Venezuela: el chavismo gana las regionales, Capriles sobrevive

  • 17 diciembre 2012
Elecciones en Venezuela

El chavismo dio un paso de gigante en las elecciones regionales de este domingo en Venezuela al hacerse con 20 de 23 estados, pero fracasó en arrebatarle a Henrique Capriles el de Miranda, considerado clave.

El oficialismo celebra el haberle ganado a la oposición los importantes Carabobo y Zulia, así como el bastión opositor de Táchira, donde incluso el presidente Hugo Chávez había perdido en octubre.

Al tiempo, los candidatos del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no perdieron un solo estado de los que gobernaban. La opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) queda con Amazonas, Lara y Miranda, que abarca parte de Caracas.

En el panorama desolador dejado en el lado opositor, el mejor parado resultó Henrique Capriles, que repetirá como gobernador de Miranda al imponerse al exvicepresidente Elías Jaua.

Su reelección, tras ser derrotado en octubre por Chávez en las presidenciales, había sido vista por numerosos analistas como unas primarias de facto en las filas opositoras: y pasó la reválida.

Mucho más con la derrota de Pablo Pérez, pues el hasta ahora gobernador de Zulia parecía uno de los mejor posicionados para ser capaz de retar el liderazgo de Capriles en el seno de la oposición, de cara a unas hipotéticas presidenciales si Chávez llegara a faltar.

Según el Consejo Nacional Electoral (CNE), la jornada también estuvo marcada por la baja participación: un 53%, muy alejado del 81% de las presidenciales de octubre.

Lea también: Unas elecciones marcadas por la ausencia de Chávez

Capriles gana

Al tiempo que habló de "una inmensa victoria", el jefe de la campaña oficialista, Jorge Rodríguez, dijo reconocer "la victoria de los sectores de la derecha, ojalá se ocupen del pueblo, especialmente del de Miranda porque no descansaremos en nuestra intención de recuperar la gobernación de Miranda para la patria y las fuerzas de Chávez".

La gobernación de Miranda era considerada fundamental en esta jornada, por el enorme despliegue hecho en la campaña oficialista para tratar de doblegar al excandidato presidencial, pero sobre todo por tratarse Capriles de la figura más visible de la oposición.

Para algunos la de Capriles eran las primarias de facto ya que de convocarse elecciones por la falta de Chávez, éstas habría que realizarlas en el lapso de 30 días, lo que aprieta mucho los tiempos.

Y no en vano, al salir a hablar de su victoria, no fueron pocos los detalles que mostraron a un Capriles en tono de líder de la oposición venezolana, más allá del estado en que repite como gobernador.

Capriles salió a celebrar la victoria con la gorra tricolor venezolana que convirtió en un símbolo de sus partidarios en las presidenciales y no había usado tanto en la campaña por Miranda. Además, apareció ataviado con una chamarra con los colores de la bandera venezolana.

Y su discurso comenzó en esa línea: "No puedo sentirme feliz por nuestra Venezuela. Aquí en Miranda resistimos (…). No soy de mostrar una sonrisa que no siento. La siento por Miranda, pero no por Venezuela", dijo.

"Queremos un país donde el gobierno le dé respuesta a los problemas y eso no ocurre en nuestro país (…). Llegamos cerca hace dos meses, está a la vuelta de la esquina (…). Hay algunos que a la segunda o a la tercera lo han logrado y han sido grandes presidentes", dijo.

"El sentimiento que sembramos está allí, no permitan que decaiga (…). Esto fue una llama que prendimos y está ahí. El cambio está cerca, se siente en el aire", agregó.

El gobernador acusó a los oficialistas de "haber aprovechado la circunstancia de la salud del presidente de la República (…). Nada tenía que ver el proceso de hoy con la salud del presidente de la República".

"La lucha nuestra no sólo tiene que continuar, tiene que fortalecerse. Tiene que llegar el día en que derrotemos el abuso de poder", dijo al denunciar el supuesto uso de recursos públicos en la campaña oficialista.

"Victoria inmensa"

Estas elecciones estuvieron marcadas por la ausencia del presidente Hugo Chávez.

"Ha sido una victoria inmensa. El pueblo respondió al llamado de rodilla en tierra que hiciera nuestro comandante presidente", dijo el jefe de la campaña chavista, Jorge Rodríguez.

"Habían vendido la consigna de que el chavismo ya no ganaba en las grandes ciudades, que no ganaba en los estados con mayor concentración territorial, pues exceptuando el estado Miranda, obtuvimos la victoria en los grandes estados", agregó eufórico.

Además de las pérdidas de Carabobo y Nueva Esparta, una de las mayores sorpresas fue la derrota en Zulia de Pablo Pérez ante el exgobernador Francisco Arias Cárdenas, militar que apoyó a Chávez durante la intentona golpista de 1992.

Tras convertirse en un feroz crítico de la gestión chavista, algunos no olvidan sus insultos al presidente, Arias Cárdenas reconoció que "cometió errores" y volvió al redil chavista en 2005.

Otro zarpazo fue el de José Vielma Mora al arrebatarle la gobernación a César Pérez Vivas en Táchira, donde el presidente Chávez había obtenido menos votos que Capriles el pasado 7 de octubre.

Vielma Mora, que como militar también acompañó a Chávez en la intentona golpista de 1992, ganó fama de buen gestor tras su paso entre 2000 y 2008 por el Servicio Nacional de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat).

Francisco Rangel Gómez fue dado por ganador en Bolívar, pero Andrés Velásquez se negó a reconocer su derrota y denunció "una especie de secuestro de la oficina electoral".

"Convocamos al pueblo a la calle a defender esta victoria porque tenemos los números en la mano", dijo en entrevista con Globovisión.

Contenido relacionado