Las seis carteristas "más descaradas" del Metro de Madrid

  • 22 marzo 2013

Centro de monitero del Metro
Image caption 8.000 cámaras vigilan todos los movimientos en el Metro de Madrid. Y se aseguran de que "el clan de las bosnias" no ponga pie en el sistema de transporte.

Son mujeres jóvenes, son de nacionalidad bosnia y son las primeras a quienes se prohíbe de por vida entrar al Metro de Madrid. ¿La razón? Son las carteristas más activas del subterráneo, según la policía.

La prensa y las autoridades se refieren a ellas como "el clan de las bosnias".

No son las únicas que se dedican a hacerse con lo ajeno en el sistema subterráneo de transporte, pero sí las "más descaradas", dice a BBC Mundo el jefe de la brigada móvil de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, inspector José de Frutos.

Una orden judicial les impide poner un pie en cualquiera de las 12 líneas y de las 274 estaciones del subterráneo de la capital española. La medida tiene como antecedente Barcelona, donde se le ha prohibido el acceso temporalmente al Metro a seis bandas.

La capital catalana aparece de primera en el ranking de ciudades europeas con más carteristas, dice el sitio para viajeros TripAdvisor. Madrid es la cuarta.

En una y en otra los turistas son las principales víctimas.

Derechos

"(La medida) se toma porque se considera que estas señoras, debido a su repetición de actos, forman un grupo criminal y eso es delito", le dice a BBC Mundo vía telefónica el juez de la causa, Adolfo Carreteros.

El abogado de las imputadas, Luis Sáiz, las defiende: "No se puede negar que en algún momento se les ha detenido, pero nunca a las cinco juntas", esgrime.

Image caption El inspector de Frutos dicen que las mujeres eran las "más descaradas" carteristas del Metro.

En España el hurto califica solo como falta. Las seis mujeres están ahora en libertad; una de ellas tiene orden de búsqueda.

Para el defensor, la medida es "desproporcionada" y violatoria del derecho constitucional a la libre circulación. Por ello introdujo una apelación.

Por ahora, sin embargo, la prohibición está en pie. Y violar esta orden sí se convertiría en un delito que podría llevarlas a prisión, advierte el juez Carreteros.

Una imagen, dos historias

Los videos de seguridad fueron la materia prima gruesa del informe que presentaron al juez.

Hay 8.000 cámaras en el Metro de Madrid, 3.000 de ellas en los trenes, confirma a BBC Mundo Javier García Cardiñanos, responsable de Seguridad y Protección Civil, desde el centro de mando de la estación de Moncloa.

En las imágenes difundidas por los medios, se ve a unas mujeres que ayudan a una chica mientras otra saca la billetera de su bolso.

Una joven se arrima mucho a otra, también con equipaje, cuando entran a un vagón. Unas chicas se cambian de coche rápidamente para ir muy cerca detrás de un tumulto de personas que traspasa la puerta.

Los policías dicen estar cien por cien seguros de que las mujeres en las imágenes son las bosnias.

"Trabajaban siempre de forma conjunta", dice a BBC Mundo una oficial que llevó la investigación. "Usaban la técnica del ‘tapón’", agrega.

Se trata de un modus operandi que consiste en fijar a la víctima en el andén, por lo general un turista con maletas. Entran unas antes y luego otras detrás, para rodearla. Una 'pica' (hurta) y da lo robado a otra del grupo para que salga corriendo, detalla la oficial.

El abogado defensor le asegura a BBC Mundo que sus clientes no son las que aparecen en las imágenes.

"No somos las mayores carteristas de Madrid, ni del Metro. Esas imágenes son otras personas. No somos ningún clan, no tenemos ningún jefe", dijeron dos de ellas entrevistadas por Televisión Española, de espaldas a la cámara.

Mientras la policía dice que viven del hurto, poseen casas y carros en las afueras de Madrid y emplean a criadas, el abogado las describe como mujeres humildes de entre 23 y 38 años, madres –algunas– de hasta siete niños, gitanas, musulmanas y víctimas de la guerra de Los Balcanes.

El informe de la investigación alega que entre las seis acumulan más de 300 detenciones policiales y que han operado en el metro de Madrid, sobre todo en la línea 1, durante más de diez años.

Saiz asevera que la mitad de esos antecedentes son por no tener residencia legal en España, lo que "no es delito".

BBC Mundo quiso hablar con ellas, pero no fue posible.

Ahora "las eslovenas"

Image caption Las autoridades aseguran que el Metro de Madrid es "muy seguro", a pesar de los centenares de denuncias mensuales por hurto.

Según de Frutos, ha sido fácil aplicar la prohibición del juez, en vigor desde fines de febrero. "En este tiempo no han sido detectadas ni por vigilantes, ni por patrullas. No han entrado", asegura.

Además de las cámaras, el Metro cuenta con la asistencia de guardias de seguridad, en su mayoría de empresas privadas, que tienen órdenes de avisar inmediatamente a la policía si las ven, señala García Cardiñanos.

El inspector afirma que los carteristas están "muy desorientados" desde la prohibición del juez.

Durante las dos semanas siguientes de la medida judicial, las denuncias bajaron 20%, con respecto al mismo período de 2012 en las estadísticas de la brigada móvil de la Policía, que suele registrar más de 1.000 denuncias al mes.

Sin embargo, los oficiales han comenzado a detectar a otro grupo. "Son las eslovenas", suelta uno de ellos.

"Pero es muy seguro"

Pasan las 12 de una mañana de lunes, y este suele ser el día con menos carteristas, comenta a BBC Mundo una de los cuatro policías del grupo operativo que patrulla el Metro vestido de paisano.

Están en la línea 10, una de las más concurridas por ladrones por su conexión con el aeropuerto. El oficial al mando está de pie en la entrada del andén. Aguza la mirada. Los otros van a los extremos. Cuando llega el tren, pasan de últimos, vigilan a través de la puerta. Harán lo mismo cada vez que el tren pare.

De jueves a domingo los carteristas operan hasta por la noche, afirma la policía. Los lunes, como hoy, descansan.

Image caption Policías vestidos de "paisano" vigilan andenes y trenes.

Y sin embargo, minutos antes, allí está esta familia de turistas suizos, padre, madre e hijo joven, haciendo una denuncia en el mostrador de la comisaría de la estación de Sol.

A la madre, en un descuido, le metieron la mano en el bolso, dentro de un tren que circulaba por la línea 5, y se llevaron la cartera con casi US$400, documentos de identidad, tarjetas de crédito.

"Había mucha gente y la han empujado. Eran tres personas, levantaron la otra mano para poderla coger", balbucea el muchacho a BBC Mundo.

Por eso sorprende la afirmación del inspector y sus patrulleros: "El Metro de Madrid es muy seguro".

"La probabilidad de que te roben es de 0,00002 %, porque hay muchísimos viajeros. Si vas alerta, no te van a robar", concluye de Frutos.

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