Las claves de la compleja crisis en Chipre

  • 22 marzo 2013
El rescate recibe un no.
Image caption El rescate de la Unión Europea y el FMI enfrenta un fuerte rechazo de la población chipriota.

El gobierno de Chipre está en negociaciones para alcanzar un acuerdo que para obtener US$7.500 millones que le permita conseguir el rescate de US$13.000 millones de la Unión Europa y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Chipre tiene hasta el lunes, que es la fecha límite impuesta por el Banco Central Europeo (BCE), después de la cual se cortará la financiación al sector financiero chipriota si el acuerdo no es ratificado por el Parlamento del país.

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¿Qué tipo de acuerdo está considerando Chipre?

A comienzos de semana, el Parlamento chipriota rechazó un plan para aplicar un impuesto a los depósitos bancarios. Este impuesto gravaría los balances de las cuentas bancarias para recaudar US$7.500 millones que actualmente necesita.

Una propuesta reformada, que exime del impuesto a los ahorristas con menos de US$25.800 en sus cuentas, también parece haber sido rechazada.

En su lugar, una serie de opciones han sido sugeridas. Entre ellas, la nacionalización de los fondos de pensiones de Chipre, que le permitiría al gobierno reunir activos suficientes para una emisión de bonos.

Otra propuesta es atraer inversiones rusas para sus reservas de gas offshore o en el mar.

Sin embargo, las negociaciones en Rusia parecen haber terminado sin acuerdo alguno y los planes más recientes contemplan dividir al segundo banco más grande del país, el Banco Popular de Chipre, conocido también como Banco Laiki.

Image caption El tiempo se está agotando para el parlamento chipriota.

Esta institución sería dividida en dos, en lo que se ha denominado como un "buen" banco y un "mal" banco.

Esta medida protegería a depósitos de menos de US$129.000 pero potencialmente permitiría al gobierno intervenir depósitos mayores para ayudar a pagar el rescate.

En todo caso, cualquier acuerdo necesita de la aprobación del Parlamento de Chipre así como de la Unión Europea y la fecha límite del lunes, fijada por el BCE, significa que el tiempo se está agotando.

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¿Y Rusia?

Se estima que el dinero que inversionistas rusos mantienen en cuentas bancarias chipriotas asciende a US$20.000 millones. Este dinero tiene una enorme importancia para el sector bancario de Chipre.

Image caption La influencia de las inversiones rusas en Chipre tienen un efecto muy importante en el sector financiero.

Cuando el impuesto bancario fue sugerido, el gobierno ruso mostró su molestia debido a que los clientes rusos serían los que pagarían esta carga y esto no se tomó en cuenta en las negociaciones del rescate.

Desde entonces, han surgido algunas recomendaciones que ayudarían a Chipre. Por ejemplo, extender a US$3.200 millones el préstamo hecho a la isla. Otra posibilidad sería invertir directamente en su sector bancario.

Y una tercera posibilidad, invertir en su incipiente industria de gas natural.

Sin embargo, el ministro de Finanzas de Chipre regresó de Moscú el viernes y todo indica que no se alcanzó acuerdo alguno.

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¿Cómo le estaba yendo a Chipre antes de la crisis financiera global?

El Fondo Monetario Internacional describió el desempeño económico del país antes de 2008 como un "largo período de alto crecimiento, bajo desempleo y finanzas públicas sanas".

Hubo una recesión en 2009 pero fue una de las más moderadas de la eurozona.

Sin embargo, dos factores interconectados han llevado a Chipre casi al default o la cesación de sus pagos. En primer lugar, el deterioro de las finanzas gubernamentales y, en segundo, los problemas de sus bancos.

¿Qué salió mal?

Durante sus años de bonanza Chipre desarrolló lo que el FMI llama "vulnerabilidades". Hubo un rápido crecimiento del crédito, los bancos otorgaron muchos créditos a Grecia y hubo un boom en el mercado de las propiedades.

Image caption Las medidas financieras tienen en vilo a la población de Chipre.

Los bancos -y su rápido crecimiento- son fundamentales en esta historia.

Para 2011, el FMI reportaba que sus activos, incluyendo los préstamos que habían otorgado, equivalían a un 835% del Producto Interno Bruto (PIB) anual de Chipre.

Una parte de ese porcentaje correspondía a bancos de dueños extranjeros, pero aquellos que son chipriotas le habían dado préstamos a prestatarios griegos por un valor equivalente al 160% del PIB chipriota.

Estos préstamos otorgados a prestatarios privados han generado pérdidas debido a la depresión que ha azotado a la economía de Grecia.

Y el valor de las deudas del gobierno griego fue reducida debido a una serie de medidas de rescate tomadas el año pasado. Estas medidas ayudaron a Grecia pero tuvieron un impacto en los bancos chipriotas.

¿Qué significa esto para las finanzas del gobierno?

Muchos países han rescatado a sus bancos durante crisis financieras a través de lo que en jerga bancaria se denomina una "recapitalización". Eso significa que los gobiernos depositan dinero y, a cambio, reciben acciones o bonos.

Es controversial pero los gobiernos han asumido que este procedimiento es preferible a arriesgarse a tener un colapso económico.

El problema es que en estos momentos Chipre no puede asumir una recapitalización de las dimensiones que sus bancos requieren.

Las finanzas del gobierno han sido debilitadas por el lento crecimiento económico. Más recientemente, el declive de la eurozona también ha afectado a Chipre.

Las crecientes dudas en los mercados financieros sobre la posición financiera chipriota han hecho casi imposible para este país volver a solicitar préstamos.

¿Por qué fue considerado el impuesto a las cuentas bancarias?

Image caption La población y el parlamento han rechazado el impuesto a las cuentas de los ahorrantes.

Cuando los países reciben un rescate internacional, se espera que ellos, posteriormente, recauden fondos a través de un aumento de impuestos o con la venta de activos estatales.

El impuesto sobre los depósitos bancarios fue diseñado para jugar este papel. La idea era reducir el tamaño del rescate y, por lo tanto, la cantidad de deuda nueva que Chipre tendría que contraer.

Pero este impuesto también tiene, con certeza, un aspecto político. En la eurozona hay preocupaciones sobre lavado de dinero en Chipre y la presencia de gran cantidad de dinero ruso en sus bancos.

Además, es conocido que Alemania prefiere evitar el uso de dinero de los contribuyentes europeos para rescates.

Los expertos afirman que la decisión de recurrir a los ahorristas comunes se ha tomado porque los bancos chipriotas tienen menos accionistas privados que los bancos de otros países de la eurozona.

En el rescate de Grecia fueron los accionistas privados quienes asumieron los recortes.

Después de que el acuerdo provocó la indignación en Chipre, el Parlamento rápidamente votó en su contra y, de manera creciente, las autoridades europeas y chipriotas lo están considerando como un error.

¿Los ahorristas no pensaban que estaban protegidos?

Hasta cierto punto sí lo pensaban. Lo que pasa es que los bancos no han colapsado. El acuerdo tiene como objetivo salvarlos del colapso.

Si hubieran hecho eso, los primeros US$129.000 de los ahorristas habrían estado protegidos bajo el Esquema de Protección de los Depósitos de Chipre, asumiendo que el esquema podría pagar toda la compensación.

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