En qué se va a gastar China sus enormes reservas de $$$

  • 26 mayo 2013
Dólares y yuanes

¿Es posible tener demasiado de algo bueno? Mientras muchos gobiernos occidentales pasan las noches en vela preocupados porsus déficits, China tiene el problema contrario.

Gracias a su éxito con las exportaciones, China es el país con más reservas en moneda extranjera, que constantemente están en aumento y actualmente alcanzan los US$3,44 billones.

Eso es US$3.440.000.000.000, con todos los ceros, o básicamente el valor de toda la economía alemana.

La composición de las reservas de divisas es un secreto de Estado, pero un informe del diario China Securities Journal reveló hace unos años que 65% eran dólares estadounideneses, 26% euros, 5% libras esterlinas y 3% yenes.

China es el mayor acreedor de deuda pública estadounidense después del banco central de ese país, la Reserva Federal.

El gigante asiático también tiene deuda soberana europea, pero quizás no tantos bonos de los países periféricos en problemas como a los gobiernos de la eurozona les gustaría.

En el momento más duro de las crisis del euro, la moneda única subía en su valor respecto al dólar con cualquier señal, declaración o rumor de que China estaba planeando comprar bonos de la zona euro.

La otra cara de la moneda

Image caption El superávit chino también tiene sus inconvenientes.

Probablemente puede pensarse que un superávit como el chino es algo positivo. Pero, según autoridades del Banco Popular de China, como el vicegobernador Yi Gang, es algo que está planteando un problema debido a la tasa de cambio fija.

Mantener las reservas es una forma de proteger la moneda de un país de posibles ataques, pues venderlas puede ayudar a mantener el valor de la moneda. Esa fue la lección que los bancos centrales aprendieron de la crisis financiera asiática.

Para China, el yuan fluctúa en una estrecha franja del 1%, por lo que las reservas son muy útiles. Pero no está claro cuántas necesita exactamente el país.

La preocupación no es sólo que el dólar estadounidense o el euro se deprecie, sino que las reservas aporten demasiado dinero en efectivo a la economía. Y eso lleva a un incremento de los precios, incluyendo al de la vivienda.

Cuando un banco central acumula reservas, emite dinero en efectivo (en este caso yuanes) para comprar dólares, euros, libras y yenes que añade a sus reservas.

Para evitar que ese dinero genere inflación, el banco central "esteriliza" sus acciones retirando la cantidad equivalente de su economía. Para ello, paga intereses en dinero que los bancos comerciales vuelven a depositar en el banco central, de forma que les incentivan a dejar su efectivo allí.

La técnica de la "esterilización" suele ser incompleta ya que los bancos optan por conseguir mejores beneficios en cualquier lugar antes que dejar el dinero en el banco central.

China lo hace mejor que otros países ya que tiene un sistema bancario estatal de gran tamaño que tiende a hacer lo que se le pide. Sin embargo, las reservas todavía son una fuente de exceso de dinero o liquidez.

Lo que quiere China

Image caption A China le gustaría seguir el ejemplo de éxito de Corea del Sur o Taiwán.

Más aún, el problema chino se ve agravado por la preocupación de que el banco central puede no estar teniendo beneficios suficientes por esas reservas, ya que los réditos (o tasas de interes) sobre los bonos estadounidenses o europeos son bajos.

A cambio, China está usando sus reservas para financiar la inversión extranjera. El país quiere comprar activos reales como puertos, servicios públicos, recursos naturales, tecnología y compañías financieras.

Y esto tiene dos beneficios para China.

Por una parte, se tiene la esperanza de que las compañías del sector real tengan mejores beneficios que los instrumentos financieros, pero también ayuda a conseguir un objetivo económico más amplio: la construcción de las multinacionales chinas.

Inversiones extranjeras

Las compañías globalmente competitivas podrían ayudarle a China a incrementar su capacidad tecnológica y productividad. Esa es la clave del crecimiento económico sostenido.

A China le gustaría seguir el ejemplo del enriquecimiento de otros países, como Corea del Sur o Taiwán, y desarrollar marcas exitosas a nivel global, como Samsung o HTC.

Ese fue el objetivo de China en 2000 cuando lanzó una política para la globalización de sus empresas. La primera inversión en el extranjero tuvo lugar en el curso 2003-04 en Europa, cuando la compañía china TLC compró a la francesa Thomson. Desde entonces, la inversión directa china en el exterior ha crecido exponencialmente alcanzando niveles récord.

El pasado mes de diciembre, por primera vez la inversión china mensual en el exterior superó a la inversión extranjera en China. Este cambio es un indicador típico de que un país ha alcanzado un cierto nivel de desarrollo económico.

Las empresas estatales han invertido en el exterior durante más de tres décadas y continuarán haciéndolo. La mayor compañía de servicios públicos del mundo, la estatal china State Grid, acaba de anunciar una segunda incursión en el mercado energético australiano.

Pero la inversión en el exterior es variada. No se trata sólo de recursos y energía. Las principales regiones para la inversión son otras partes de Asia, seguido por América Latina y Europa.

*Fuente: Fondo Monetario Internacional (FMI). Datos de finales de 2011.

Permiso para invertir

Las empresas chinas necesitan un permiso especial para invertir en el extranjero dado que el estado controla los movimientos de capital.

Por ello, las inversiones chinas se guían por lo que puede describirse casi como una "desventaja competitiva". Eso significa que invierten donde la economía china necesita un impulso.

Y no se trata sólo de los recursos sino también de la tecnología y otros servicios. Ese es el motivo por el que entre los países que reciben más inversión (a excepción de Hong Kong y las Islas Caimán) están Australia, Singapur y Estados Unidos.

Sin embargo, la inversión china no es siempre popular para los países que la reciben. La inversión de compañías financiadas por el estado puede generar un rechazo político, como ha sucedido en Australia y en EE.UU.

Además, las compañías privadas chinas pueden encontrar desafiante operar en el extranjero debido a la falta de transparencia entre lo que es estatal y lo que es privado.

Esto sugiere una cuestión en la que China podría hacer reformas importantes, que es hacer más claras las fuentes de financiación para sus negocios internacionales y la propiedad de las compañías chinas.

El problema que se resuelve a sí mismo

Es probable que China no mantenga los grandes superávits del pasado.

El año pasado, el superávit cayó a menos del 3% del Producto Interior Bruto (PIB), frente a los niveles superiores al 10% de antes de la crisis financiera global de 2008.

No venderán tanto a los mercados exteriores cuyas economías se ralentizaron por la crisis, por lo que es poco probable que China acumule reservas al mismo nivel que antes de la crisis.

También significa que será más importante que la inversión china en el extranjero sea aceptada dado que China confiará más en el crecimiento de multinacionales productivas y competitivas.

Y esas compañías necesitarán cada vez conseguir más financiación de manera competitiva.

Lo que está claro es que veremos cada vez más a las compañías chinas en la palestra internacional.

Su éxito será importante no sólo para las empresas sino también para el crecimiento económico sostenido del país.

Image caption Inversión directa china en el extranjero 1982-2010 (en US$mil millones) Fuente: FMI.

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