Los misteriosos explosivos que enfrentan a Irán y a Siemens

  • 23 septiembre 2012
Bandera de Irán
Image caption Irán dice que su programa nuclear tiene fines pacíficos.

El programa nuclear de Irán es el centro de una nueva controversia luego de que ese país acusara a la empresa de ingeniería alemana Siemens de esconder explosivos pequeños en un equipo nuclear adquirido por Teherán.

El jefe del comité de seguridad del Parlamento iraní, Alaeddin Boroujerdi, dijo que las autoridades iraníes consideran que el equipo "explotaría una vez se ponga en funcionamiento, con el objetivo de desmantelar todos nuestros sistemas".

"Pero la sabiduría de nuestros expertos frustró la conspiración del enemigo".

Este domingo, Siemens negó las acusaciones y reiteró que "no tiene vínculos comerciales con el programa nuclear iraní".

Preguntas sin respuesta

Boroujerdi dijo que los explosivos fueron escondidos en una fábrica de Siemens y que, por tanto, la compañía debería hacerse responsable.

Pero la empresa alemana, con base en la ciudad de Múnich, negó esa responsabilidad y dijo que su división nuclear no tiene vínculos comerciales con Irán desde la revolución islámica de 1979.

De acuerdo con el corresponsal de la BBC en Berlín, Stephen Evans, la acusación iraní genera unas preguntas inquietantes.

Evans dice que no está claro si el parlamentario está simplemente equivocado, si Irán está comprando equipos de Siemens a través de un tercero o si hay algo más ocurriendo, quizá con la participación de agencias de inteligencia occidentales.

No hay que olvidar que, por su programa nuclear, Irán ha sido objeto de sanciones por parte de organizaciones internacionales como Naciones Unidas y la Unión Europea, además de Estados Unidos (ver recuadro).

El parlamentario iraní Boroujerdi no señaló de dónde había salido el equipo controversial.

Crece el misterio

Este caso no es el primer misterio que rodea al programa nuclear iraní, que el gobierno considera pacífico pero que es visto en Occidente como potencialmente peligroso para la seguridad internacional.

En junio de 2010 se descubrió que un virus informático conocido como Stuxnet había infectado los sistemas de la principal planta nuclear de Irán.

Por este hecho, el gobierno iraní acusó a Estados Unidos e Israel.

El virus también estaba relacionado con un producto de Siemens, pero la compañía negó tener conocimiento del caso.

El sofisticado ciberataque se suma a los asesinatos de científicos nucleares y a una misteriosa explosión en un arsenal que mató al "padrino" del programa iraní de misiles balísticos.

Lea también: Crecen las sospechas sobre una ofensiva encubierta contra Irán

El programa de la discordia

Image caption Yukiya Amano fue acusado de entregarle a Israel información confidencial del programa nuclear iraní.

El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que es parte de Naciones Unidas, ha criticado a Irán por su enriquecimiento de uranio.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, advirtió que Irán está a tan solo seis o siete meses de tener "90%" de lo que necesita para tener una bomba nuclear.

Le pidió a Estados Unidos que establezca un límite que, si se cruza, lleve a una intervención militar.

Irán insiste en que su programa tiene fines pacíficos únicamente, pero advirtió que tomará represalias si es atacado.

Un comandante de los Guardias Revolucionarios de Irán dijo este domingo que un conflicto de esa naturaleza se convertiría en "la Tercera Guerra Mundial".

También el domingo, Javad Jahangirzadeh, miembro de la junta directiva del Parlamento iraní, acusó al director del OIEA, Yukiya Amano, de entregarle a Israel información confidencial sobre el programa nuclear de Irán.

El OIEA ha recibido crecientes ataques de parte de funcionarios iraníes.

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