Una violación y un video exponen grietas de seguridad en Brasil

Violencia en Brasil
Image caption La violencia reciente ha puesto en tela de juicio el alcance de las mejoras en materia de seguridad en Brasil.

Una sucesión de crímenes violentos en Brasil, como la violación de una turista en Río de Janeiro y la ejecución de jóvenes con presunta complicidad policial en Sao Paulo, expuso las grietas en seguridad que mantiene un país que pronto recibirá millones de extranjeros en citas deportivas y religiosas.

Expertos coinciden en que aún cuando se trata de incidentes diferentes, el impacto que causó su divulgación en medios locales y extranjeros puso otra vez en tela de juicio el alcance de las mejoras que Brasil tuvo en materia de violencia y vigilancia de cara al Mundial de fútbol 2014, los Juegos Olímpicos 2016 y la Jornada Mundial de la Juventud Católica en julio.

"Ni la situación era tan favorable antes como se pretendía, ni es tan crítica ahora", sostuvo Ignacio Cano, un sociólogo del Laboratorio de análisis de la violencia en la Universidad Estatal de Río de Janeiro.

"Tenemos serios problema de seguridad en el país, sobre todo no para los turistas sino para los sectores más pobres de la población, que son los que están más expuestos, y ese problema no se va a resolver a corto plazo", explicó Cano a BBC Mundo.

"Parque de Disney"

Uno de los hechos que sorprendió a la opinión pública en Brasil fue la violación de una estadounidense por parte de tres hombres que la secuestraron en una camioneta de transporte público en la famosa playa carioca de Copacabana el fin de semana.

Durante las seis horas que duró el secuestro sobre la camioneta que circulaba por la ciudad, la mujer fue además golpeada y robada al igual que su pareja, un ciudadano francés.

La policía aseguró que capturó a los tres responsables del crimen entre el sábado y el lunes, uno de los cuales admitió su participación.

Tras la difusión del caso, algunos brasileños informaron que fueron víctimas de otros crímenes previos por parte de los mismos atacantes, incluida una joven que había denunciado que fue violada el 23 de marzo en la camioneta.

Dos policías fueron separados del cargo el lunes, en medio de cuestionamientos a la falta de avances en la investigación de ese antecedente.

El diario carioca O Globo informó en un artículo de portada este martes que la violación de la turista genera un "impacto negativo en la imagen" de Río, advirtiendo que medios internacionales han seguido el caso.

"Nadie espera ser asaltado dentro de un parque de Disney", sostuvo en la nota el presidente de la Asociación Brasileña de Industria de Hoteles, Alfredo Lopes. "Copacabana es nuestro parque de Disney".

Avances y retrocesos

Ese crimen también puso bajo la lupa un aumento de las denuncias de violaciones en Río de Janeiro y en todo Brasil desde 2009, cuando una reforma legal amplió la definición de ese crimen.

Sólo en el primer semestre de 2012 hubo más de 5.300 casos de violaciones reportados en Brasil, un crecimiento de 157% respecto a 2009.

Image caption Se calcula que en Río de Janeiro más de 30.000 personas han sido víctimas de la violencia desde 2007 hasta el presente.

En Río, uno de los estados con aumento significativo (68% más de 2009 a 2012) los expertos atribuyen parte del fenómeno a la implantación de Unidades de Policía Pacificadora (UPPs) en favelas antes dominadas por narcotraficantes, lo que facilita las denuncias de violaciones.

Se estima que las UPPs han sido un factor clave detrás de una caída de casi 44% en la cantidad de muertes por armas de fuego en Río entre 2000 y 2010, algo aplaudido por las autoridades.

Pero la estrategia de toma policial de favelas cariocas para desplazar a los narcos también enfrenta grandes retos, como lo mostró un ataque a tiros contra dos bases de la UPP en el Complejo de Alemao la semana pasada.

"Las UPP tienen varios problemas, uno es que en algunas comunidades la pacificación todavía no ha sido completada", sostuvo Cano.

Señaló además como "preocupante" una reciente reversión de la tendencia a la baja de los homicidios dolosos en Río de Janeiro.

El estado tuvo 391 casos en enero según cifras oficiales, 20,7% más que el mismo período de 2012 y el mayor aumento mensual en este tipo de crimen desde mayo de 2009.

Problema policial

Otro caso que sacudió esta semana a Brasil fue la difusión por televisión de un video en el que dos individuos llegan en moto y matan a balazos a dos jóvenes en una calle oscura de Sao Paulo.

En el video captado por cámaras de seguridad el 16 de marzo y divulgado por el programa "Fantástico" de la TV Globo el domingo, se ve un patrullero parado en la esquina que desaparece tras el incidente, sin procurar capturar a los asesinos según la fiscalía.

Image caption El país ha hecho esfuerzos por combatir los índices de seguridad con miras al Mundial de Fútbol 2014.

Ocho policías militares fueron detenidos el lunes por este episodio, lo que reforzó las presunciones de que agentes de seguridad en Sao Paulo participan o apoyan ejecuciones sumarias en represalia a la violencia de grupos criminales.

"No es una cosa solamente de Sao Paulo (sino) de grandes ciudades, también en Río: estamos mirando cómo muchas veces los propios policías están involucrados con la situación de la violencia", indicó Melina Risso, directora del instituto Sou da Paz, una organización no gubernamental especializada en seguridad con sede en Sao Paulo.

Se estima que una "guerra" no declarada entre criminales y policías generó una ola de violencia y asesinatos en la mayor ciudad de Brasil el año pasado, revirtiendo una tendencia previa a la reducción de los homicidios.

Risso sostuvo que las autoridades paulistas hoy son más proclives a investigar abusos policiales y señaló que el ritmo de homicidios en la ciudad disminuyó, pese a lo cual hubo 200 casos registrados entre enero y febrero (14,3% más que en el mismo período del año pasado) según cifras oficiales.

Mientras estos casos que llamaron la atención ocurrieron en las dos mayores ciudades de Brasil, los especialistas advierten sobre crecientes índices de violencia en lugares del noreste.

"Tenemos un gran problema de seguridad que todavía sigue en nuestro país, en todas partes", señaló Risso.

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