El arte de poner lindas a las vacas

A ninguna modelo se le ocurriría subir a una pasarela sin pasar antes por las hábiles manos de un estilista que la peine, la maquille y la prepare para salir a escena. Lo mismo ocurre con las vacas.

En las exposiciones bovinas que se realizan en países ganaderos como Argentina para elegir a los mejores especímenes del país, los animales reciben los mismos cuidados antes de ser exhibidos al público.

Tanto vacas como toros se someten a los tratamientos de expertos que tienen la tarea de realzar los mejores atributos de la bestia.

"Se le dice 'preparación' y se hace desde hace muchos años, pero los parámetros fueron cambiando", le explicó a BBC Mundo Carlos Ojea Rullán, considerado como uno de los máximos expertos en asesoramiento en estética bovina de Argentina.

Image caption Al igual que los humanos las vacas son estilizadas antes de ser modeladas en exposiciones.

Ojea Rullán es un prestigioso criador de vacas y toros de pedigrí y dos de sus ejemplares Angus fueron elegidos campeón macho y hembra en la última Exposición Rural de Palermo, la muestra bovina más grande del mundo que se realiza anualmente en Buenos Aires.

"Antes se buscaba lo que se llamaba el old type, que es el animal más bien pequeño, y las virtudes que se buscaban resaltar eran diferentes al período actual, en el que se busca la carne con menos grasa", afirmó.

La idea de la preparación es destacar las virtudes del animal, incluyendo resaltar la "feminidad" en la vaca y la "masculinidad" en el toro.

¿Cómo se logra eso?

"A las hembras se busca darles líneas más suaves y que tengan el cuello largo, y para eso se le sacan más pelos del cuello que al macho", detalló.

"En los machos se resaltan los músculos y se los deja más peludos, marcando la redondez del músculo", agregó.

Tratamiento completo

Según explica el experto, la preparación de una vaca o un toro para una exposición empieza unos 60 a 90 días antes de la competencia.

Primero, claro, se controla que el animal esté comiendo una dieta balanceada.

Los tratamientos estéticos comienzan con baños tres veces por semana en el que se empieza a incentivar el desarrollo del pelo y se busca que vaya teniendo forma.

Se usa champú y crema de enjuague pero no en todos los lavados, así el pelo genera un poco de grasa, que hace que sea más fácil de manejar.

Después del baño se las peina y luego se seca el pelo con un aparato muy potente que no solo seca sino que masajea el cuero cabelludo, lo que deja el pelo más brilloso.

Image caption El corte de pelo puede acentuar la masculinidad del toro y la feminidad de la vaca.

También se le frotan productos especiales que ayudan a que el pelo se mantenga parado y se vea sano.

Así, la vaca o el toro está listo para la peladora, que le dará forma a su cuerpo, destacando sus virtudes.

La fase final son las tinturas: se usa un spray que empareja el color del pelo. Y también se rocía las pezuñas, para que queden de color uniforme.

La importancia del look

Según Mariano Fernández Alt, de la Asociación Argentina de Angus, la preparación estética de los bovinos hace parte de un negocio importante.

"Las exposiciones son como vidrieras internacionales y el estilista cumple un fin importante, porque ayuda a convencer a un jurado", dijo a BBC Mundo.

Image caption Los expertos aseguran que los animales no sufren cuando son preparados para las exposiciones.

Si bien en la última década Argentina perdió terreno como potencia ganadera (hoy exporta menos carne que Uruguay), sigue liderando la cría de razas pedigrí, usadas casi exclusivamente para comercializar su semen o embriones.

De acuerdo con Fernández Alt, el 80% de la genética bovina de Brasil y el 50% de la de Uruguay provienen de vacas y toros argentinos.

En ese contexto, las exposiciones cumplen un rol importante para dar a conocer los especímenes más perfectos de cada raza.

Ojea Rullán aclara que la preparación no busca resaltar la "belleza" del animal, sino sus características genéticas más deseables.

¿Sufren?

A diferencia de lo que se pueda creer, el experto preparador aseguró que los animales no son víctimas del estilista sino muy por el contrario.

"El animal no sufre para nada, al revés. Se le da la mejor comida que puede haber, el mejor medio ambiente, el mejor trato. Cuidamos mucho que el animal se sienta bien y que el procedimiento no sea algo invasivo", garantizó.

También aclaró que los estilistas no pueden hacer magia:

"Pueden hacer que un animal malo sea un poco menos malo y que entre animales muy buenos y muy parejos, uno mejor preparado tenga más chances", explicó.

Y agregó: "Es lo mismo que en un concurso de belleza entre mujeres. Capaz el mejor peinado o el mejor maquillaje define a una ganadora".

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