El colombiano que lucha por salvar los corales

  • 11 octubre 2012

"Pienso que la gente no se ha dado cuenta que nuestro planeta está muriéndose y simplemente ven cada noticia sobre calentamiento global o desastres ecológicos como algo normal".

La voraz corona de espinas se alimenta de corales y puede poner hasta cinco millones de huevos en el verano.

El científico Jairo Rivera Posada cree que la gente debe informarse más sobre los ecosistemas amenazados y está abocado a defender uno de los más espectaculares, declarado Patrimonio de la Humanidad.

"La Gran Barrera de coral es una de las siete maravillas del mundo y puede verse desde el espacio, está compuesta de billones de organismos y miles de islas a lo largo de 2.600 kms", dijo a BBC Mundo el científico nacido en Colombia y nacionalizado australiano.

El Instituto Australiano de Ciencias Marinas alertó este mes que la Gran Barrera ha perdido más de la mitad de su coral en los últimos 27 años, debido fundamentalmente a las tormentas, al calentamiento global y a un depredador voraz, la estrella de mar conocida como corona de espinas, Acanthaster planci.

Rivera Posada es investigador de la Universidad James Cook en Australia y junto a sus colegas descubrió un método para combatir a esta depredadora, que se alimenta de corales y puede poner cinco millones de huevos en el verano.

El científico constató que una combinación utilizada en los laboratorios para hacer crecer colonias de bacterias mata en menos de 24 horas a las estrellas voraces.

"La idea se me ocurrió porque estábamos utilizando un medio de cultivo para primero identificar cuáles eran las bacterias que habitaban naturalmente la estrella y así determinar cuáles podrían llegar a ser patógenas", explicó Rivera Posada.

"Uno de los medios de cultivo que íbamos a usar es diseñado para promover el crecimiento de un sólo tipo de bacteria, así que pensé que si promovía el crecimiento de un sólo tipo de bacteria e inhibía el crecimiento de las otras podría inducir un imbalance en la flora bacteriana normal de la estrella de mar. Me fui con mi amigo y profesor Morgan Pratchet a nuestros tanques a inyectar las estrellas y todas murieron en 24 horas".

Impacto humano

La Gran Barrera ya perdió más de la mitad de su coral en los últimos 27 años.

Rivera Posada admitió que si bien el método es muy barato, es laborioso porque cada estrella de mar debe ser inyectada en varios lugares distintos.

El científico cree que también deben explorarse otras opciones para combatir la corona de espinas. "Hemos confirmado que hay varias especies de peces que cazan las estrellas y utilizan técnicas para remover las espinas y luego alimentarse de los órganos internos, así que estos peces deben ser urgentemente protegidos porque ayudan a mantener una baja población de las estrellas en el arrecife".

El investigador asegura que también es necesario "reducir el impacto humano y mejorar la calidad del agua. Los sedimentos, pesticidas y el depósito de aguas contaminadas proveen los nutrientes necesarios para que las larvas sobrevivan. Si una sola estrella pone cinco millones de huevos y todas éstas sobreviven porque los humanos estamos llenando los océanos con todos los desechos que proveen los nutrientes necesarios para que ellas sobrevivan, entonces no estamos haciendo nada".

"El incremento de la población es un factor crítico, cada persona más representa más uso de recursos naturales y más producción de basura lo cual ha llevado a un consumo exagerado de los recursos naturales. No necesitamos cambiar el carro cada cuatro años porque salió un modelo más aerodinámico".

Urgente

Rivera Posada cree que también deben cambiar los patrones de consumo.

Rivera Posada cree que también se deben mejorar de manera inmediata los métodos de vigilancia. "Actualmente se usa una técnica llamada manta tow en la cual un buzo es arrastado por el arrecife por una lancha y él cuenta el número de estrellas desde la superficie. La técnica ha llevado a un diagnóstico muy tardío y éste en mi opinion es un punto critico".

"La estrella normalmente se alimenta de noche y se esconde debajo de los corales durante el dia. La única vez que uno ve las estrellas alimentándose de día es cuando ya hay una epidemia".

"También hay que tener en cuenta que los juveniles son del tamaño de una moneda y a 10 -12 mts a gran velocidad es imposibe detectar que hay una población de juveniles en crecimiento por lo que se necesitan vehículos que puedan mirar debajo de los corales".

Para Rivera Posada la Gran Barrera requiere acciones urgentes. "Es super triste, actualmente la Barrera de coral sólo tiene 15 % de cobertura de coral en comparación con las mediciones de los 80's y si la predicción es cierta en el 2022 solo habra 7%".

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