Los argentinos que decidieron ahorrar en Bitcoins

  • 25 julio 2013
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Image caption Una usuaria de Mercadolibre ofrece alquilar un apartamento en Bariloche a cambio de Bitcoins.

"Se alquila monoambiente en Bariloche céntrico, vista al lago, acepto Bitcoins", cita un anuncio inmobiliario en la página de compra y venta en línea Mercadolibre, en Argentina.

Hace unos años, muchos habrían torcido el gesto consternados al toparse con anuncios mencionado pagos con algo llamado Bitcoin, pero esta moneda digital es algo cada vez menos extraña entre los argentinos.

Temerosos de un peso muy volátil e incapaces de adquirir fácilmente moneda extranjera por las restricciones de cambio impuestas por el gobierno, los argentinos invierten en autos, en "deptos" (apartamentos), en euros, dólares "blue" (adquiridos en el mercado negro), y tal como señalan las últimas estadísticas, cada vez más en Bitcoins.

Lea: ¿Moneda del futuro o fracaso profundo?

Aumento de descargas

Según el Genesis Block, una página que investiga el comportamiento de las monedas digitales, Argentina es uno de los países que más Bitcoins ha adquirido en los últimos meses.

La página destaca que entre el mes de junio y julio, el país sudamericano duplicó su flujo de descarga de Bitcoins, pasando de acaparar el 1% de las descargas globales de esta moneda virtual a un total del 3%. De hecho, fue el único país donde este mes las descargas de Bitcoins aumentaron, ya que en el resto de países decayó.

Otro dato que resalta Genesis Block es que Bitcoin Argentina, un grupo dedicado a promover e informar sobre esta criptomoneda, pasó de tener ocho miembros en octubre de 2012 a unos 405 en la actualidad.

Además, existen ya unos siete grupos de Facebook sobre el Bitcoin en el país, uno de los cuales (un grupo cerrado) ya cuenta con más de 1.000 miembros.

¿Pero qué es el Bitcoin?

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Image caption Las transacciones en Bitcoins son anónimas y no están controladas por ningún banco o Estado.

El Bitcoin es una moneda digital que no está controlada por ningún banco ni estado y cuyo valor fluctúa según la ley de la oferta y la demanda de una cantidad determinada de Bitcoins disponibles en el ciberespacio.

Esta disponibilidad depende de los mineros o minas, que consisten en potentes procesadores informáticos dedicados a resolver complejos algoritmos matemáticos generando "Bitcoins", y a cambio de su trabajo los dueños de los equipos o "mineros" reciben una determinada cantidad de este oro virtual.

Estos algoritmos a su vez son el "motor" del sistema, para realizar unas transacciones que son completamente anónimas y gratuitas entre cuentas, sea cual sea el monto.

La moneda se puede usar luego para realizar pagos de algunos servicios en internet o cambiarse por moneda corriente en casas de cambio.

Inmune a la inflación no a la especulación

Lo que tiene este sistema es que permite una emisión estable de Bitcoins, que hoy se sitúan en torno a los 11.425.900 de unidades disponibles, convirtiéndose así en una moneda teóricamente inmune a la inflación, pero no exenta de riesgos.

Muchos economistas recelan del hecho de que el Bitcoin es una moneda enormemente fluctuante, que pasó de valer unos pocos céntimos en 2011 a US$266 en abril de este año, para luego decaer a los cerca de US$90 este mes.

Pero a la argentina que atendió el teléfono a BBC Mundo para consultar lo del anuncio del monoambiente en Bariloche, no parece importarle este último detalle. Es más, asegura estar vendiendo también un terrenito en San Clemente del Tuyú, en la costa Atlántica, a cambio de Bitcoins, y ahora dice estar ya en vías de montar su propia mina con otros interesados.

"Acá como no se pueden comprar dólares como modo de ahorro es mejor el Bitcoin, este año ha crecido mucho el interés", nos dice desde el otro lado de la línea Laura Eggarter.

"Me enteré por RT, la página de noticias rusa", cuenta Laura, que dice estar montando una empresa de generación de bitcoins bajo el nombre "Platacoin.com".

"La idea", cuenta, "es fabricar los equipos importando los Asic (chips usados en la minería de Bitcoins fabricados mayormente en China) y ya tenemos gente interesada".

El argentino y el Bitcoin

"Lo que tiene Argentina es que la gente está acostumbrada a trabajar con distintas monedas porque durante muchos años se ha usado el dólar como alternativa de atesoramiento y se incorporan los avances tecnológicos bastante rápido", dice por su parte Diego Gutiérrez, emprendedor y fundador del grupo Bitcoin Argentina.

Lo bueno del Bitcoin, defiende, "es que la gente pueda encontrar un lugar donde depositar un valor y no se pueda manipular, ya sea devaluándolo o confiscando fondos".

"Venimos viendo muchos ejemplos de que el sistema financiero actúa en contra de los intereses de la gente; tenemos la incautación de fondos en Chipre, lo que pasó en 2001 en Argentina, lo que pasó en 2008 a nivel mundial".

"Hay muchas señales de que el mundo financiero no está siendo responsable con la confianza que la gente delega y esto se está convirtiendo en un medio en que la gente pueda sentirse segura".

Dinero negro

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Image caption Los críticos del Bitcoin dicen que su naturaleza lo hace atractivo para negocios ilícitos.

Los críticos del Bitcoin, además de su alta fluctuación, advierten de que su anonimidad la hace muy atractiva para negocios ilícitos y lavado de dinero.

Por otra parte, a pesar de su creciente popularidad entre los argentinos, cabe destacar que ésta es todavía una moneda enormemente minoritaria a la hora de salvaguardar ahorros en Argentina, si se la compara con otras monedas tradicionales como el euro o el dólar, algo que Gutiérrez reconoce.

"La realidad es que los que quieren saltarse las restricciones cambiarias van a a ir a por el dólar o los euros. La gente que entra en el Bitcoin entra porque cree que se va a apreciar contra el dólar, consideran que es una moneda más fuerte que el dólar, no que el peso", aclara Gutiérrez.

"Pero más allá de todo, lo que es revolucionario de todo esto", finaliza, "es que hasta ahora tenías que pasar por un sistema de tarjetas de crédito, un sistema bancario… Esto es un intercambio de dinero entre pares globalmente".