Uruguay: argumentos a favor y en contra de la ley de marihuana

  • 1 agosto 2013
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Un hombre fuma marihuana fuera del Parlamento en Uruguay Image copyright AP
Image caption Los usuarios registrados podrán comprar hasta 40 gramos de marihuana al mes.

Uruguay se encamina a contar con una ley pionera en el mundo que deja en manos del Estado la producción, distribución y venta controlada del cannabis.

El proyecto, aprobado en una de las cámaras del Parlamento con 50 votos a favor y 46 en contra, impulsado por el presidente José Mujica, no cuenta con el apoyo mayoritario de la población, de acuerdo a encuestas de opinión pública.

Y sectores de la oposición han dicho que de aprobarse, buscarán la forma de someter la normativa a referendo.

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Pero, ¿cuáles son los argumentos de quienes defienden la ley? ¿Y qué dicen los que se oponen?

BBC Mundo repasa las opiniones que dividen a la sociedad uruguaya.

A favor

El Poder Ejecutivo presentó el proyecto de ley "a efectos de contribuir a reducir los riesgos y daños potenciales en los que incurren aquellas personas que usan marihuana con fines recreativos o medicinales, los que por tener que abastecerse en el mercado ilegal, se ven necesariamente denigrados e involucrados en actividades delictivas y en prácticas con alto riesgo, exponiéndose así, además, a entrar en contacto con el consumo de drogas toxicológicamente más riesgosas".

En el primer artículo del proyecto se habla de una "política orientada a minimizar los riesgos y reducir los daños del uso del cannabis, que promueva la debida información, educación y prevención sobre las consecuencias y efectos perjudiciales vinculados a dicho consumo".

Para las autoridades se trata de buscar una alternativa, por ejemplo, a la Convención Única de Estupefacientes de Naciones Unidas "ha mostrado ser un instrumento ineficiente, ineficaz y contradictorio".

"A pesar de la creciente evidencia en cuanto a que las actuales políticas no están alcanzando sus objetivos, la mayoría de los organismos políticos a nivel nacional e internacional han tendido a evitar un examen o debate abierto en cuanto a alternativas", ha expresado el gobierno.

Desde el oficialismo, se busca "la normalización e inclusión social plena del uso de la marihuana" para que los usuarios "no sean estigmatizados ni tratados a partir de la aplicación de la ley penal".

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Otro aspecto beneficioso, aseguran, pasa por llevar adelante "un combate frontal al narcotráfico arrebatándole un negocio que según estimaciones primarias se encuentra entre los US$30 y los US$40 millones anuales".

El presidente Mujica ha asegurado a BBC Mundo que lo que lo "asusta es el narcotráfico, no la droga" y que "por la vía represiva es una guerra perdida: se está perdiendo en todas partes".

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Mientras que para el vicepresidente Danilo Astori apoyar la ley no significa "estar a favor de las drogas", sino que espera que la iniciativa "brinde resultados superiores al camino del control y la represión".

El diputado oficialista, del Frente Amplio, Sebastián Sabini, quien realizó la exposición inicial sobre el proyecto el miércoles en el Parlamento, aseguró: "Uruguay no busca ser un ejemplo para el mundo, no busca ser un ejemplo para la región, busca dar una respuesta a los problemas que tiene la población uruguaya en el acceso, la salud y la educación".

En contra

El Sindicato Médico del Uruguay (SMU) no tiene una postura oficial sobre el tema, pero sí los doctores han mostrado su inquietud de que la legalización esté acompañada de una disminución de la percepción del riesgo que tiene el consumo de la sustancia, de acuerdo al diario uruguayo El País.

En un estudio del SMU se advierte que el inicio precoz del consumo de marihuana "aumenta el riesgo de consumo problemático, y puede dar alteraciones tanto en la esfera cognitiva, como en lo psicológico y lo social".

En su informe para el SMU, los médicos dejaron claro que "no existe evidencia científica de que con una mayor accesibilidad a la marihuana se reduzca el consumo de pasta base o de otras drogas".

La iniciativa también ha recibido críticas de quienes trabajan en el proceso de rehabilitación de adictos.

"A mi me preocupa que se está poniendo a disposición de la población la posibilidad de consumir drogas teniendo en cuenta la opinión de personas que conocen de esto de manera virtual", señaló a BBC Mundo Iván Reale, psicólogo social que trabaja en el centro de rehabilitación de personas con problemas de adicción a las drogas que maneja la Fundación Manantiales.

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"No son personas que como nosotros, acá trabajamos a diario con los despojos y destrozos que deja el consumo abusivo de drogas", agregó.

Para Rice Casulo, quien ha necesitado ingresar en centros de rehabilitación, "se le dice a la marihuana una droga liviana, pero es la puerta de entrada para drogas pesadas".

"He escuchado los argumentos del gobierno sobre esto, pero creo que el concepto está errado. Ellos creen que se podrá controlar la cantidad de sustancia que se consume, pero eso no es real", añadió.

Los partidos tradicionales Nacional y Colorado se oponen al proyecto porque aseguran que facilitará el consumo de drogas más nocivas que la marihuana.

El legislador y presidente de la Cámara de Representantes, Germán Cardoso, ha advertido que Uruguay corre "el riesgo de convertirse en un destino turístico para el consumo libre, como es Holanda en Europa".

También el senador del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, dijo: "Esto le va a destrozar la vida a muchos jóvenes en Uruguay. Las drogas son dañinas, cualquiera sea; hay que reducir el consumo, no aumentarlo".