En busca del lugar más sagrado de Reino Unido

  • 13 marzo 2013
Isla de Arran
La antigua isla cristiana sagrada de Arran renació como monasterio budista.

¿Exactamente qué hace que un lugar sea sagrado? El cineasta Nick Watts y el poeta galés Ifor Ap Glyn emprendieron un peregrinaje que abarca casi 2.000 años de historia británica para encontrar la respuesta.

Existe una extraordinaria riqueza de lugares sagrados en Reino Unido, muchos de los cuales tienen el poder de obligarnos a hacer una pausa para la reflexión.

Desde los maltratados vestigios de la icónica catedral de Coventry hasta la majestad gótica de la Abadía de Whitby, en el norte de Yorkshire, la inspiración detrás del "Drácula" de Bram Stoker.

Hoy Reino Unido es una entidad diversa y multicultural, donde los sitios y edificios religiosos en todo el país representan casi todas las creencias y cuentan historias maravillosas, como Arran, en Escocia, donde una antigua isla sagrada del cristianismo ha renacido como monasterio budista.

Pero yendo más hacia el pasado histórico, ¿qué estaba pasando realmente en el panorama espiritual británico durante los últimos 2.000 años?

Se tuvieron que escoger 36 de los lugares sagrados, de una selección de 500, incluidos en un libro de Nick Mayhew Smith sobre el mismo tema.

Se exploró la relación histórica entre el cristianismo y las otras creencias que existían antes de su llegada. En lugar de destruir los viejos símbolos del paganismo, simplemente los subsumió, y así el anterior panorama pagano fue reformulado con una nueva narrativa cristiana.

El origen de una leyenda

En Northumberland, la inmersión en el Pozo de la Dama representaba el inicio de una nueva vida.

Desde ruinas desmoronadas e imponentes escondites montañosos hasta cavernas sagradas y santuarios antiguos, algunos de los cuales preceden al cristianismo, se exploraron los mitos y leyendas a lo largo de la historia espiritual de Reino Unido, en busca de lo que estos sitios históricos nos cuentan sobre lo que son los británicos hoy en día.

Muchos lugares visitados fueron los magníficos terrenos que rodean a algunas catedrales increíbles, pero la que más se destacó no podía ser más diferente: el santuario cristiano galés en Pennant Melangell.

Ubicado en medio de la espectacular campiña del norte de Gales, cerca del Parque Nacional de Snowdonia, en el siglo VI un pequeño valle agrícola era el hogar de Melangell, una princesa que se convirtió en ermitaña después de una propuesta matrimonial no deseada.

Dice la leyenda que un día el señor local llegó con su grupo de caza, en busca de animales salvajes.

Algunas liebres se refugiaron bajo el manto de Melangell, y cuando los cazadores llevaron sus cornos a sus labios para llamar a los perros para que las mataran, éstos no sonaron. El señor quedó tan conmovido que puso el valle y toda su vida silvestre al cuidado de Melangell, y se convirtió en santuario cristiano.

En el siglo XII se edificó un santuario para santa Melangell, que contenía su cuerpo. Al igual que muchos otros santuarios, fue destruido durante la Reforma, pero ella era tan popular que sus huesos volvieron a ser enterrados en secreto para salvarlos del celo de los reformadores.

Durante la restauración de la iglesia a fines del siglo XX fueron redescubiertos y reubicados en el santuario reconstruido.

Superando las preocupaciones causadas por las dificultades de la filmación un día de octubre, los exploradores empezaron a reflexionar sobre lo tranquilo y conmovedor que era el lugar.

Un lugar mágico

En las semanas siguientes a la visita a Pennant Melangell, este simple santuario en un valle de Gales continuaba siendo especial. Seguía siendo el lugar que dio más que hablar.

El santuario en Pennant Melangell: una humilde iglesia, uno de los lugares más sagrados.

En medio del invierno, con nieve profunda sobre el suelo, Watts y Glyn decidieron que tenían que regresar una vez más a Pennant Melangell para capturar realmente la magia de la historia y el lugar.

Cuando llegaron finalmente al valle, salió el sol. El valle no podía verse más glorioso. La iglesia estaba bañada por la luz más increíble, y caminar hacia el santuario fue como volver a visitar a un viejo amigo. Pennant Melangell estaba tejiendo su mágico encanto.

Es difícil saber qué es lo que llama tanto la atención acerca de este santuario y este valle.

En parte es la simple historia de una buena mujer y el glorioso y bien conservado escenario que casi nos transporta instantáneamente a su época.

Pero esta iglesia y este santuario aún tienen un rincón en los corazones de mucha gente.

Al leer las estampitas debajo del santuario y el libro pidiendo oraciones, uno se embarga de una fuerte sensación del dolor y la desesperación de la gente, pero también de su esperanza. Hay una tremenda energía emocional canalizada a través de este lugar que verdaderamente conmueve.

Muchos rezan por la ayuda de santa Melangell, creyendo que ella puede curar a sus seres amados. Sea cual fuere la creencia de cada quien, el tiempo que se pasa en este hermoso templo, en este valle intacto, ciertamente restaura el alma.

Hay quienes han llamado a éste uno de los lugares más sagrados de Gran Bretaña. Ciertamente es uno de los lugares que tocaron más profundamente los corazones de estos dos peregrinos.

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