Días festivos: ¿Un peso o una ayuda para la economía?

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Image caption Algunos gobiernos quieren recortar festivos porque consideran que estimularía la economía.

Los festivos no solo conmemoran una fiesta religiosa o nacional, son días no laborables que suelen aprovecharse para el descanso. Sin embargo, la crisis económica los ha puesto en la mira. Algunos analistas sostienen que son un peso para la economía y para otros una recompensa para los trabajadores.

Portugal, una de las economías más golpeadas de Europa, acaba de recortar cuatro de sus 14 días festivos: el Día de Todos los Santos, el Corpus Christi, el día de la República portuguesa y el día de la independencia de España.

Según el gobierno portugués la medida busca estimular la economía y mejorar la competitividad.

Los sindicatos, por su parte, tacharon la medida de retroceso medieval y subrayaron que es un mensaje desestimulante para el trabajador.

Otros países que están pasando por procesos de ajuste económico como España, se plantean medidas similares. ¿Tanto cuestan los días festivos?

"No hay otra opción. La otra sería pedirle a la gente que reduzca su salario o que aumente sus horas de trabajo. El problema con el euro es que si Portugal y otros países con déficit tuviesen su propia moneda harían una devaluación interna para abaratar los costos, pero ya no la tienen. Se corta por donde menos duele", le explica a BBC Mundo Juan José Dolado, profesor de economía de la Universidad Carlos III de Madrid.

Dolado señala que en el caso de España durante los llamados macropuentes o acueductos, cuando coinciden dos festivos en la misma semana o el feriado es un jueves o un martes, "la actividad económica cae sustancialmente".

Sin embargo, los analistas señalan que no está claro si eliminar festivos se traduzca en un aumento de la productividad de un país.

Mientras EE.UU. y China tienen pocos días festivos, 10 en ambos casos, los países nórdicos tienen un promedio de 14 días feriados.

Feriados por decreto

Y mientras en Europa se planea recortar feriados, en América Latina crean nuevos festivos.

El presidente de Bolivia, Evo Morales, decretó dos feriados, en lugar de uno, para celebrar el Día Internacional del Trabajo. La medida, anunciada a comienzos del mes, tomó por sorpresa a los sindicatos bolivianos.

Desde la Central Obrera Boliviana se afirmó que la medida podría disuadir las manifestaciones laborales que se suelen organizar esa fecha. El ministro de Trabajo de Bolivia, por su parte, señaló que el decreto "es para reconocer la labor de los trabajadores".

En Venezuela, por su parte, hay cinco nuevos feriados pendientes de aprobación. El proyecto de la Ley del Proceso Social del Trabajo contempla que los días lunes y martes de Carnaval, miércoles de Semana Santa, el 24 y 31 de diciembre se sumen a la lista de feriados.

En 2010 Hugo Chávez decretó feriados el lunes, martes y miércoles de la Semana Santa, además de los tradicionales jueves y viernes santos, como estrategia de ahorro energético.

El efecto en los trabajadores

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Image caption Portugal dejará de tener cuatro festivos, entre ellos el día de la República.

"No está claro cómo afectan los festivos al PIB. De un lado, puede afectar al sector empresarial pero, por ejemplo, el sector turismo se ve muy beneficiado. Con lo cual es un movimiento a favor del PIB", detalla a BBC Mundo el economista Florentino Felgueroso, de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada.

El experto se detiene en el efecto contraproducente que un recorte de festivos puede tener en los trabajadores.

"No hay una fórmula que afirme que por tener menos días festivos produces más. De hecho, un día festivo es visto por muchos trabajadores como una recompensa que le puede subir la moral y aumentar su productividad", señala el economista.

Hace poco, no obstante, los suizos rechazaron en un referéndum la posibilidad de tener más días libres.

El argumento de los opositores era el peso para la economía suiza (unos US$ 8.490 millones al año) y los efectos nocivos que tendría para las pequeñas y medianas empresas (pymes) que sus trabajadores tuvieran más días libres. Los promotores, por su parte, señalaron que "ganó el miedo reinante por la crisis".

En ese sentido Dolado subraya una de las coyunturas de la crisis: las altas tasas de desempleo.

"La alternativa está entre que un desempleado tenga 365 días festivos al año, o que se estimule la economía con el recorte de algunos festivos, especialmente los superfuentes", explica.

El peso de los "macropuentes"

En Colombia, el país con más festivos de Iberoamérica (18), según la consultora Mercer, lleva décadas aplicando la llamada Ley Emiliani, del exministro de trabajo Emiliani Román, que traslada la mayoría de los festivos a los lunes con el objetivo de mejorar la productividad del país y desarrollar el turismo.

En España el gobierno de Mariano Rajoy se plantea una medida similar.

Aunque tiene el mismo número de feriados que su vecino Portugal, a partidos políticos y gremios empresariales les preocupa los macropuentes.

"La gente suele tomarse los días laborales que hay en medio de los festivos formando un superpuente. La patronal de empresarios (CEOE) le ha pedido al Partido Popular que los prohíba o que los festivos los traslade al lunes para que los puentes no sean tan grandes", comenta a BBC Mundo el economista Florentino Felgueroso, de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada.

"Ahora bien", aclara, "no todas las personas pueden disfrutar esos superpuentes. Depende del sector y de la empresa".

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