Obispo británico pide perdón por décadas de abuso sexual

  • 4 agosto 2013
Obispo de Aberdeen, Hugh Gilbert
Image caption Hugh Gilbert, obispo de Aberdeen, pidió perdón en nombre de la Iglesia Católica.

Uno de los clérigos más importantes de Escocia pidió perdón en nombre de la Iglesia Católica por décadas de abuso sexual de alumnos en la que fuera una de las escuelas de internado más prestigiosas localmente.

El Obispo de Aberdeen, Hugh Gilbert, habló a los fieles en un servicio en la parroquia de Fort Augustus.

Sus declaraciones tienen lugar luego de una investigación de la BBC que reveló pruebas de abuso sexual por parte de monjes en Fort Augustus Abbey School. El programa fue transmitido esta semana.

La orden benedictina que dirigía el centro de estudios ya pidió perdón por "algo que nunca debió suceder".

El mensaje del obispo de Aberdeen constituye la primera ocasión en que un clérigo de tan alto rango en Escocia se refiere públicamente al abuso en escuelas religiosas.

La BBC habló con más de 50 ex alumnos durante una investigación de seis meses.

Muchos de ellos tenían buenos recuerdos de la escuela, pero también hubo testimonios de víctimas de violencia sexual, incluyendo violación, por parte de monjes a lo largo de un período de 30 años.

Nuevas acusaciones

Un vocero de la Iglesia dijo que el obispo de Aberdeen había regresado de Brasil, donde asistió a las Jornadas Mundiales de la Juventud en Rio de Janeiro, y quiso ir personalmente a Fort Augustus a hablar con los fieles.

Image caption Varios clérigos que había confesado abuso fueron enviados a la escuela de la abadía de Fort Augustus.

"Iré allí para decir cuan consternados estamos todos tras las acusaciones reveladas en el programa de TV reciente y para pedir perdón por todo el daño causado a las víctimas", dijo Gilbert a un diario en Escocia.

En el programa de la BBC, Richard Yeo, el abad presidente de la congregación benedictina en Inglaterra ya pidió disculpas por "cualquier abuso que se haya cometido en Fort Augustus".

El programa de la BBC, titulado "BBC Escocia investiga: Pecados de nuestros padres", presenta evidencia contra siete monjes de Fort Augustus, de lo cuales varios están vivos. Dos directores del colegio también fueron acusados de encubrir el abuso.

El documental incluye además acusaciones de que el colegio era destino de todos los "clérigos problemáticos que habían confesado abusar de niños".

Desde que el programa fue transmitido la BBC ha sido contactada por otras presuntas víctimas que dicen haber sufrido abuso incluso en la década de los noventa, poco antes de que el colegio fuera cerrado.

"No es suficiente"

El padre John Robinson, patrocinador de un grupo de apoyo a las víctimas de abuso, dijo a la BBC que pedir perdón no es suficiente.

"Se están diciendo todo tipo de palabras, como 'perdón', y lo aprecio. Pero no hay ningún programa de ayuda par a las víctimas", señaló.

Tina Campbell, consejera de la Diócesis de Motherwell, dijo que la Iglesia Católica quiere aprender de los "errores del pasado" y señaló que se está ofreciendo ayuda a las víctimas, con personas entrenadas para escuchar y dar apoyo emocional en cada diócesis.

"Tenemos ahora protocolos claros de modo que la gente sabe qué hacer", afirmó Campell.

Cualquier acusación de abuso debe ser comunicada ahora a la policía al mismo tiempo que se informa a las autoridades religiosas.

Alan Draper, exasesor de la Iglesia Católica en Escocia, alabó el coraje de las víctimas que se animaron a hablar.

"Estos hombres, según vimos en el programa, viven constantemente con su trauma. Estamos ante el fracaso de la institución. Éste es un problema de relevancia mundial para la Iglesia Católica, su fracaso en tender un puente a las víctimas".

El parlamentario local Dave Thompson dijo que la población cercana a la Abadía de Fort Augustus está "en estado de shock".

"Estas revelaciones son terribles y la gente del lugar ve incrédula que estas cosas pasaban bajo sus propias narices sin que ellos lo supieran", señaló Thompson.

"Los monjes benedictinos y la Iglesia Católica tiene ahora una enorme tarea por delante para recuperar la confianza de la gente en la Iglesia. Deben mirar muy cuidadosamente a lo que sucedió en el pasado".

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