Uruguay y el "rebelde" que puede legalizar la marihuana

  • 12 julio 2013
Darío Pérez
Image caption Darío Pérez, el blanco de todas las miradas.

Uruguay está a punto de convertirse en el primer país del mundo en regular la producción, venta y consumo de marihuana. Pero la última palabra es de un hombre que no tiene prisa por aprobar esta histórica ley.

Darío Pérez, un político de Maldonado, en el litoral sur uruguayo, es el diputado número 50.

En sus manos tiene el último voto que el oficialismo necesita -50 en total- para sacar adelante el proyecto en la cámara de diputados, impulsado por el presidente José Mujica.

Image caption El proyecto del presidente Mujica cuenta con un 66% de desaprobación según una reciente encuesta.

Aunque estaba previsto que esta semana se aprobara sin dificultad, la votación se retrasó hasta el próximo 30 de julio porque Pérez, un antiguo opositor al régimen militar de los 70 y 80 y tradicional aliado de Mujica en otras controvertidas leyes, consideró ahora que la legalización de la marihuana "no es urgente".

"Es evidente que quienes estamos en la trinchera de la salud, en contacto con las adicciones y los adictos, con los familiares de ellos y su calvario, con los efectos de las adicciones en cuerpo, mente y alma, tengamos prudencia, moderación y ponderación frente al proyecto de ley en discusión", dijo Pérez a través de un comunicado.

Diputado de la Liga Federal Frenteamplista, Pérez no había mostrado reparos a la legalización hace unas semanas, por lo que se daba por hecho que, con una ajustada mayoría, el proyecto podría pasar sin dificultades al Senado, donde al oficialismo sí le cuadran los números para aprobarlo.

Pero sus dudas a última hora cambiaron todo.

Es por eso que algunos en su bancada le han acusado, con su cambio de postura, de querer aprovechar su condición de imprescindible y "extorsionar" al presidente para dar su voto favorable a cambio de favores políticos.

"No cambio votos por caramelos, léase cargos", respondió Pérez a quienes le acusan de estar negociando su "sí".

BBC Mundo solicitó hablar con el diputado, pero su equipo aseguró que "se ha llamado a silencio".

El otro rebelde

"Todo se trata de una maniobra de visualización política", le dice a BBC Mundo el activista uruguayo Juan Andrés Vaz, miembro de la Asociación de Estudios del Cannabis.

"Ganó notoriedad como diputado rebelde y eso podrá servirle para la próxima campaña electoral", añade.

Pero Pérez no es el único rebelde.

El partido del presidente Mujica tiene la esperanza de que el voto 50 llegue de la bancada opositora.

El diputado Aníbal Gloodtdofsky, de Vamos Uruguay, dijo que consultará a su partido para poder votar en caso de que su sufragio sea decisivo.

"Sabíamos que habría estos juegos políticos", dice Vaz, "pero no tenemos dudas de que el proyecto se aprobará finalmente".

Según un sondeo de la consultora Cifra, el 66% de los encuestados está en desacuerdo con los planes del gobierno, el mismo porcentaje que cuando se presentó el proyecto hace un año.

Incluso si Mujica logra el ansiado diputado 50 y su plan de regularización se transforma en ley, aún le quedará un arduo trabajo para convencer. Esta vez a su pueblo.

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