¿Cuán probable es que haya una invasión de especies marinas donde vive?

Barco carguero
Image caption "Es una ruleta ecológica", le dijo a la BBC el Dr. Michael Gastner, de la Universidad de Bristol.

Un equipo científico desarrolló el primer modelo global de rutas de especies marinas invasoras, que podría ayudar a "pronosticar" la probabilidad de sufrir una invasión en un lugar determinado.

Para eso, los investigadores examinaron los movimientos de los barcos de transporte de mercancias en todo el mundo e identificaron los puntos donde más florecen los alienígenas acuáticos.

Las especies marinas viajan en el agua de los tanques de lastre que llevan los barcos de mercancías para ajustar su peso y mantener la estabilidad sobre el agua.

En un destino nuevo esas especies pueden causar estragos y llevar a las especies autóctonas a la extinción.

Los resultados de esta investigación británico-alemana fueron publicados en la revista especializada Ecology Letters.

"Boom" invasor

El gran auge en el transporte marítimo global de los últimos 20 años ha llevado a un aumento del número de especies marinas trasladadas de una zona a otra en aguas de lastre o pegadas a los cascos de las embarcaciones.

Algunos puertos como el de San Francisco y el de la Bahía de Chesapeake, en Estados Unidos, han registrado la llegada de varias especies exóticas nuevas cada año.

Además, hay cálculos que estiman un enorme impacto económico por causa de estos invasores marinos, cuyos efectos pueden durar décadas.

Ahora, un equipo de especialistas británicos y alemanes ha desarrollado un modelo que podría ayudar a frenar el número de estas visitas no deseadas.

Image caption Los puntos de mayor riesgo son Singapur, Hong Kong y los canales de Suez y Panamá

Para ello analizaron los registros de casi tres millones de viajes entre 2007 y 2008.

"Nuestro modelo combina información sobre rutas, tamaños de los barcos, temperaturas y otros datos biogeográficos, para contruir un modelo de pronóstico de probablidades de invasión", le dijo a la BBC el profesor Bernd Blasius, de la universidad alemana de Oldenburg.

Pese a que se trata de un modelo matemático, los investigadores pudieron ajustarlo mediante la observación de campo.

Así, lograron estimar la probabilidad de que las especies puedan sobrevivir a un viaje y establecer una población en un puerto de escala.

"Es una ruleta ecológica", resumió el doctor Michael Gastner, de la Universidad de Bristol, en Inglaterra.

"La probabilidad de ganar, desde la perspectiva del invasor, es realmente baja, pero como el número de intentos está creciendo por el aumento del número y el tamaño de los barcos, es como si jugaras tanto a la ruleta que al final, tarde o temprano, acabas siendo un ganador probable", explicó.

Según el equipo, los puntos donde la probabilidad de invasión es más alta son Singapur, Hong Kong y los canales de Suez y Panamá.

Los climas más fríos, como los del Mar del Norte, tienen menos probabilidad de tener problemas, a no ser que los barcos vengan de aguas similares como las de la costa este de Estados Unidos.

Los investigadores concluyen también en su estudio que los viajes muy largos tienen menos probabilidades de causar daños.

"Es bastante improbable que un organismo sobreviva un viaje de 20.000 kilómetros, porque que el agua de lastre no es el ambiente más cómodo para vivir", dijo el doctor Gastner.

"Hay una gama intermedia de distancias en las que sí puedes sobrevivir como un invasor potencial. Eres como el chico nuevo del barrio y puedes aumentar tu población muy rápidamente", añadió.

"Presión económica"

Aunque el crecimiento en el transporte de mercancías a través de los océanos implica que el riesgo de futuras invasiones es severo, los investigadores dicen que abordar el problema de las aguas de lastre puede ser una manera eficaz de mitigar el problema.

Pero el doctor Gastner cree que la presión económica puede evitar que los dueños de los barcos tomen las medidas adecuadas.

"No hay una solución única que pueda funcionar a escala global: los barcos tienen características de ingeniería distintas según su tamaño y toma demasiado tiempo filtrar el agua".

"En la industria del transporte marítimo pasar media hora extra en un puerto implica cargas económicas adicionales y eso es lo que están tratando de reducir al máximo", dijo.

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