Colin Farrell, "quebrado y solitario" en su nueva faceta

Colin Farrell
Image caption Farrell ha decidido cambiar el foco de su carrera.

Los aficionados al cine de acción han visto a Colin Farrell en las persecuciones a pura adrenalina y los bares de prostitutas y narcotraficantes de "División Miami", la película de 2006 inspirada en la serie de TV. O en la más reciente remake de "El vengador del futuro" (2012), como un hombre acosado por sueños violentos y dispuesto a dar revancha.

Pero el actor irlandés, de 36 años y padre de dos niños, ha decidido cambiar el foco: además de balas de utilería y corridas ante cámara, quiso incursionar en historias que le permitiesen explorar los recovecos de la mente de un personaje, pero sin salirse del género de acción por el que se ha abierto paso en la industria del cine.

Así llegó a "Dead Man Down", que todavía no tiene título en español y se estrena en Estados Unidos este viernes: un experimento que busca combinar la crónica de gánster con el drama de dos seres atormentados por dolorosas pérdidas (él la familia, ella la belleza) que persiguen a la vez la redención y la venganza.

Farrell espera que el cambio traiga sus frutos, como ocurrió cuando pasó por la comedia y recibió el elogio de la crítica –como con la reciente "Quiero matar a mi jefe"- o un premio altamente cotizado, como el Globo de Oro a mejor actor por la cinta "En Brujas", de 2008.

El actor se reunió con los medios en Los Ángeles durante la promoción del filme y BBC Mundo estuvo allí para conocer más de este proyecto... y de los otros cinco que Farrell tiene en marcha, para confirmar la fama de adicto al trabajo que se ha ganado en Hollywood.

¿Qué es lo que tiene "Dead Man Down" que le pareció interesante, en su búsqueda de superar la mera película de acción?

Image caption Farrel en "Dead Man Down".

La exploración de la culpa, la redención… Siempre se explora alguna variante del abanico enorme de emociones que tenemos los humanos, pero nunca había interpretado un personaje tan golpeado, al que le hayan pasado tantas cosas traumáticas y haya decidido orquestar un camino de venganza poco convencional. Eso es algo muy fuerte de encarnar.

Y también es particular la relación con su coprotagonista (encarnada por Noomi Rapace, que se hizo famosa como Lisbeth Salander en la versión sueca de "Millenium" y apareció también en "Sherlock Holmes" junto a Robert Downey Jr.).

Sí, creo que la razón por la que esta película se aparta del género (de acción) es por la relación entre ella y él, que fue lo que me interesó instantáneamente del guión. Hay una dulzura, una emotividad subyacente, pero no es un romance encantador y fácil, no tienen sexo, no se besan sino hasta el final. Son dos personajes quebrados y solitarios, que, por coincidencia, están buscando revancha y encuentran una esperanza de salvación en el otro. Tienen un elemento de cuidado mutuo, un poco al estilo de películas como "Bonnie & Clyde" (1967) o "True Romance" ("Amor a quemarropa" o "Escape salvaje", 1993).

¿Cree que siempre hay posibilidad de comenzar de nuevo después de una tragedia, como sugiere la película?

No lo sé, he sido afortunado como para no haber tenido grandes golpes en mi vida hasta ahora. Pero he visto con incredulidad a gente que es capaz de lidiar con cosas tremendas, de caer a lo más profundo del abismo y levantarse con dignidad y alegría para seguir adelante, he visto padres que fundan organizaciones de caridad en honor a un hijo muerto… No sé cómo lo hacen pero me parece admirable.

Su actuación en "Dead Man Down" se parece un poco a la de "London Boulevard" (2010, con Keira Knightley)…

Sí, de hecho dudé de hacer este filme porque pensé que podían ser similares en su intención: estudios de personajes en el marco de una historia de acción. Pero creo que me gusta ese camino para mí, con el género de acción uno corre el riesgo de agotarse.

Usted en la película es un inmigrante, tal como en la vida real. ¿Qué ganó al venir a Estados Unidos a buscar su carrera y qué tuvo que resignar?

Mira, comencé a acercarme al yoga hace poco y lo mejor que aprendí es que no debe pensarse en términos de ganar y perder… No hay llegada, todo es un camino de cambio y crecimiento. Un yogui lleva cuarenta años practicando yoga y quizás alguien al lado le tenga que ajustar el cuerpo para hacer una posición porque el cuerpo está siempre modificándose: del mismo modo, no adhiero a la idea de ganar y perder.

Ahora, no puedo negar que yo he venido a Estados Unidos en una situación privilegiada si la comparo con mis ancestros, gente que venía literalmente a pelearla o morir. Tengo mucha suerte, está claro.

Hablando de inmigrante, su corte de pelo actual, con los laterales rapados y una cola detrás de la cabeza, es el que exige su personaje en "Winter's Tale", la película que está filmando y donde también hace de extranjero en Estados Unidos. ¿Puede contar algo de ese personaje?

Sí, es Peter Lake, un huérfano de padres inmigrantes que son rechazados en Ellis Island y al niño lo ponen en un bote y lo envían en dirección a Manhattan a ver si sobrevive. Llega, lo adopta una pandilla, luego conoce a una chica… Es una historia de 1906 que se extiende hasta 2014, desafiando algunas convenciones del tiempo. Es una adaptación de un libro, vamos a ver cómo le va como película.

¿Y qué hay de su otro proyecto, "Saving Mr. Banks"?

Es una historia real, basada en los casi 20 años en que Walt Disney se dedicó a enviar un telegrama tras otro a la escritora P. L. Travers para que le vendiera los derechos de su novela "Mary Poppins" para llevarla al cine. Y ella se negó una y otra vez. Emma Thompson es la protagonista, yo hago de su padre y Tom Hanks interpreta a Walt Disney.

Usted dijo hace años que el ser irlandés lo definía. ¿Sigue sintiéndose así?

El sentimiento irlandés es una parte esencial de mí, seguro. Crecí marcado por la música de una sociedad que es la de Dublín, en el contexto de una clase media-alta aunque eso no quiere decir que yo me sintiera parte. Por desconfiar de ese entorno es que me moví por decisión propia más cerca de las clases trabajadoras. Eso formó mis opiniones y marcó quién soy.

No soy nacionalista porque creo que el nacionalismo engendra más violencia que unidad, pero estoy orgullo del linaje de escritores, músicos, artistas de Irlanda. Somos una república muy joven, de menos de cien años, y estamos pasando por momentos difíciles con la crisis económica. Es complicado ser irlandés… en realidad, es complicado ser humano.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.