Guerrilla de pegatinas en el metro de Londres

  • 12 octubre 2012
Pegatina en el metro de Londres
Image caption Los mensajes de esta "guerrilla" se parecen a los oficiales pero no lo son. Aquí dice: "Asiento reservado, mesa para tres a las 8.30".

Un viaje cualquiera en el metro de Londres puede suponer el encuentro con docenas de mensajes oficiales y otros "no oficiales".

La pregunta es: ¿cuánta atención se les presta realmente a estos mensajes?

Una de las posibilidades es que su excesiva familiaridad como parte del paisaje urbano haya acabado por restarles significado y que ya no sean más que "manchas" con distintos colores y formas.

Aunque tengamos en cuenta por un momento los siguientes ejemplos:

  • "Prohibido el contacto visual. Multa de US$200"</p>
  • "Pedimos disculpas por cualquier tipo de incontinencia causada por las obras"</p>
  • "Las aglomeraciones en las horas punta pueden provocar que alguien se siente en su regazo"</p>

Los mensajes anteriores no son reales, sino ejemplos de un creciente número de "carteles de guerrilla" que están apareciendo en el subterráneo de la capital británica.

Estas pegatinas o calcomanías usan los mismos diseños y tipos de letra que los mensajes oficiales del tren subterráneo, pero le dan una vuelta y llaman la atención sobre verdaderos problemas de forma graciosa.

A algunos de los pasajeros les hace mucha gracia, como a la bloguera Annie Mole, quien afirma: "Algunos son muy divertidos y además rompen con la monotonía del viaje".

Pero la Policía de Transporte de Reino Unido advierte de que los costos de los graffiti son sustanciales para la industria ferroviaria y pueden dejar huellas permanentes en la infraestructura".

La empresa de transportes de la ciudad de Londres no ha hecho ningún comentario al respecto.

Escapismo

La BBC habló con el portavoz de una página web que vende stickers parecidos a los que han aparecido en el metro.

Image caption "No salude al resto de pasajeros ni mantenga contacto visual por más de dos segundos. Por favor respete la soledad urbana".

Identificándose a sí mismo como James, este individuo aseguró que su página ha vendido unos 200 pegatinas "para el metro" este año, con un costo medio de unos US$3.

James cree que se trata de un intento de "retomar el poder".

"Es una forma de rebelión, incluso aunque sea provocado por el actual clima de condena y tristeza y la gente simplemente quiera alegrarse el día".

"Es como si te estuvieran tratando como a un robot y los signos son muy serios", añadió. "Esto es una especie de escapismo y es una forma de libertad que las personas pueden expresar muy fácilmente".

"Los carteles se están volviendo más populares porque la gente puede construir los suyos propios".

James defiende la venta de estas pegatinas.

"Yo no los estoy pegando y nuestra web no apoya que se coloquen en el metro", afirmó.

"No es graffiti, las pegatinas pueden quitarse. Depende de la gente dónde ponerlas, y no creo que estén haciendo daño a nadie".

¿Subversivo?

Image caption "Asiento prioritario: para gente con sobrepeso, obesa o morbosamente obesa".

Annie Mole, que lleva escribiendo desde hace más de una década un blog sobre el metro de Londres, también cree que la presencia de estas pegatinas es cada vez mayor.

"En el transcurso de los años he notado que cada vez hay más", dijo.

"El hecho de que ahora hayan tenido cierto éxito comercial demuestra un interés creciente en estos carteles".

Mole afirmó que cuando las pegatinas comenzaron a aparecer eran "un poco más subversivas", aunque "recientemente la gente se ha planteado hasta dónde pueden llegar".

Aunque añadió que estas calcomanías "no hacen ningún daño".

"En mi opinión, son menos destructivas que un graffiti, con los que las personas dejan su propia marca en un edificio".

La empresa de Transportes de Londres ha advertido que el graffiti es "vandalismo no deseado que causa daños criminales" y "no será tolerado".

"Es una plaga de nuestra sociedad y una monstruosidad que tienen que ver aquellos que viajan en el tren", sentenció la empresa.

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