Bolivia, entre los epítetos y la búsqueda de diálogo con EE.UU. y Chile

  • 16 octubre 2012

Durante las últimas semanas, el gobierno de La Paz ha estado enfrascado en intercambios tanto con Estados Unidos -al que sigue acusando de colonialismo y con el que rompió relaciones hace cuatro años- como con Santiago de Chile, al que sigue reclamando una salida al mar.

El hombre al frente de la diplomacia boliviana, David Choquehuanca, no se inmuta ante los nubarrones, a los que parece estar acostumbrado después de seis años en el cargo.

De gira por Europa, donde promueve la inclusión de una excepción en la Convención de Naciones Unidas contra las drogas para reconocer como legal el consumo de hoja de coca en Bolivia, Choquehuanca le concedió una entrevista a BBC Mundo.

El canciller dijo que tanto para Chile como para Estados Unidos la respuesta es el diálogo.

Esto a pesar de que el presidente Evo Morales declarara recientemente que "tener relación con la embajada de EE.UU. es como una caca" y que Chile es un "peligro" no sólo para Bolivia, sino para toda la región.

Norte: el acuerdo sigue "vivo"

Según Choquehuanca, su despacho sigue trabajando por restablecer las buenas relaciones entre Bolivia y Estados Unidos, aunque no precisó si espera que esto ocurra en el corto, mediano o largo plazo.

Su país rompió relaciones diplomáticas con Washington en 2008, cuando Morales expulsó al embajador estadounidense, a quien acusaba de injerencia en los asuntos internos.

El alto funcionario aseguró que sigue vigente un acuerdo firmado en noviembre de 2011 entre los dos países para construir una relación de respeto mutuo. "Yo tengo comunicación con las autoridades de EE.UU. para implementar ese acuerdo", dijo.

Sin embargo, las críticas desde Bolivia no han menguado. Fue con ocasión del 12 de octubre y al reinvidicar el proceso de "descolonización" que dice haber emprendido su país frente a la nación del norte que Morales afirmó que antes los más poderosos eran quienes estaban conectados con la oficina diplomática estadounidense, pero que ahora saberse relacionado con ésta es equivalente a la materia fecal.

Washington no recibió de buena gana las recientes declaraciones del mandatario boliviano. El subsecretario interino de Asuntos Públicos del Departamento de Estado de EE.UU., Mike Hammer, las calificó de "poco constructivas".

"El presidente Morales a mí me ha nombrado para construir buenas relaciones con todos los países del mundo, incluyendo Estados Unidos. Ése es mi trabajo", ratificó.

Chile y el Silala

A principios de octubre, Morales afirmó que Chile era un peligro para la región, en respuesta a declaraciones de su homólogo chileno, Sebastián Piñera, quien aseguró que defendería la soberanía y el territorio de su país "con toda la fuerza del mundo".

La semana pasada reiteró su aval al proyecto de la región del Potosí para conducir proyectos de desarrollo en el manantial del Silala, que surte al norte chileno a través de un canal artificial creado gracias a un acuerdo de arrendamiento a principios del siglo XX.

Image caption Morales defiende la "descolonización" de su país.

El Silala es otra fuente de controversia entre las dos naciones, pues Bolivia le reclama a Chile que nunca pagó por el consumo de las aguas -originalmente destinadas al sistema de ferrocarriles-, aunque Santiago dice tener derechos adquiridos sobre el curso de agua, que califica de río internacional.

Los proyectos representarán una reducción del suministro de agua en un 30%, lo que ha sido calificado como una provocación por parte de autoridades chilenas.

Según Choquehuanca, hay un problema de "falta de información" sobre el Silala, que su país reivindica como un manantial propio.

"En ningún momento (es una provocación). Todos los pueblos tienen derecho a decidir soberanamente sobre sus recursos naturales", indicó.

Interrogado sobre cuál es, en su opinión, una solución que satisfaga tanto a Chile como a Bolivia para otorgarle una salida al mar a su país, el canciller no tiene nada nuevo que ofrecer.

"Considero que es mediante el diálogo. Pero hemos esperado más de 100 años y el presidente Morales ha instruido y ha conformado una dirección estratégica de reivindicación marítima sin descartar el diálogo, para que podamos explorar todas las alternativas", dijo.

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