El hombre detrás de la red de lavado de dinero más grande del mundo

  • 29 mayo 2013

Cuando detuvieron la semana pasada a Arthur Budovsky, fundador de la empresa de pagos por internet Liberty Reserve en el Aeropuerto de Barajas, en Madrid, sólo algunos sabían que detrás de este hombre se encontraba un gigantesco sistema de blanqueo de capitales por unos US$6.000 millones.

"El caso de lavado de dinero más grande del mundo", según dijo el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

La operación de desmantelamiento de la red involucró a 17 países y logró la detención de cinco personas –hasta el momento- en Costa Rica, Nueva York y España.

Y no por casualidad se había denominado "Arthur" a la operación.

A Arthur Budovsky, de 39 años y nacido en Ucrania, se le conocía también como Arthur Belanchuk y Eric Paltz. Y era seguido de cerca por las autoridades desde hace tiempo.

Su presencia en el negocio de servicios financieros no era nueva.

Historial

Budovsky ya era investigado en 2005 por haber tratado de lanzar la empresa Gold Age Inc. con la que pretendía lavar dinero. El 25 de enero de 2007 fue condenado en Nueva York a cinco años de libertad condicional, tras declarase culpable de operar un negocio ilegal de servicios financieros, parecido a Liberty Reserve.

Sin embargo, en 2006 Budosvky se mudó a Pozos de Santa Ana en Costa Rica y ahí fundó la empresa Liberty Reserve entre otras empresas. Según los registros también es integrante de otras tres sociedades anónimas.

En 2011, las autoridades costarricenses pusieron bajo investigación a la empresa, que en ese momento cerró sus funciones al no poder demostrar ante la Superintendencia General de Entidades Financieras la legitimidad de sus operaciones.

Pero eso no impidió que Buvosky continuara "trabajando".

Según revelaron las autoridades, la empresa comenzó a funcionar "clandestinamente bajo una serie de compañías pantalla".

Arthur Budovsky fue detenido en el Aeropuerto de Barajas, en las afueras de Madrid. (Captura de video de Policía Nacional de España)

Se trataba de las cinco sociedades Silverhand Solutions & Technology S.A., Worldwide E-Commerce Business S.A. (Websa), Grupo Lulu Limitada, Triton Group A & A S.A. y Cyberfuel.com

Justo esas empresas y otras tres casas fueron allanadas en la operación de esta semana en barrios alrededor de San José.

Tampoco parece casualidad que exactamente en esa época Budovsky -quien era ciudadano estadounidense- renunciara a su pasaporte y se casara con una costarricense, adoptando esa nacionalidad.

"Para escapar de las leyes de EE.UU.", según explicó el fiscal de Costa Rica, José Pablo González.

Pero también en 2011, las autoridades españolas recibieron el pedido de colaboración de las autoridades de EE.UU. que tenían conocimiento de la empresa costarricense que parecía recibir dinero ilícito.

Cómo operaba

El funcionamiento opaco era clave: la entidad era manejada bajo el título de "el mayor procesador de pagos y transferencias económicas" de la red.

Este sistema de pago electrónico permitía al usuario abrir una cuenta con sólo una fecha de nacimiento y una dirección de correo. Y ofrecía al usuario un número de cuenta con el cual se podían hacer transacciones.

El costo era de una comisión de 1% por transferencia y por US$0,75 se podía ocultar el número de cuenta del usuario para volver ilocalizable la operación.

Con este mecanismo, antes de su clausura se captaron más de 200.000 clientes en EE.UU. y se realizaron más de 55 millones de transacciones.

El sitio de transferencia de pagos, antes de su clausura, había captado más de 200.000 clientes en EE.UU..

La falta de controles, hizo que el sistema fuera utilizado por delincuentes que podían blanquear las ganancias –en distintas monedas- obtenidas con negocios ilícitos como piratería, tráfico de drogas y pornografía infantil, entre otros.

"La empresa estaba diseñada para ayudar a criminales a llevar a cabo transacciones ilegales y lavado de los fondos procedentes de sus actividades ilícitas", según dicen los documentos revelados por el fiscal del distrito de Manhattan, Preet Bharara.

La colaboración multinacional permitió que las autoridades españolas investigaran las cuentas bancarias que Budovsky y su socio Vladimir Kats - de 41 años y origen marroquí- tenían en el país.

De ahí, faltó poco para su localización y detención el viernes en el aeropuerto de Madrid-Barajas en el momento en que llegaban procedentes de Marruecos, en tránsito para Costa Rica.

El futuro de Budovsky aún no es claro. Él y sus socios podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión, de encontrárseles culpables de lavado de dinero.

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