco ejercicio.

"En los humanos, eso podría llamarse el síndrome de la teleadicción", le dijo a BBC Nature.

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Similares

Las estadísticas de salud cardíaca en simios de zoológico son similares a las de los humanos.

En Estados Unidos, más de un tercio de los gorilas en cautiverio muere de alguna cardiopatía.

La Fundación Cardíaca de Reino Unido estima que una de cada tres personas del país muere por las mismas condiciones.

""Desde mediados del siglo XX se sabe que los simios en los zoológicos pueden tener problemas cardíacos. Lo que no se sabe es si se trata de un problema genético -alguna predisposición de estos animales- o si la causa es simplemente que viven más tiempo en cautiverio."

Steve Unwin, veterinario jefe en el zoológico de Chester

Investigadores veterinarios en zoológicos de Estados Unidos empezaron a analizar este fenómeno hace más de una década.

El equipo en el zoológico de Atlanta, liderado por Hayley Murphy, formalizó su estudio al crear el Proyecto Cardíaco para los Homínidos, que recoge información de zoológicos en Estados Unidos.

Murphy incluso entrenó a algunos de los animales del zoológico para que participaran en exámenes con ultrasonido.

Pero el equipo en Reino Unido, con la ayuda de colegas en Estados Unidos y la Alianza de Santuarios Panafricanos, está llevando el proyecto a una nueva fase internacional, en la que buscan examinar a todos los simios de zoológicos a los que tengan acceso.

Además, buscan comparar su salud cardíaca con la de los simios que están en libertad.

"Este proyecto tiene dos objetivos principales", dice Unwin.

"Uno: descubrir qué es lo 'normal' en el corazón de un chimpancé, un gorila, un orangután".

"El segundo es para que podamos ayudar a prevenir los problemas cardíacos en nuestros simios antes de que aparezcan".

simio en Chester

En Chester, como en muchos zoológicos, tratan que el ambiente en que viven los simios sea similar a como si estuvieran en libertad.

Es en este punto donde aparecen los expertos en salud cardíaca humana.

Simios y atletas

El equipo del zoológico de Chester está trabajando con fisiólogos del deporte, aprovechando su experiencia y su tecnología médica para la investigación.

Robert Shave, profesor de deporte y fisiología del ejercicio en la universidad metropolitana de Cardiff, en Reino Unido, ha escaneado 30 chimpancés y seis gorilas.

Según Shave, la investigación todavía está en sus inicios. Pero hasta el momento han visto diferencias sutiles pero importantes entre los corazones humanos y los de los simios.

"Las paredes de los corazones de los simios parecen ser un poco más gruesas, que es lo que veríamos típicamente en humanos atletas o en humanos con problemas cardíacos".

En cuanto a cambios en el músculo del corazón, las cardiopatías pueden parecerse al atletismo: cuando las arterias se estrechan o las personas están con sobrepeso, el corazón "trabaja más duro" y se extiende. Lo mismo ocurre con los atletas.

"Así que parece que los corazones de los chimpancés pueden ser similares a los de atletas altamente entrenados", dice Shave.

También tiene registros de diferencias en la actividad eléctrica de los corazones de los humanos y los simios, por lo que la actividad cardíaca "normal" en un humano no es necesariamente igual que en un mono.

A medida que continúa el estudio, Shave y su equipo incluirán el estudio de simios en libertad, con el objetivo de descubrir cómo debería verse y sentirse un corazón sano.

"Vamos a ir a los santuarios en África, donde podemos recoger información de un amplio número de animales y comprender lo que es absolutamente normal", le dice a BBC Nature.

"Entonces, ¿cuál es el tamaño normal del corazón? ¿Cómo es el funcionamiento normal del corazón?"

Diagnóstico

Shave dice que cuando el equipo tenga la información que permita responder esas preguntas, podrán usarla como una "herramienta de diagnóstico" para cualquier problema cardíaco en monos en cautiverio.

chimpancés

Aunque la investigación todavía está en sus inicios, los investigadores han visto diferencias sutiles pero importantes entre los corazones humanos y los de los simios.

En el zoológico de Chester no ha habido señales de cardiopatías en el grupo de chimpancés. Esto, según Unwin, podría deberse en parte al estilo de vida y a la dieta de los animales.

"Tanto como sea posible, tratamos de estimular en cautiverio lo que harían en libertad", dice.

Eso incluye darles suficiente espacio y follaje para que se refugien y otorgarles la privacidad para las dinámicas de "fisión y fusión" que existen en una sociedad de chimpancés en libertad.

"También tenemos una nutricionista para asegurarnos de que reciban los alimentos adecuados, así que parte de este proyecto es también educar a las personas sobre cómo deberían mantenerse estos animales", dice.

De vuelta en la habitación donde se realizan los exámenes, Dylan se recupera algo atontado de su anestesia.

Unwin espera que el pequeño problema médico sirva para contribuir a la salud de simios en zoológicos alrededor del mundo.

"Esto es un esfuerzo global para asegurarnos de que estamos cuidando a nuestros simios tanto como podamos".

Como un investigador cuya especialidad está en la fisiología humana, a Shave le interesa lo que pueda revelar sobre nuestros corazones la comparación con los homínidos.

"Las necesidades ambientales, nutricionales y fisiológicas son diferentes entre especies y, por tanto, es posible que el sistema cardiovascular en cada una de esas especies sea sutilmente diferente", dice.

"Así que la comparación entre los homínidos y los humanos puede revelar detalles importantes sobre la forma en que el corazón humano ha evolucionado".

Contexto

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