El argentino que retrató a sus raíces y ganó el Pulitzer

  • 24 abril 2013
Rodrigo Abd, ganador del Pulitzer en fotografía
Image caption El fotógrafo argentino Rodrigo Abd retrató el dolor que se vive en Siria, el país de sus antepasados.

El reportero gráfico argentino Rodrigo Abd, de 36 años, ingresó en un tractor a Siria en febrero de 2012 por la frontera de Turquía.

Nieto de sirios, encontró en ese país no sólo escenas de dolor y violencia por la guerra civil sino también rostros que le resultaban familiares.

Sus fotos registran la dramática vida cotidiana de la provincia de Idilib, en el oeste de Siria, cerca de la frontera con Turquía, y de la ciudad de Alepo, uno de los epicentros de los combates en este país árabe.

Con otros cuatro colegas de la agencia de noticias estadounidense The Associated Press (AP), Abd ganó el premio Pulitzer de 2013 en la categoría Fotografía de Actualidad.

Abd compartió el reconocimiento con el mexicano Narciso Contreras, el español Manu Brabo, el palestino Khalil Hamra y el jordano Muhammed Muheisen.

"(La cobertura) me impactó mucho", le dijo Abd a la BBC.

"En Siria yo me acordaba, a cada instante, de mis abuelos, de mis tíos, de mis primos, de la comida, de los encuentros familiares. Los gestos de las personas me eran muy familiares. Crecí con las mismas costumbres, sólo que en Buenos Aires".

Vea también: Imágenes ganadoras del Pulitzer 2013

Sus fotografías

Abd, quien trabajó en periódicos argentinos antes de vivir en Guatemala y después en Perú, estuvo en Siria entre febrero y marzo de 2012, exactamente un año después del inicio de las revueltas que, hasta ahora, dejaron un saldo de al menos 70.000 muertos.

Una de las fotos de Abd que fueron premiadas, y que se convirtió en una de las más conocidas de la cobertura del conflicto sirio, muestra el rostro de una mujer llamada Aída, desesperada en un hospital, donde murieron su marido y sus dos hijos, tras un bombardeo que alcanzó la casa en la que vivían.

Image caption Una de sus imágenes de Abd: un niño llora la muerte de su padre.

"Ella estaba en un cuarto de la Cruz Roja con las tres hijas ensangrentadas. Una situación horrible, una imagen muy dolorosa", recordó el fotógrafo.

"Su marido y dos hijos habían muerto (en el ataque). Y ella todavía no lo sabía. Su cara era la de alguien que estaba en shock por el bombardeo y por sus hijas heridas. Creo que su rostro refleja el dolor de la población civil de Siria".

Sensibilidad

El fotógrafo argentino dice que se conmovió con los dramas humanos que registró con su cámara en el país de sus antepasados.

"Sé que para continuar contando los hechos tengo que asimilarlos pero lo hago sin perder sensibilidad", cuenta en la entrevista que se realizó vía Skype, mientras él se tomaba un mate.

Otras fotos premiadas del argentino relatan el cambio en la vida cotidiana de los niños de Siria. Un niño fue retratado "jugando" con un lanzagranadas con un familiar o un vecino en medio de una atmósfera marcada por los combates, como observa el fotógrafo.

"Esa imagen no tiene que ver nada con el entrenamiento militar. Sin embargo, la escena muestra cómo la rutina (de los sirios) se transformó en escenario de guerra. Un niño normal que debería estar en la escuela o jugando fútbol estaba ahí jugando con un lanzagranadas".

Retratando el dolor

El llanto de un niño sirio en el entierro de su padre fue otro momento conmovedor registrado por Abd. El fotógrafo cuenta que el funeral, en Idlib, fue realizado donde antes había un parque porque el cementerio principal estaba cercado por el ejército.

Image caption Una mujer llora mientras se recupera de sus heridas en el norte de Siria.

"Ese parque estaba donde, antes de los conflictos, los niños jugaban y los adultos descansaban y paseaban. Un parque como cualquier otro del mundo. Pero fue transformado en un cementerio".

Sin embargo, no todos los relatos de los personajes de las fotos están claros porque "todo en la guerra es confuso", dice Abd. Pero las personas que acompañaban el funeral le contaron que estaban en sus casas cuando un "bombardero del ejército sirio atacó la localidad y cambió para siempre la vida del niño de la foto".

Ahora, Abd festeja el premio. "Es una gran alegría porque confirma que todo el esfuerzo y la dedicación en estos 14 años de carrera valieron la pena. Ojalá que este premio me dé más confianza y libertad para continuar trabajando duro en los temas que creo que son importantes para contarle al mundo".

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