Brasil teme por sus ciudadanos condenados a muerte en Indonesia

Marco Archer Cardoso Moreira
Image caption Marco Archer Cardoso Moreira fue detenido cuando intentaba ingresar 13 kilos de cocaína. (Foto de agosto de 2003)

Brasil intensificó su campaña para salvar a dos brasileños condenados a muerte en Indonesia, luego de que el país asiático reanudara las ejecuciones la semana pasada.

Marco Archer Cardoso Moreira y Rodrigo Muxfeldt Gularte fueron sentenciados a la pena capital por tráfico de drogas y solamente un perdón presidencial puede salvarlos del fusilamiento.

"El gobierno de Brasil sigue con atención la situación de los dos presos brasileños en Indonesia y, respetando las leyes de este país y las diferencias culturales, busca prestar toda la ayuda consular posible, teniendo en cuenta el carácter humanitario de la situación”, dijo a BBC Brasil la asesoría del Ministerio de Relaciones Exteriores en Brasilia.

El procurador general de Indonesia, Basrif Arief, anunció recientemente que se fusilará a otros nueve condenados de aquí a fin de año.

Adami Wilson, de Malawi, fue fusilado la semana pasada por tráfico de drogas. Wilson intentó ingresar al país con un kilo de heroína en 2004 y fue también acusado de coordinar una banda criminal internacional desde el interior de la prisión.

La última vez que Indonesia ejecutó a un prisionero antes de Wilson fue en 2008, cuando los responsables del atentado en Kuta, Bali, fueron fusilados.

"Estamos preocupados por los comentarios del procurador general, de que por lo menos otras nueve personas serán fusiladas”, dijo a BBC Brasil Josef Benedict, de Amnistía Internacional.

Técnicamente el fusilamiento no podría tener lugar mientras el pedido de clemencia presidencial siga siendo evaluado. Pero falta transparencia sobre la situación de quienes aguardan en el corredor de la muerte.

"No tenemos certeza sobre quién será el próximo ejecutado o cuándo. Pedimos al gobierno de Indonesia que sea transparente y divulgue esa información", señaló Benedict.

Ejecución

En junio de 2012, la prensa de Indonesia afirmó que Marco Archer Cardoso Moreira sería ejecutado en julio, pero la información fue desmentida luego por el embajador de Brasil en el país asiático tras una reunión con el procurador general Basrief Arief.

"Espero que ambos sean perdonados por el presidente Susilo Bam-bang Yudhoyono y su pena sea transmutada", dijo Akbar.

Marco Archer Cardoso Moreira, oriundo de Río de Janeiro, fue detenido in fraganti cuando intentó cruzar la frontera con 13 kilos de cocaína escondidos en los tubos de un ala delta o aerodeslizador en 2004.

Rodrigo Muxfeldt Gularte, surfista del estado de Santa Catarina, en el sur de Brasil, fue arrestado cuando intentó ingresar cocaína dentro de una tabla de surf.

El abogado indonesio que defiende a los dos brasileños, Riak Akbar, dijo a BBC Brasil en enero que el proceso de solicitud de clemencia no había concluido y que aún había esperanza de que la pena de muerte fuera transmutada y convertida en una sentencia de cadena perpetua.

En diciembre de 2012 había 113 presos en el corredor de la muerte en Indonesia, incluyendo 71 condenados por tráfico de drogas, muchos de ellos extranjeros.