Carlos Acosta: un bailarín que debuta como escritor de ficción

  • 15 enero 2013
Carlos Acosta
Acosta vive con su familia en Londres.

El bailarín cubano, Carlos Acosta, ha ganado decenas de premios durante su carrera de ballet, entre ellos el Olivier Award, por sus logros sobresalientes en la danza y por sus actuaciones en el famoso teatro londinense Sadler Wells en 2007.

Pero su último galardón es el primero que obtiene en el mundo de la literatura: El bailarín de 39 años de edad, ha sido nombrado en los Waterstones 11, una lista anual de las novelas debutantes más prometedoras.

Su novela, "Pata de Puerco", se desarrolla en Cuba y describe la historia de la isla desde el siglo XIX hasta el presente, a través de la guerra entre EE.UU. y España -entonces poder colonial-, de la independencia, la dictadura y la revolución.

En realidad, es su segundo libro. El primero fue su autobiografía, "No Mires Atrás", escrito en 2007.

En aquella obra Acosta hablaba de su educación como un niño entre los once que vivían en un apartamento estrecho de La Habana, antes de que su padre lo enviara a la escuela de ballet a los nueve años, principalmente por temor a que se estuviera convirtiendo en un delincuente.

Como bailarín, Acosta ganó la Medalla de Oro en el Prix de Lausanne en 1990, y además actuó con el Ballet Nacional Inglés, el American Ballet y el Ballet Real británico.

Con su novela ahora en la lista Waterstones, el bailarín y escritor habló de su paso del mundo de la danza al de las letras.

Has ganado muchos premios antes por el baile. ¿Qué se siente al ser reconocido por su escritura?

Estoy muy sorprendido, porque empecé a escribir con muy pocas expectativas. No creía que le interesara a nadie. No pensé que sería capaz de crear un mundo con sentido, con todos estos personajes separados. Así que me quedé muy sorprendido cuando (la editorial británica) Bloomsbury lo leyó y decidió adoptarlo.

¿Qué opina de la reacción?

Como digo, soy un bailarín. No voy a pretender ser un escritor. Quiero decir, tal vez puede contar una historia para que alguien se divierta, y se deslice a través de esta historia y estos personajes y este mundo que he creado. Pero yo nunca voy a ser Gabriel García Márquez o esas personas que hacen algo para empujar los límites de la literatura. Lo hicieron desde que eran jóvenes. Ellos escriben para vivir.

Su primer libro fue una autobiografía, y su ballet Tocororo estuvo basado libremente en su historia. ¿Qué tan difícil fue la transición de escribir algo real a algo ficticio?

No esperaba nada. Sólo quería escribir algo con el nombre de "Pata de Puerco". Me gustaba ese título y empecé a preguntarme qué podría ser. Y entonces me imaginé que podría ser una aldea o un pueblo pequeño en las regiones remotas de Cuba, desconectado de todo el mundo. Y tal vez establecer el inicio en la década de 1800 cuando estaban ocurriendo la guerra cubana y la española, y la de los 50 años.

Así que empecé a escribir y escribir y después de tres años tuve una especie de historia que tenía un poco de sentido. Y algunas personas aquí y allá comenzaron a trabajar conmigo, para darle forma al texto. Así es como yo lo hice.

El libro fue escrito originalmente en español. ¿Cuál fue el proceso de traducción?

Ha sido una gran experiencia, muy agradable. Frank Wynne es un traductor maravilloso.

Wynne ha ganado premios por las traducciones al inglés de "Atomizado" de Michel Houellebecq y "Vacaciones en Coma" de Frederic Beigbeder.

¿Le dejó a su aire, o supervisó la traducción?

Leí la traducción y todavía la estoy leyendo y haciendo algunos ajustes. Frank es simplemente genial, pero hay algunas cosas en términos de argot cubano y cosas así, que tenemos que cambiar. Es normal. Ha hecho un trabajo magnífico.

Es interesante que usted escribió primero el título. A menudo, es la última cosa que escribe un autor.

Yo ni siquiera sé cómo se escribe un libro. A veces la gente tiene un esquema, una columna vertebral en la que tienen esos personajes y conectan los eventos, así que saben lo que va a suceder. Yo no tenía nada de eso. Sólo tenía el título.

No sabía cómo se hacía, sólo lo hice. Este es mi primer libro. Tal vez, si alguna vez decido escribir otro, habré aprendido algo.

Así que ¿usted no tiene planes para una secuela?

No, no, no. Tengo una hija de un año de edad. No tengo tiempo para dormir, no tengo tiempo para escribir. Pero en el futuro, tal vez. ¿Quién sabe? Ya veremos.

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