Chile y su avance hacia el "pleno empleo"

  • 8 febrero 2013
Anuncio en Chile
Image caption Las cifras positivas de desempleo no tienen precedentes en Chile.

Mientras en España la desocupación alcanza cifras récord, en Chile también hay cifras históricas pero en el sentido positivo, al punto de que autoridades y especialistas han llegado a hablar de una inminente situación de "pleno empleo".

El propio presidente Sebastián Piñera mencionó ante su par español Mariano Rajoy, en la antesala de la cumbre Celac-UE que se realizó en Santiago, que el crecimiento económico permitió a su país "alcanzar una situación muy cercana al pleno empleo".

Según el especialista Joseph Ramos, académico de la facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, este concepto no apunta a una cesantía nula sino "a una situación donde más o menos hay tanta gente buscando trabajo como empresas buscando trabajadores, y que el desempleo se da porque toma cierto tiempo emparejarlos".

Y con la tendencia de crecimiento positivo que muestra la economía local, el "pleno empleo" podría llegar durante 2013, dijo Ramos a BBC Mundo, explicando que para un país como Chile puede representarse con "una cifra (de desempleo) debajo del 6% y tal vez más cercana al 5,5%".

Pese a todo, los analistas advierten que la consecución del pleno empleo no significa que estén mejorando las condiciones para los trabajadores, que en muchos casos deben realizar tareas poco remuneradas y en situación de temporalidad.

¿Una oferta con mejores salarios?

Image caption Piñera aseguró que el crecimiento económico permitió a su país "alcanzar una situación muy cercana al pleno empleo".

Un recorrido rápido por el centro de Santiago permite encontrar más de un aviso solicitando trabajadores, en especial para la atención de restaurantes o locales comerciales, y también para la construcción.

La pregunta es si esta tendencia se traduce en mejores condiciones laborales y si efectivamente la mayor oferta hace que se paguen sueldos más altos o exista mayor estabilidad.

Una respuesta la da el viceministro del Trabajo, Bruno Baranda, quien le señaló a BBC Mundo que los últimos indicadores "dan cuenta de un incremento real y efectivo de las remuneraciones", a lo que se suma un aumento en la cantidad de asalariados con contrato, de un 75% en 2006 a un 77,2% en la actualidad.

Sin embargo, especialistas estiman que si bien gran parte de la población tiene trabajo, estos puestos son en su mayoría precarios y como máximo perciben el salario mínimo, que en Chile es de $193.000 (unos US$380).

Según un estudio de la Fundación Sol, en los últimos 32 meses se han creado 489.000 puestos asalariados, pero el 70% corresponde a empleo externalizado y con ello se aumenta la probabilidad de tener bajos salarios, se reduce la opción de un empleo protegido, baja la participación en organizaciones sindicales y aumenta la probabilidad de ser un subempleado.

Similar es la visión de Joseph Ramos, quien afirma que una cosa es hablar de pleno empleo, pero "hay otro tema que es la calidad del empleo, y eso es de otro alcance. Los trabajos en Chile en general son bastante modestos o mediocres desde el punto de vista tanto de productividad como de salario, y como ejemplo la mitad de la gente gana menos de $400.000 (unos US$800) al mes".

Falta mano de obra

Image caption Algunos estudios indican que en los últimos 32 meses se han creado 489.000 puestos de trabajo.

Mientras autoridades como el ministro de Economía, Pablo Longueira, hablan de que "ha sido la visión y las políticas económicas de un gobierno de centro derecha las que han permitido que el país alcance el pleno empleo", el sector exportador y agrícola pide medidas extra ante la falta de mano de obra que los afecta.

Así, se espera que en marzo ingrese al Congreso un proyecto para modificar la ley de extranjería, que permitiría facilitar la concesión de visas de trabajo y que las empresas puedan contar con más de un 15% de operarios foráneos, como están actualmente facultados.

Esta medida iría en directo beneficio de la actividad agrícola, donde sus representantes denuncian que la escasez de mano de obra está llevando a muchos productores a sufrir pérdidas por la necesidad de subir los salarios, aunque en el gobierno aseguran que lo principal es impulsar el trabajo local.

"Sin perjuicio de tener la convicción de que las políticas migratorias son una herramienta eficaz para responder a los desafíos de desarrollo del país, sobre todo a nivel trabajo y empleo, creemos que todavía tenemos un grupo muy importante al que nuestro gobierno está mirando y estamos generando programas e instrumentos para que tengan más y mejores empleos", señaló el ministro del Trabajo.

Chile creció un 5,6% durante 2012 y la OCDE proyecta para este año un incremento de 4,6%, que sería la mejor cifra de este grupo.

El panorama parece ser positivo mientras se debate si se llegará o no al "pleno empleo", aunque economistas de la Fundación Sol advierten que es necesario cambiar el paradigma y no basarse en cuantía o volúmenes, sino en calidad. Y ahí, el subempleo o los bajos sueldos conforman un escenario menos halagüeño.

"No celebramos las buenas cifras con ánimo triunfalista", remarca Bruno Baranda, subrayando que "seguimos preocupados porque hay sectores de la economía y personas que debemos incorporar al mundo del trabajo o que necesitamos mejorar la calidad del empleo y el propio respeto a los derechos laborales".

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