Mundial 2014: ¿podrá Brasil garantizar la seguridad?

  • 13 diciembre 2012
Enfrentamiento en el terreno de juego
Image caption La accidentada final de la Copa Sudamericana dejó muchas interrogantes sobre la capacidad que tiene Brasil para garantizar la seguridad.

La accidentada final de la Copa Sudamericana de fútbol anoche en Sao Paulo, donde el club argentino Tigre denunció agresiones a sus jugadores y se negó a disputar el segundo tiempo, colocó un foco de atención en la seguridad que ofrecen los estadios en Brasil, anfitrión del Mundial 2014.

Diversos medios argentinos han calificado como vergonzoso y bochornoso el epílogo del torneo regional, en el que el árbitro chileno Enrique Osses declaró concluido el partido tras el descanso y coronó campeón al equipo local Sao Paulo, que vencía 2-0 a Tigre.

Al anunciar la negativa de su club a seguir el partido, el entrenador de Tigre, Néstor Gorosito, dijo a la televisión que agentes locales de seguridad "sacaron dos revólveres" durante un incidente con sus futbolistas en el vestuario visitante del Morumbí y hubo "dos o tres jugadores lastimados".

El club Sao Paulo dice desconocer los hechos denunciados por Tigre, funcionarios y jugadores de la institución acusaron a los argentinos de buscar pelea y su presidente, Juvenal Juvêncio, sugirió que se retiraron por temor a recibir "una goleada".

Más allá de lo deportivo, el incidente ha abierto interrogantes sobre qué garantías ofrecen los estadios brasileños a equipos visitantes y cómo harán los organizadores del Mundial para evitar que se repitan hechos similares durante la mayor fiesta global del balompié.

"Muy lejos"

"Es asustadoramente común la ocurrencia de estos incidentes en Brasil", dijo a BBC MUndo Marcos Guterman, autor del libro "El fútbol explica a Brasil - Una historia de la mayor expresión popular del país".

De hecho, el del Morumbí el miércoles no ha sido el primer partido decisivo de un torneo internacional de fútbol que termina con incidentes en Brasil.

El año pasado, la final de la Copa Libertadores entre el club brasileño Santos y el uruguayo Peñarol en el estadio paulista Pacaembu acabó en una gran trifulca entre jugadores de ambos equipos, con puñetazos y patadas.

Los visitantes alegaron que reaccionaron a provocaciones de hinchas locales que ingresaron al campo de juego cuando el juez dio por terminado el partido, en el que Santos venció 2-1 y se coronó campeón continental.

Guterman evaluó que el nivel actual de seguridad en los estadios del país está "muy lejos" del adecuado, pero sostuvo que la FIFA buscará cambiar esto en el Mundial para evitar incidentes que manchen su imagen.

"Probablemente durante la Copa no va a ser la Policía Militar que va a hacer la vigilancia ahí: van a ser agentes contratados de seguridad, porque la policía está preparada para otro tipo de cosas, para lidiar con marginales", explicó.

Guardias y policías

De hecho, un portavoz de la FIFA citado este jueves por la agencia alemana de noticias DPA dijo que la Copa de Confederaciones 2013, vista como un ensayo para el Mundial, será la primera competencia futbolística de Brasil en utilizar prioritariamente encargados privados de seguridad.

Agregó que tanto esa copa como el Mundial 2014 contarán con más de 30.000 agentes de seguridad "entrenados y certificados" para trabajar en esos eventos.

Citado de forma anónima, el portavoz se negó a comentar el incidente de Sao Paulo ya que el evento fue organizado por la Conmebol, pero aseguró que la FIFA tiene "plena confianza en las disposiciones de seguridad desarrolladas" para las copas de Confederaciones y del Mundo.

Image caption Ni el árbitro pudo convencer a los jugadores argentinos para que regresaran al terreno de juego.

Los estadios de Morumbi y Pacaembu no albergarán juegos de ninguno de esos dos torneos.

Tras los incidentes del miércoles, el exfutbolista estrella de Brasil y actual miembro del Comité Organizador del Mundial, Ronaldo, admitió en su cuenta de Twitter que en el fútbol brasileño y regional suele entrar demasiada gente a los terrenos de juego.

"También soy contra policías dentro del campo!!", escribió y sugirió que las cosas van a cambiar en la Copa del Mundo, algo que a su juicio será un "legado" que dejará el evento.

A su vez, Ronaldo pidió una pena ejemplar "fortísima" para el club argentino por no haberse presentado a la segunda mitad: 10 años sin participar en competencias sudamericanas.

El presidente de Tigre, Rodrigo Molinos, dijo a la prensa que los incidentes del miércoles en la zona de vestuarios comenzaron con guardias privados de seguridad pero afirmó que cuando su club pidió ayuda a la policía, ésta se sumó a las agresiones contra los argentinos.

Miembros del plantel de Tigre prestaron declaraciones y denunciaron los hechos en la madrugada de este jueves en una sede policial de Sao Paulo.

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