México: el tira y afloja por la reforma a las telecomunicaciones

Image caption Los principales partidos apoyaron el texto de la reforma.

Luego de varios aplazamientos, intensas negociaciones tras bambalinas y una sesión de 17 horas, la Cámara de Diputados de México aprobó la madrugada de este viernes -por 414 votos a favor, 50 en contra y 8 abstenciones- la reforma a las telecomunicaciones.

El documento debe pasar ahora al Senado para revisión -donde se avizoran dificultades similares- y luego a cada uno de los congresos estatales.

No era esto lo que se preveía el lunes 11 de marzo, cuando el presidente Enrique Peña Nieto, bajo aclamación casi universal, envió el documento de 53 páginas a los diputados.

El texto había sido previamente aprobado por los tres principales partidos, PRI, PAN y PRD.

Casi 290 de los 500 diputados de la Cámara anunciaron de inmediato su apoyo y varias voces tradicionalmente críticas con el gobierno dijeron que era lo mejor que habían visto en materia de telecomunicaciones en muchos años: una reforma constitucional que buscaba acabar con los monopolios atrincherados en los medios.

Al presentarla, el presidente Enrique Peña Nieto lo dijo con claridad: el objetivo era "fomentar la competencia".

Lo que se buscaba

Entre otros, el documento planteaba la posibilidad de licitar dos nuevas cadenas nacionales de televisión abierta privada y una estatal, así como permitir al 100% la participación de inversionistas extranjeros en algunos sectores.

Allí se indicaba que en la licitación de las nuevas cadenas de televisión no podrían participar empresas que ya tuvieran concesiones por 12 megahertz o más, lo cual deja fuera a las dos principales, Televisa y TV Azteca, que concentran más del 79% de la audiencia en el país.

También proponía crear un Instituto Federal de Telecomunicaciones para regular todo lo relacionado con el ramo, en especial las concesiones del espectro radioeléctrico.

Finalmente, también se incluía una cláusula (conocida como must carry must offer) que obliga a las empresas de televisión por cable de transmitir las señales de televisión abierta sin costo como parte de su oferta de servicios.

Pero el quid del asunto es que ésto significa que las cadenas de TV abierta deben entregar su señal sin costo alguno a las empresas de TV por cable (algo que no sucede ahora).

Sin embargo, en medio de la euforia y de las palmadas en la espalda, un hecho prendió las alarmas: algunas televisoras y empresas que iban supuestamente a resultar afectadas también le dieron una efusiva bienvenida a la reforma.

"Grandes retos y oportunidades"

En efecto, en su cuenta de Twitter, el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga, dijo: "Ya se presentó‪#ReformaTelecomunicaciones. Tiempo de grandes retos y también de oportunidades. Bienvenida la competencia".

Luego, Televisa emitió un comunicado formal donde de nuevo daba la bienvenida a la competencia y agregaba que estaba preparada para "competir en un campo más parejo con nuevas reglas del juego".

Por su parte, América Móvil de Carlos Slim (que controla el 75% de la telefonía móvil y el 70% de la fija) saludó el incremento de la participación a la inversión extranjera. Añadió que ayudaría a "esta iniciativa tan necesaria como urgente en el sector".

El motivo de este recibimiento, dicen los conocedores, es que la reforma da tanto como quita. Lo que pierde América Móvil en sus negocios de telefonía lo compensa con su entrada a la televisión. Y viceversa para Televisa.

Pero...

Las alarmas sonaron más fuerte esta semana, cuando se hizo evidente que un intensos cabildeo y negociación se estaba llevando a cabo.

Los tres partidos que habían dado su visto bueno a la reforma presentaron decenas de reservas al texto, las cuales, sin embargo, no hicieron públicas.

De hecho, tanto críticos como diputados dijeron que las negociaciones se estaban haciendo "en lo oscurito" -como se dice en México-. El pleno de la cámara sólo conoció las reservas minutos antes de la votación final.

Y el centro del debate era un punto al que no muchos le prestaron atención cuando la reforma se presentó inicialmente: la cláusula must carry must offer.

El martes, la diputada del PRD y ex subsecretaria de Comunicaciones y Transportes, Purificación Carpinteyro -quien en su cuenta de Twitter se presenta como "heroína o villana según el gusto de cada cual y sus filias o fobias con los monopolios, en especial en los medios de comunicación"-, lanzó el primer campanazo:

"Como anticipé, el PRI ya está cambiando la iniciativa para pegarle a la competencia de Televisa (must carry/must offer). Por favor RT!!!!!!".

El coordinador de diputados del PRI, Manilo Beltrones, respondió: "Falso que el PRI elimine la obligación de retransmisión gratuita de contenidos (must carry must offer) en la‪#ReformaTelecomunicaciones".

"El párrafo Dish"

Y aunque los diputados del PRI negaron a diestra y siniestra que buscaran una "ley Televisa", la mecha estaba encendida.

José Luis Woodhouse, director general de Dish México, la empresa que habría resultado más afectada con la modificación de must carry,must offer, expresó su sorpresa y dijo que la reserva del PRI limitaba la oportunidad de crecimiento a la competencia y dificultaba el camino a los nuevos canales abiertos.

De hecho la modificación que supuestamente pedía el PRI empezó a conocerse entre algunos legisladores y medios como "el párrafo Dish".

Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones por Cable, Canitec, considerada cercana a Televisa, criticó en un comunicado a medios de comunicación que "distorsionaban el debate" al pretender "ocultar los vínculos de su empresa Dish con el operador dominante en el sector de las telecomunicaciones: Telmex (propiedad de Carlos Slim)".

"Ese vínculo podría implicar, en términos de competencia, un tratamiento ventajoso e inequitativo frente al resto de las empresas de telecomunicaciones y televisión restringida que operan en el territorio nacional", agregaban.

Lo que se votó

Ese era el estado de la discusión cuando, después de varios días de aplazamiento, la reforma finalmente se votó poco después de las cuatro de la madrugada de este viernes.

En medio de los gritos de integrantes del grupo yosoy132 en contra de Televisa, los legisladores finalmente mantuvieron la cláusula del must carry must offer.

Así mismo se aprobó hasta el 100% de la inversión extranjera en las telecomunicaciones y la comunicación vía satélite, pero se añadió una cláusula de reciprocidad para permitirla hasta en 49% en radiodifusión (algo que no ocurre ahora), pero exactamente en el mismo porcentaje que permita la nación de origen del inversionista.

También se garantiza el derecho constitucional de acceso a la banda ancha e internet.

Ahora, el texto de la reforma pasará a revisión al Senado, donde ya se ha dicho que tomarán el tiempo necesario para analizar la reforma y no se dejarán presionar por los "poderes fácticos".

Algo muy parecido a lo que se decía cuando llegó a la Cámara.

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