Más esclavos que nunca, pero más cerca de acabar con la esclavitud

  • 28 octubre 2012
Trabajo infantil

En la actualidad hay más personas sometidas a regímenes de esclavitud que nunca antes en la historia de la humanidad, pero expertos creen que el trabajo esclavo puede ser erradicado en los próximos 30 años.

El número de personas que viven en estado de esclavitud -27 millones de personas- es más del doble que el número total que se estima salió de África durante el auge del comercio de esclavos, sostiene el investigador Kevin Bales de la organización no gubernamental (ONG) Free the Slaves.

Los registros de los barcos permiten saber que alrededor de 12,5 millones de esclavos fueron transportados hacia América y el Caribe desde África desde el siglo XVI hasta que se prohibió el tráfico de personas en el año 1808.

Bales afirma que entre las causas de la alarmante cifra actual se encuentran el veloz aumento de la población, la pobreza y la corrupción.

Mucha gente cree que la esclavitud pertenece al pasado, pero aún existe y se manifiesta de diversas maneras: tráfico sexual o de mano de obra, o el trabajo forzado vinculado a deudas por pequeños préstamos.

El periodista de investigación Ben Skinner ha viajado por todo el mundo documentando estos casos. En el norte de India, entrevistó a mineros que están obligados a trabajar en una cantera para pagar deudas abusivas.

"No se escapan porque temen la extraordinaria violencia del contratista de la cantera que los somete por pequeñas deudas", cuenta Skinner en declaraciones a la BBC.

"En este mundo, el contratista es como un dios", dice el periodista, que cree que la esclavitud aún persiste en nuestros días por culpa de estos círculos de dependencia.

Pero mientras los países en vías de desarrollo tienen el mayor número de trabajadores esclavos, los países desarrollados con sólidas leyes de derechos humanos también fallan a la hora de atacar este problema, asegura el especialista Bales.

Razones para el optimismo

EL presidente de Estados Unidos Barack Obama describió recientemente la esclavitud moderna.

"Es la que sufre el inmigrante que no puede pagar la deuda con el traficante, que llega aquí con la promesa de un trabajo y le secuestran sus documentos. Es la que sufre la joven golpeada que obligan a trabajar en las calles", dijo.

Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos gasta miles de millones para investigar y evitar los homicidios, pero sólo dedica una pequeña fracción a combatir el trabajo esclavo, dice Bales, a pesar de que "hay muchos más esclavos que homicidios en EE.UU."

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que 20,9 millones de personas son víctimas de trabajo forzado, pero esta cifra no incluye la esclavitud.

Sin embargo, según esta institución, la esclavitud -ilegal en todo el mundo- puede erradicarse por completo.

Beate Andreas, responsable de un programa especial de la OIT, señala que existe un movimiento creciente contra el trabajo esclavo.

Brasil tiene una "lista negra" oficial de los empleadores que utilizan trabajo forzado.

"Aún no hemos alcanzando el punto de inflexión, pero es mucho más difícil hoy en día que empresas y países puedan tolerar o promover impunemente el trabajo forzado", sostiene Andreas.

"Hay razones para el optimismo. Hemos visto un gran cambio en los últimos años en términos de legislación y mejor regulación."

"Hay una señal clara de que cada vez más compañías están tomando conciencia y de que cada vez más gobiernos están dispuestos a emprender acciones para combatir el trabajo esclavo. Si conseguimos que un grupo grande y crucial de líderes mundiales se comprometa a hacer algo, podemos erradicarlo".

Por su parte, Kevin Bales destaca que hubo un tiempo en que las autoridades policiales sabían qué hacer ante un camión llego de drogas, pero carecían de procedimientos claros para actuar ante un camión lleno de personas.

Pero, según este investigador, esto también está cambiando.

El protocolo antitráfico de Naciones Unidas menciona acción legal, protección y prevención.

Cómo prevenir

El grupo de presión Stop de Traffik se centra en la prevención. En Kirguistán, por ejemplo, trabaja con niños de la calle para enseñarles a evitar el reclutamiento en redes que los obliguen a pedir limosna o a robar.

El comercio también puede intervenir al promover el boicot a productos fruto del trabajo frozado o esclavo.

Algunas grandes empresas de ropa dejaron de comprar algodón recolectado de forma frozosa en Uzbekistán, y el año pasado el Parlamento Europeo rechazó un acuerdo comercial con este país por el uso de trabajo infantil.

Lea también: Médicos y enfermeras forzados a recoger algodón

En Brasil, un plan nacional antiesclavitud introdujo en 2003 cambios en las leyes de regulación laboral que permitieron la liberación de miles de trabajadores sometidos.

A partir de entonces los empleadores entran en una "lista negra" oficial -que ya incluye a 300 compañías e individuos- si se descubre que utilizan trabajo esclavo.

Estos son algunos de los factores que alimentan el optimismo de los activistas.

"Se estima que el trabajo esclavo aporta U$40 mil millones en la economía global. Aunque eso es mucho dinero, representa la parte más pequeña que jamás produjo. 27 millones es mucha gente, pero en proporción a la población mundial, y teniendo en cuenta la historia, es también la fracción más pequeña."

"La esclavitud está al borde de su extinción, si le damos el empujón necesario. Pero necesitamos que los gobiernos trabajen juntos y refuercen sus leyes, y eso puede hacerse en 20 ó 30 años", concluye Kevin Bales.

Contenido relacionado