Egipto: quién es el general que derrocó a Morsi

  • 4 julio 2013

En menos de un año como jefe de las Fuerzas Armadas de Egipto, el general Abdul Fattah al Sisi, se ha convertido en una figura de "esperanza" para el movimiento antigubernamental.

Ello quedó en evidencia cuando el miércoles derrocó al presidente Mohammed Morsi, suspendió la Constitución y llamó a celebrar nuevas elecciones: centenares de miles de personas salieron a festejar en las calles de El Cairo.

Cuando Morsi nombró a Sisi comandante general de las Fuerzas Armadas y ministro de Defensa, el 12 de agosto de 2012, la decisión fue vista como un intento de rescatar el poder político de manos de los militares, los cuales habían tomado el control después de la destitución de Hosni Mubarak.

Pero en una declaración el 1º de julio, en respuesta a un fin de semana de protestas masivas en todo el país, el general Sisi advirtió de otra intervención del ejército si el gobierno no respondía a "la voluntad del pueblo". El plazo final se venció el miércoles a las 16:30 hora local, sin que ninguna de las partes diera su brazo a torcer.

En un discurso desafiante, Morsi aseguró el martes por la noche que no toleraría imposiciones del ejército, mientras que miles de manifestantes antigubernamentales salían a las calles para exigir su renuncia inmediata.

En este escenario problemático, Sisi parece haber ganado el pulso del poder.

Carismático

Image caption El general fue nombrado jefe de las Fuerzas Armadas en 2012.

En los meses desde su nombramiento el general Sisi mantuvo un tranquilo perfil público. Lejos de ser una rígida figura militar, tiene una presencia carismática, a menudo se le ve sonriendo y se le conoce por sus discursos sobre temas emotivos.

Durante un discurso en un concierto en abril, algunos de los artistas que estaban en el escenario se pusieron a llorar al escucharlo.

Las recientes acciones del ejército también llevaron a que los manifestantes antigubernamentales creyeran que el general Sisi no permitiría que el gobierno los silenciara.

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Después de que dio un ultimátum de 48 horas al gobierno y a sus opositores para que resuelvan la crisis del país, helicópteros del ejército lanzaron desde el aire miles de banderas egipcias sobre los manifestantes congregados en la icónica plaza Tahrir.

La multitud respondió con cantos de "el pueblo y el ejército son una sola mano".

Prueba de virginidad

Su actual popularidad entre los manifestantes es evidencia de un cambio significativo en la imagen pública del general Sisi.

En abril de 2012, fue motivo de titulares después de que emitió una declaración para defender la conducta de las Fuerzas Armadas durante las protestas en la plaza Tahir de El Cairo en 2011.

Image caption Algunos acusan a los militares de abusos de los derechos humanos.

Cuando los soldados entraron violentamente a la plaza para despejarla, el 9 de marzo, 17 mujeres fueron detenidas, golpeadas, punzadas con bastones de choques eléctricos, sometidas a registros desnudas, forzadas a hacerse "pruebas de virginidad" y amenazadas con acusaciones de prostitución.

El general Sisi indicó que "el procedimiento de las pruebas de virginidad fue llevado a cabo para proteger a las niñas de violaciones y también para proteger a los soldados y oficiales de acusaciones de violación", según indicó el periódico del gobierno, al Ahram.

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (Scaf) rápidamente se distanció de los comentarios, pero el incidente permaneció siendo un estigma para los militares.

Después, durante una reunión en El Cairo en junio de 2012, el general Sisi prometió al grupo de derechos humanos Amnistía Internacional que el ejército ya no realizaría las polémicas pruebas.

Señaló que le gente que argumentaba abusos de derechos humanos por las Fuerzas Armadas debía quejarse al fiscal del ejército y subrayó la importancia de asegurar la justicia social para todos los egipcios.

Vínculos con EE.UU.

Image caption El general al Sisi recibió en abril al secretario de defensa de EE.UU., Chuck Hagel.

Nacido en El Cairo el 19 de noviembre de 1954, el general Sisi sirvió en los cuerpos de infantería después de graduarse en la Academia Militar Egipcia en 1977.

A pesar de nunca haber tenido experiencia en combate, Sisi ascendió en los rangos del ejército.

Después de su nombramiento como ministro de Defensa y jefe de las Fuerzas Armadas, muchos comentaristas en los medios egipcios se preguntaron cuál era la relación del general Sisi con la Hermandad Musulmana, a la que el presidente Morsi pertenece.

Tawfiq Ukasha, dueño y principal presentador de la estación de televisión Al Faraeen, lo acusó de ser aliado de los Hermanos Musulmanes. También han surgido informes de que su esposa usaba el niqab, el velo que cubre toda la cara y que visten algunas mujeres musulmanas.

Sin embargo, el alto mando militar insitió en que sus miembros no tenían afiliación partidista o ideológica a ninguna fuerza política en Egipto.

Mutaz Abdul Fattah, profesor de la Universidad de El Cairo, indicó en Twitter que el general Sisi no pertenecía a los Hermanos Musulmanes. "Él no es miembro de la Hermandad, sólo es un hombre religioso", dijo.

En agosto de 2012, el periódico Al Tharir también informó que el general Sisi tenía "fuertes lazos con funcionarios de Estados Unidos tanto a nivel diplomático como militar".

El diario señaló que el general estudió en Washington, asistió a varias conferencias militares en la ciudad y participó en "cooperación con respecto a ejercicios de guerra y operaciones de inteligencia en años recientes".

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