Crisis fiscal en EE.UU. sonríe a presos sin papeles

Inmigrantes en centros de detención
Image caption La medida entró en vigor justo antes de que se lleven a cabo los recortes automáticos en el gasto público.

Hasta hace unos días varios cientos de inmigrantes indocumentados se encontraban detenidos esperando su deportación. Sin embargo, esta semana el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas -en una inusual acción- les abrió las puertas.

La razón, reveló la institución, es simplemente económica.

"La semana pasada, el ICE revisó varios cientos de casos y puso a estos individuos en métodos de supervisión menos costosos que la detención", dijo a BBC Mundo la portavoz del ICE, Gillian Christensen.

Según la institución, los presos están ahora "bajo una forma de libertad vigilada más apropiada y eficiente desde el punto de vista de los costos".

La medida entró en vigor justo una semana antes de que se lleven a cabo los recortes automáticos obligatorios en todas las áreas del gobierno. Una medida conocida como el "secuestro" del gasto.

Además, ocurre en el momento en que legisladores se encuentran trabajando en una propuesta de ley para regularizar el estatus migratorio de 11 millones de inmigrantes en EE.UU..

Por eso, ante la noticia, activistas a favor de la reforma migratoria elogiaron la medida.

"Damos la bienvenida a ese anuncio", dijo el director de la organización comunitaria Casa de Maryland, Gustavo Torres, según la agencia de noticias Notimex.

Costos

La acción tomada por el ICE corresponde a una forma de ahorro en espera de la reducción de gastos o "secuestro" del próximo 1 de marzo.

Esto significa que si los legisladores no llegan a un acuerdo en materia de presupuestos el próximo viernes, se realizarán recortes automáticos al presupuesto fiscal por U$85.000 millones.

"A medida que la incertidumbre fiscal se mantiene sobre la resolución y el posible secuestro, el ICE ha revisado su población para garantizar que los niveles de detención se mantengan dentro del presupuesto actual del ICE", agregó Christensen en el comunicado.

Y es que mantener detenidas a personas con procesos migratorios abiertos 'cuesta' entre US$122 y US$164 al día, según estimó el Foro Nacional de Inmigración el año pasado.

Esa organización había dicho que las formas alternativas de detención podrían reducir dramáticamente los costos, llegando hasta US$0,30 al día.

Reacciones

La liberación de los presos suscitó una serie de reacciones contrarias, sobre todo del ala republicana en el Congreso .

El presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., John Boehner, consideró la medida como "indignante".

"Es muy difícil para mí creer que no puedan encontrar otros lugares dónde recortar en su agencia", dijo en entrevista televisiva con CBS. "Estoy buscando más información, pero no puedo creer que no puedan hallar los recortes que necesitan sin liberar a criminales", añadió.

Por su parte, asociaciones como la Federación para la Reforma Migratoria Estadounidense (FAIR) criticaron la acción al considerarla parte de una estrategia política del gobierno Obama.

"La liberación de los extranjeros detenidos de los centros de detención fue un acto innecesario e irresponsable por parte de la administración Obama. También fue prematuro. Ni siquiera esperaron a que el secuestro entre en vigor, lo que significa que si llegan a algún tipo de resolución antes del viernes, miles de extranjeros deportables habrían sido innecesariamente puestos en libertad", dijo a BBC Mundo la directora de comunicación de FAIR, Ira Mehlman.

Según FAIR, la acción "es coherente con la política del gobierno de no hacer cumplir las leyes de inmigración, excepto contra violentos criminales extranjeros. El secuestro inminente era la excusa para que el gobierno liberara a las personas que quieren deportar".

Sin embargo, esta mañana Washington negó cualquier influencia en la decisión tomada por el ICE.

El portavoz del gobierno estadounidense, Jay Carney, dijo en conferencia de prensa que la decisión la tomaron "altos funcionarios del ICE sin ninguna participación de la Casa Blanca", aunque no criticó la medida.

Seguridad y procesos pendientes

Las críticas hacen hincapié en los riesgos para la seguridad tras la liberación de presos.

A mediados de febrero, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, aseguró que con el sistema de recortes automáticos al presupuesto, "se verían obligados a reducir las operaciones de detención y deportación, afectando potencialmente la seguridad pública".

Mientras que este miércoles, el presidente del Comité Judicial de Inmigración, el republicano Bob Goodlatte, calificó la decisión como "abominable" asegurando que el instituto está "poniendo en riesgo la vida de estadounidenses".

Por su parte, el ICE aclaró que los procesos de los detenidos continúan su curso normal.

"Todas esas personas permanecen en los procedimientos para la deportación. La prioridad para la detención sigue para transgresores criminales serios y otras personas que representan una amenaza significativa a la seguridad pública", anotó.

Aunque no dieron más detalles de la liberación, insisten en que los liberados son "no criminales y delincuentes de bajo perfil que no tienen un historial criminal serio".

Según cifras de la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes, entre 2008 y 2012, sólo el 22% de los detenidos por el ICE fueron declarados culpables de algún crimen.

Reportes aseguran que los detenidos fueron liberados de centros localizados en los estados de Nueva Jersey, Texas, Florida, Nueva Orleans, Alabama, Arizona, Georgia y Nueva York.

Normalmente, los detenidos liberados bajo supervisión en casos de inmigración deben asistir a citas regulares y llevar brazaletes eléctrónicos de monitoreo.

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