Las promesas del candidato Obama a los latinos: ¿cumplió o decepcionó?

  • 18 octubre 2012
Obama la noche de su victoria electoral, 2008
Image caption La noche de su victoria electoral, en 2008, Obama reiteró su compromiso con la Reforma Migratoria.

En 2008, los hispanos en Estados Unidos salieron a votar con mayoría abrumadora por el entonces candidato presidencial demócrata, Barack Obama, entusiasmados en muchos casos por la promesa de promover y promulgar una ley de Reforma Migratoria y por otros compromisos adquiridos durante la campaña destinados a favorecer a esta comunidad.

Tres años y medio después la desilusión entre muchos latinos con el presidente era palpable por su fracaso en promover una legislación tendiente a normalizar el estatus de unos 11 millones de indocumentados y por el número de deportaciones sin precedentes que se han dado durante su gobierno.

La actitud entre los hispanos cambió significativamente en junio pasado cuando Obama utilizó el poder del ejecutivo para frenar las deportaciones y otorgar permisos de estadía y posibilidad de empleo temporales a cientos de miles de jóvenes indocumentados que fueron traídos al país por sus padres.

A pesar de la polarización política que ha obstaculizado muchas iniciativas, el gobierno de Barack Obama logró ciertos objetivos establecidos en torno a la salud, la economía, el desempleo, la vivienda y la educación con efectos favorables para la comunidad. Pero defraudó a muchos hispanos al no aprobar la prometida reforma migratoria.

¿Cómo evalúan la comunidad hispana estos resultados mixtos? ¿Será el balance lo suficientemente positivo para generar el mismo entusiasmo y motivar la salida a las urnas en estas elecciones?

Inmigración, esfuerzo sin resultado

En septiembre 18, 2008, unos meses antes de las elecciones presidenciales, el candidato Obama afirmó en el principal programa político de Univisión, la cadena de televisión de mayor sintonía hispana, que se necesitaba un plan integral de inmigración que, además de asegurar las fronteras, "provea a los trabajadores indocumentados una avenida hacia la ciudadanía".

La noche de la elección, en su discurso de victoria en Chicago, el presidente electo reiteró que haría la promulgación de una reforma migratoria "una de las principales prioridades de mi primer año como presidente".

Eso no pasó. Tampoco pasó en el segundo año de su mandato, cuando todavía contaba con mayoría demócrata en ambas cámaras del Congreso.

"Estábamos desconcertados, asustados por la forma como el presidente había respondido a la cantidad de promesas que dijo que iba a hacer para nuestra comunidad", comentó a BBC Mundo Gustavo Torres, director ejecutivo de Casa de Maryland, un centro de ayuda al inmigrante de ese estado aledaño a Washington DC.

"Lo que vimos a cambio fue un millón de inmigrantes deportados en tres años y medio, particularmente mexicanos, algo jamás visto en la historia" expresó con alarma Torres.

Varios analistas y partidarios del presidente consideran que su promesa fue sincera y que hizo un intento real para promover la legislación pero las condiciones en que recibió al país no le permitieron hacer mayores esfuerzos.

Soñadores

Image caption El tema migratorio es una preocupación de muchos votantes latinos en EE.UU.

El drama de las deportaciones se estaba convirtiendo en un lastre político para el presidente. En junio pasado, emitió una directiva para frenar la medida y ofrecer a jóvenes inmigrantes indocumentados que fueron traídos al país de niños por sus padres -los llamados "soñadores"- dos años de prórroga, renovables, para permanecer en EE.UU. y solicitar permiso de trabajo.

Fue una movida que restauró la fe de algunos hispanos en la voluntad del presidente de querer remediar el cumplimiento de la promesa central de su campaña.

"El presidente ha puesto la cuota inicial de este proceso. Aunque no soluciona todo, es un paso importante y hay renovado entusiasmo de parte de nuestra comunidad", dijo Gustavo Torres de Casad de Maryland.

Muchos conservadores criticaron al presidente por pasar por encima del Poder Legislativo para enfrentar ese problema. Ana Carbonell, asesora hispana de la campaña del candidato presidencial republicano, Mitt Romney, sostuvo a BBC Mundo que con la medida el presidente torpedeó un proyecto alterno que preparaba el senador republicano de Florida, Marco Rubio.

"Rubio llevaba meses discutiendo la propuesta y estaba listo a presentarla ante el Congreso", aseguró Carbonell, "pero ante la presión, el presidente atravesó su orden ejecutiva para evadir una discusión bipartidista con una medida temporal".

