Capriles: "Se tienen que celebrar nuevas elecciones"

  • 26 abril 2013
Henrique Capriles
Image caption Capriles ha puesto como condición la realización de la auditoría para reconocer la victoria de Maduro.

Henrique Capriles no acepta una auditoría "chimba" (deficiente), impugnará los comicios presidenciales ganados por Nicolás Maduro ante la justicia y considera que "más temprano que tarde va a haber nueva elección".

Cumplido este jueves el ultimátum que le había dado al Consejo Nacional Electoral (CNE) sin obtener respuesta, Capriles anunció que no acudiría al proceso si no cumple con su exigencia fundamental: mirar con lupa los cuadernos de votación en los que los electores firman y estampan su huella.

Capriles, convencido de haber ganado las elecciones, insistió en su exigencia de que la auditoría –que había puesto como condición para reconocer la victoria de Maduro– no se limite a las máquinas que conforman el sistema electrónico de votación.

Maduro, por su parte, insiste en que el sistema electoral venezolano es el mejor del mundo y que para nada hubo fraude. "Ellos dijeron 'fraude'. ¿Qué fraude va a haber aquí, chico? Si es el mismo sistema con el que se han elegido diputados y gobernadores".

Según dijo el presidente, con la revolución bolivariana sigue el 60% de los venezolanos -que viene a ser más o menos el caudal electoral que tenía Hugo Chávez-.

La explicación que da Maduro al estrecho margen que obtuvo es que "había una parte importante que estaba muy triste y que no salió a votar". "Usted saben también quién, dónde", le dijo a Capriles.

Maduro además califica su casi 51% de "bloque muy sólido".

Clave del cuaderno

"No vamos a participar en una auditoría que sea una burla a los venezolanos", anunció Capriles, en entrevista con el canal de línea opositora Globovisión, que comenzó 50 minutos después de lo previsto por una cadena obligatoria que transmitía un discurso de Maduro.

Capriles, que obtuvo un 48,95% frente al 50,7% de Maduro en los comicios del 14 de abril, volvió a convocar "al pueblo" a manifestarse el Primero de Mayo para exigir el aumento salarial del 40% que él prometió durante la campaña electoral.

"Pretenden que la auditoría sea caja con los papeles, acta de escrutinio y el cuaderno pasándolo así, mira con las manos y se toca con los ojos. Eso es una burla a los venezolanos", dijo Capriles.

Según Capriles, el CNE le mintió a los venezolanos y al mundo al anunciar una auditoría cuando lo que, afirma, pretende hacer es limitarse a comprobar que la máquina que emite el acta de escrutinio coincide con los resguardos introducidos en las cajas, imprimidos por la misma máquina.

Según Capriles, ese cuaderno es "lo que personaliza el voto" y no "un libro de visitas donde uno firma". "Es el instrumento más importante del proceso de votación", afirmó.

"Hemos recibido cajas de partidas de defunción de familiares que tienen a sus seres queridos inscritos en el registro electoral y exigen saber si siguen votando. Cómo se verifica, con el cuaderno de votación".

Impugnación

Al mismo tiempo, el que fuera aspirante presidencial opositor informó de su intención de impugnar las elecciones "en los próximos días" ante la justicia, como ya habían adelantado desde su equipo.

"No con la expectativa de tener un TSJ (Tribunal Supremo de Justicia) que nos dé algún tiempo de respuesta favorable o que la justicia funcione. Vamos a cumplir con todos los trámites porque esta elección va a terminar recorriendo el mundo".

"Esto no se agota en la institucionalidad venezolana, esto va al mundo. Quienes están con una sombra tan grande de ilegitimidad tendrán que explicarlo", dijo.

La intención de Capriles es que "se anulen las mesas donde hay irregularidades y deben repetirse en esas mesas". "Eso puede llevar a una nueva elección total o parcial", afirmó.

"Más temprano que tarde, en nuestro país va a haber una nueva elección. De acuerdo a la ley, lo que correspondería es una nueva elección", insistió.

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