Se populariza el disfraz de La Catrina

  • 3 noviembre 2012

Es natural que en una ciudad como Los Ángeles, donde habita una enorme población mexicana, la Catrina -la famosa imagen de la calavera- sea una presencia habitual en la celebración del Día de los Muertos.

Se trata de una celebración mexicana de origen prehispánico que honra a los difuntos. Comienza el 1 de noviembre y se extiende hasta el 2.

Este año y con motivo de la celebración de Halloween (más que del Día de los Muertos), que en los años recientes se ha ido extendiendo a países latinoamericanos, la presencia de la Catrina -el disfraz de calavera- se ha popularizado de forma considerable.

En sectores de Caracas, Bogotá o Miami, este año el disfraz de la calaverita ha tenido una presencia mucho más protagónica que en años anteriores.

Image caption El disfraz de La Catrina, basada en la creación del dibujante José Guadalupe Posada (1852-1913) se ha vuelto muy popular.

Basta echar un vistazo a las redes sociales -Facebook o Instagram- para comprobar la popularidad de este atuendo que, en el mejor de casos, a falta de una máscara de calavera, implica un afanoso proceso de maquillaje del rostro.

Iconografía que trasciende

Basada en la imagen de la diosa Mictecacíhuatl, reina de Mictlán en la mitología azteca -el noveno y último nivel del inframundo- y conocida como "Señora de la muerte", el popular personaje llamado La Calavera Garbancera -la Catrina-, fue una figura creada por el ilustrador y caricaturista José Guadalupe Posada (1852-1913).

Catrina representa el esqueleto de una mujer de clase alta y por décadas ha sido objeto de la cultura popular mexicana.

BBC Mundo consultó a Alejandro Pelayo Rangel, jefe del departamento de asuntos culturales del Consulado General de México en Los Ángeles está al tanto de fenómeno.

"Se trata de un fenómeno cultural que tiene que ver con otros elementos de la tradición cultural mexicana como Frida Khalo o los tacos. La Catrina, la calaverita, forma parte de una iconografía que va trascendiendo".

Pelayo Rangel señala que a partir del período 1920-30 del siglo pasado, en la postevolución mexicana y sobre todo entre los años 30 y 40, se produjo en México un fenómeno de rescate de lo autóctono, de lo cultura mexicano de la iconografía indígena-popular.

Posterior a la muerte de Posada, el trabajo de Posada, la calavera y otras obras, alimentaron un importante movimiento artístico entre muralistas del renombre de Diego Rivera -que se autoproclamó hijo de Posada y de la Catrina en su mural "Sueño de una tarde de domingo en la Alameda"- y José Clemente Orozco.

También Posada fue una influencia en la obra de Frida Khalo.

"Esta iconografía ha trascendido en el tiempo, después de los años 50 se arraigó en el imaginario de los mexicanos y se fue haciendo cada vez más popular. La han traído los emigrados a EE.UU. y a nivel cultural más, en otros sectores quizás más educados, ha permeado a través de las pinturas de Frida o de Diego Rivera".

A partir de lo que Pelayo Rangel denomina la "Fridomanía" -una vez que la obra y figura de la pintora Frida Khalo se convierten en mito- a partir de los años 80, la famosa calavera comenzó a ejercer influencia fuera de las fronteras de México.

Pone como ejemplo "El cadáver de la novia" (2005) la famosa película animada de Tim Burton, en la que la influencia de Posada es patente. "Eso fue reconocido por el propio Burton", dice Pelayo Rangel.

En efecto, en la cinta aparece una banda de esqueletos que recuerda las imágenes de los dibujos de Posada.

"Basta ver la cantidad de calaveritas que se vieron en el paseo de los famosos en el cementerio Hollywood Forever, acá en Los Ángeles. En la celebración de Halloween se ha producido un interesante proceso de sincretismo con la imaginería del Día de los Muertos".

"No es una moda, es algo permanente, algo que está radicado en la herencia cultural de los mexicanos. Recuerdo que de niño me regalaban las calaveritas de azúcar, esa relación con lo muerte, que viene de la tradición cultural precolombina, ha estado muy presente entre los mexicanos y ahora se ha ido extendiendo a otras regiones".

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Calavera alquilada

Por primera vez este año, algunas ventas y alquileres de disfraces de Miami comercializaron con la imagen de la Catrina.

Image caption La "Fridamanía" que se desató en los años 80 contribuyó a la popularización de la Catrina.

Para la celebración de Halloween, la popular cadena de tiendas estadounidenses Party City vende los disfraces de la calavera por Internet. Para damas los identifican como "Calavera de Azúcar", para caballeros es "Novio Calavera".

¿El precio? US$59,99.

Crazy for Costumes, ubicada en la calle 8 de Miami, empezó a vender este año, por primera vez, los trajes de la calavera del Día de los Muertos.

Así lo dice Carmen Torres, empleada de la tienda. Según explica, el disfraz es más solicitado para uso de los adultos que de los niños y que se vende mejor entre los hombres que entre las mujeres.

"Se vendieron varios disfraces, así como el maquillaje. Nunca antes lo habíamos vendido, esta es la primera vez y puedo decirle que este año le fue bien", dice Torres a BBC Mundo.

ABC Costume Shop es una importante tienda de alquiler de trajes y disfraces de Miami. Se especializa en proveer vestuario para películas, televisión, teatro, ópera, publicidad, cruceros y fiesta particulares, entre otros.

Carlos Cifuentes, a cargo de la tienda, contó a BBC Mundo que este año, también por primera vez, La Catrina formó parte de su oferta.

"Hace un año nadie conocía el traje y la máscara del Día de los Muertos. Este año vinieron grupos de personas a alquilarlos, no sólo para exhibirlos en las calles sino para fiestas relacionadas con el tema de la calavera".

Cifuentes dice que los clientes suelen llevarse el traje completo, con la calavera y la máscara. Y quienes no conseguían el disfraz, adquirían el maquillaje y se maquillaban como la calavera para combinarla con cualquier otro vestuario.

El alquiler de la traje es US$75 por dos noches y tres días.

"Esto acaba de empezar, no recuerdo que en años anteriores viniesen siquiera a preguntar. En el último año se ha vuelto muy popular", concluye Cifuentes.

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