Salud: dicho y hecho

Image caption La ratificación de la reforma de la salud es la mayor victoria del presidente Obama.

Obama apuesta a que el electorado latino confíe en que la reforma se haga realidad en un segundo mandato ahora que está libre de otros compromisos importantes que adquirió durante la campaña de 2008.

El principal de esos compromisos -aprobado y ratificado por la Corte Suprema de Justicia- fue la Ley de Salud Asequible, que cobija millones que no tienen seguro sin importar las condiciones previas y extiende esos beneficios a los hijos hasta los 26 años.

Obama invirtió la mayoría de su capital político en la aprobación de esta reforma que, aunque fue prometida a la población en general, favorece significativamente a los hispanos.

"No fue una promesa directa a los latinos pero se da el caso que se benefician y esa comunidad reconoce ese hecho. Lo prometió y lo cumplió", indicó Eric Hershberg, director del Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos de la Universidad Americana de Washington.

Aunque la Ley de Salud Asequible daría cobertura a 9 millones de latinos que no la tienen, el tema genera polémica en torno a cómo se financiaría y cómo proveer a la población hispana. Esa es la crítica que lanza Israel Ortega, editor de Heritage Libertad, el sitio en español de la organización conservadora en Washington, Heritage Foundation.

"Es irresponsable que haya promovido una ley tan gigantesca y tan cara que hace peligrar el sueño estadounidense", manifestó Ortega. "Vinimos por oportunidades a este país y Obama las está poniendo en peligro".

Por su parte, Vanessa Cárdenas, portavoz del Centre for American Progress, CAP, un centro de análisis liberal en Washington, resalta que el acta tiene un efecto secundario positivo.

"Invierte miles de millones de dólares en centros de salud comunitarios que están en nuestros barrios", dijo la analista. "Esa medida no es solo preventiva en términos de salud sino crea empleos en nuestras comunidades".

Economía y empleo

Image caption Los latinos todavía sufren los efectos de la crisis inmobiliaria en EE.UU.

Los hispanos han estado afectados por la crisis financiera de manera desproporcionada.

"Hay dos millones de hispanos más viviendo bajo el nivel de pobreza que cuando asumió", sostuvo Ana Carbonell de la campaña de Romney. "El desempleo entre latinos está tres puntos porcentuales más elevado que el promedio nacional".

Los adeptos al presidente aceptan que la recuperación no ha sido ideal, sin embargo, para los latinos la situación sí ha mejorado. "Obama es el primero en reconocer que hay que hacer más", expresó la estratega demócrata María Cardona. "Pero le ha ido tan bien como se puede teniendo en cuenta el inmenso agujero económico que heredó".

No obstante, Ana Carbonell culpa las políticas de Obama del mal desempeño económico. "La deuda de US$15 billones que ha acumulado este gobierno es lo que crea incertidumbre y estancamiento", resaltó.

En vivienda...incompleto

Image caption Las encuestas entre hispanos muestran una ventaja para Obama.

La asesora republicana también insistió en que la ley de salud exacerbará la crisis pues la obligación de asegurar empleados hará que las empresas revalúen si van a contratar nuevos trabajadores.

Parte de la financiación de la reforma de salud vendrá de un impuesto a la vivienda, dijo Carbonell, lo que pondrá más presión sobre la decaída industria inmobiliaria, un sector sobre el cual el presidente también hizo promesas que incluyen a los latinos, una de las comunidades peor afectadas.

"Los latinos perdieron 66% de su riqueza en la última recesión porque la mayoría de sus inversiones están representadas en sus viviendas", manifestó María Cardona del Dewey Square Group.

Cardona explicó que el gobierno de Barack Obama inició programas para ayudar a aquellos que estén a punto de perder sus casas. También se instituyeron reglas para evitar los préstamos abusivos de los que los latinos son víctimas con potenciales hipotecas que esconden altos intereses futuros.

Los resultados en este sector son considerados incompletos, sin embargo.

"Muchos hispanos continúan bajo el agua con sus hipotecas al tiempo en que no se han creado incientivos para mover el sector inmobiliario. No se han sentado las bases para generar más construcción", observó Ana Carbonell.

No se puede evadir el hecho que Obama ha llevado la gestión de su gobierno dentro de un ambiente político extremadamente complejo, enfrentando una fuerte oposición de los republicanos. "A pesar de eso ha cumplido con muchas de sus promesas", señaló Eric Hershberg, director del Centro de Estudios Latinos de la Universidad Americana de Washigton.

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