Los problemas de El País, el periódico en español más leído del mundo

Grafitis de protesta por los despidos
Image caption El anuncio de los despidos generó protestas como esta.

El periódico en español más leído del mundo, El País, está en problemas.

A principios de octubre, el diario anunció el despido del 30% de sus trabajadores, una rebaja del sueldo del 15% para los que se queden y la cancelación de suplementos regionales.

Tras la medida, el Comité de Empresa, que es la organización de los trabajadores, pidió la renuncia del director, Javier Moreno, y reprobaron las acciones de Juan Luis Cebrián, el máximo ejecutivo del grupo que maneja el periódico, Promotora de Informaciones, S.A (PRISA).

"Consideramos inmoral y contrario a los principios deontológicos recogidos en el libro de estilo que el presidente se embolse millones de euros mientras intenta despedir a 149 compañeros", dijeron los periodistas.

Cebrián, por su parte, afirmó: "No es una cuestión de querer mejorar la rentabilidad. El periódico no puede soportar por más tiempo su actual estructura de costes".

Como forma de protesta, algunos periodistas han querido abstenerse de firmar sus artículos y, a pesar de que el departamento de recursos humanos les advirtió que eso era un motivo de despido, el sábado 20 de octubre la mitad del diario se imprimió sin firmas.

Poco después del anuncio de las cesantías, al menos 50 comentarios de crítica escritos por lectores y periodistas en la red social de El País, Eskup, fueron borrados por el moderador.

Los números

En resumen, no han sido unas semanas fáciles para el popular periódico fundado hace 36 años. Pero, ¿qué hay detrás de los despidos?

Image caption Juan Luis Cebrián es el presidente del grupo Prisa, que además de El País tiene otras inversiones en España y América Latina.

Una razón es que la economía mundial -y en especial la española- está en aprietos y eso ha afectado a los medios de comunicación, que de por sí ya estaban en crisis tras la pérdida de anuncios publicitarios, suscripciones y lectores tras la irrupción de internet.

Sin embargo, la crisis de El País parece no reducirse a eso.

El informe de los resultados trimestrales de la primera mitad de 2012 publicado en la página web de Prisa -un conglomerado que tiene inversiones en radio, televisión, libros y prensa en España y América Latina- arroja algunas cifras que ilustran las dificultades de la empresa.

Los ingresos netos del grupo en los primeros tres meses de este año fueron un 5,4% menores que en el mismo periodo de 2011.

En radio y televisión los beneficios de Prisa cayeron y en editoriales, subieron levemente.

En prensa, los ingresos disminuyeron un 20,7%, y en El País también recibieron el mismo porcentaje de menores ganancias.

Desde que arrancó la crisis económica en España, en 2007, los diarios de Prisa perdieron -según cifras del propio grupo- un 43% de su negocio, que se nutre en gran parte de la publicidad.

Paradójicamente, a pesar de las tendencias a la baja, El País no da pérdidas en este momento. En el primer semestre de 2012, el diario obtuvo ganancias por más de US$1 millón.

En un comunicado, el Comité de Empresa le preguntó a Cebrián "dónde han ido a parar" los US$1.112 millones de beneficios netos que, según ellos, ha recibido el periódico desde 2000.

En una conferencia, Cebrián justificó la reducción de personal: "Si no tomamos medidas, el periódico podría entrar en pérdidas este mismo año. Esta reconversión implica una reducción de los efectivos humanos. Es una reconversión dolorosa".

Una fuente de la directiva de El País que dijo hablar como vocero de la compañía, aunque no quiso ser identificado, le insistió a BBC Mundo que los recortes "son para asegurar la viabilidad del periódico en el futuro".

"No es el periodismo, es el negocio"

Juan Varela, el periodista y director Mediathink Consultores, ha publicado en su blog Periodistas 21 varias investigaciones sobre la situación del diario español. Según él, la crisis del grupo Prisa tiene que ver con "errores de gestión empresariales en lugar de periodísticos".

"No han sido capaces de avanzar en el modelo de negocios. No han impuesto suscripciones, clubes de lectores, clasificados. En cinco años no ha habido ninguna innovación", le comentó a BBC Mundo.

"Un diario que depende de sus ingresos en publicidad, los cuales están amenazados por la crisis y el golpe de internet, no ha pensado en una estrategia".

Varela, que ha sido consultor de varios medios de comunicación en América Latina, dice que la expansión internacional del grupo Prisa le ha generado una deuda de US$4.500 millones (a marzo de este año), que con la crisis económica española ha aumentado y ha agudizado las dificultades de la empresa.

Cebrián dijo recientemente: "El modelo en la red sigue sin ser rentable. Por cada dólar que ganamos en internet, perdemos diez en las ediciones impresas".

Otra fuente oficial de El País que pidió no ser identificada le dijo a BBC Mundo: "Tenemos muy claro a dónde queremos ir (...) Está claro es que no podemos hacer el mismo periódico que hemos venido haciendo (...) Vamos a hacer una transformación".

No obstante, el diario todavía no ha informado públicamente cuál será su estrategia de negocios.

En términos de capital, Prisa no es una compañía española. En los últimos cinco años se ha ido convirtiendo en una sociedad anónima cuyas acciones son negociadas en diferentes bolsas del mundo. En 2010, el grupo firmó un acuerdo con Liberty Acquisition Holding para incorporar a inversores internacionales.

Según Varela, ha habido un cambio de enfoque empresarial a medida que se han ido yendo los accionistas que fundaron Prisa y El País en la década de los años 70.

Tensión

Image caption El edificio donde trabaja gran parte de la redacción de El País está en el barrio Arturo Soria, mientras que las oficinas de Prisa están en Gran Vía, en el centro de Madrid.

Un periodista que es miembro del Comité de Empresa le dijo a BBC Mundo que el anuncio de los despidos ha generado un ambiente hostil y de incertidumbre en la redacción de El País.

El trabajador, que pidió que no se revelara su nombre, comentó: "Después de que anunciaron los despidos, nosotros analizamos los datos y nos dimos cuenta de que el periódico no está dando pérdidas, sino que ha registrado una disminución de los ingresos, y que por eso no se justifican los despidos".

El Comité lo compone prácticamente toda la redacción -que entre periodistas, secretarios y diseñadores suma unas 400 personas-, excepto la dirección.

Falta menos de un mes para que se hagan efectivos los recortes y se den los nombres de los cesanteados.

Sin embargo Varela, de Mediathink Consultores, opinó que "con estas decisiones, la cultura periodística que compartían la redacción, los directores y los lectores quedó quebrada".

El País no es el único periódico español que está en problemas. ABC, El Mundo y Público, que cerró su edición impresa, también anunciaron recortes en el último año.

Lo que quizá hace diferente la situación de El País es que, como dice en su primera página, es un "periódico global" y sus dificultades podrían tener un impacto más amplio.

Fe de erratas. Por un error publicamos que El País se había negado a publicar una columna de Enric González en mayo cuando en realidad la fecha en cuestión es mayo de 2009. Ofrecemos una disculpa a nuestros lectores por la equivocación.

Así se publicó originalmente: "Según se informó, en mayo el periódico se negó a publicar una columna de Enric González -quien renunció la semana pasada- que decía: 'Cualquier día, en cualquier empresa, van a rebajar el sueldo a los obreros para financiar la ludopatía bursátil de los dueños'."

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