Un venezolano pelea por Al Asad en Siria

  • 31 agosto 2013
Diputado de Venezuela, Adel al Zabayar
Image caption El diputado Al Zabayar condena la "doble moral occidental" en el caso sirio.

El diputado de la Asamblea de Venezuela Adel el Zabayar visitaba a su familia en Siria cuando un supuesto ataque con armas químicas a las afueras de Damasco agudizó la crisis que tiene al país en la mira de una posible acción militar internacional promovida por EE.UU.

El Zabayar, nacido en Venezuela de padres sirios y miembro del gubernamental Partido Socialista Unido de Venezuela, solicitó autorización a Caracas para quedarse en Siria y sumarse a las "brigadas populares" que apoyan al gobierno del presidente Bashar al Asad.

El diputado, quien es presidente de la Federación de Entidades Venezolano–Árabes, habló con BBC Mundo vía telefónica la noche del viernes desde la sureña ciudad de As Suwayda, cercana a la frontera con Jordania.

¿Por qué decidió quedarse en Siria?

Es un gesto natural de solidaridad frente a la decisión tomada por los gobiernos de EE.UU., Gran Bretaña y Francia de atacar este país. Realmente surge del sentimiento de indignación con estas potencias, que saben la naturaleza de los mercenarios en Siria. Ellos mismos los han señalado como grupos de al Qaeda, como el Frente Al Nusra, que es el que está librando las principales batallas contra el gobierno sirio.

Entonces surge la pregunta en la comunidad internacional de cuál es la doble moral en la lucha contra el terrorismo. ¿Al Nusra o al Qaeda es buena en Siria porque le sirve a los intereses de estos países y en otros países es mala?. Francia combatió a al Qaeda en Malí.

Washington y Londres aseguran que una eventual operación militar será algo de pequeña escala, que no busca beneficiar a esos grupos.

Pero ¿quiénes son ellos para decidir dar golpes limitados? ¿Son los policías del mundo? ¿Y en defensa de quién? Esos son los elementos de la antilógica.

Hay más de 100.000 mercenarios en territorio sirio y es natural que el gobierno salga a combatir a los terroristas. Allí está la experiencia de Afganistán con ese grupo Talibán que originalmente fue promovido por EE.UU. y luego fue combatido por EE.UU. Ellos mismos crean el monstruo.

Claramente, usted se siente sirio

Nosotros los revolucionarios somos internacionalistas. Si Nicaragua requiere del apoyo de los venezolanos allí estaremos acompañándolos. Cuando en Ecuador Correa se sintió amenazado estábamos allí. Tengo familiares aquí, claro, y es una reacción natural que tenga tanta indignación.

Image caption Esta semana se realizó una marcha de apoyo a Siria en Caracas.

¿Su presencia implica algún tipo de apoyo militar por parte del gobierno de Venezuela al de Siria?

No hay nada de eso. Siria no ha necesitado el apoyo ni de Rusia, ni de Irán. No lo ven necesario porque hay un ejército que está haciendo muy bien su trabajo, de manera muy profesional, que en ocasiones ha salvado vidas de civiles.

¿Su presencia es simbólica o está como combatiente a las órdenes de alguna unidad militar siria?

De todo un poco.

¿Pero le han asignado a un destacamento militar sirio?

Recuerda que aquí, aunque el ejército tiene toda la capacidad para responder y tiene bajo control todas las ciudades del país, el pueblo ha formado brigadas de apoyo al ejército. Las brigadas ayudamos a cargar cosas para los heridos o si hay que moverse a algún punto vamos allí, para compartir con ellos (los militares) hablándoles de la solidaridad internacional.

Como del apoyo de Venezuela, presente en mi persona, llevándole el mensaje de la Asamblea y del presidente Nicolás Maduro, que dejó claro con mucha valentía la posición venezolana frente a esta arremetida.

¿Cuál es la situación de seguridad en la zona donde usted se encuentra?

Siempre en la noche se activan los grupos mercenarios que tratan de introducirse en pueblos y destruir infraestructura aprovechando la oscuridad.

La ciudad de As Suwayda es una ciudad montañosa. Se puede ver claramente cuando hay respuestas por parte del ejército y los combates se pueden ver desde la montaña y lo que sucede en el valle, en dirección a la frontera de Israel.

Aquí la vida no ha parado. Por ejemplo, ahora que estoy sentado con un grupo de compañeros que venimos de una misión, vemos en las calles mucha actividad. Hay bodas, por cierto, porque usted sabe que el viernes es como los domingos en occidente.

Dentro de Siria hay una guerra civil en marcha, con decenas de miles de muertos y millones de desplazados, ¿no amerita una acción de la comunidad internacional?

Usted habla de una guerra civil, pero ¿cómo llamaría una guerra civil impulsada por extranjeros? ¿Cómo se entiende una guerra civil con grandes cantidades de dinero invertido para pagar mercenarios? Creo que deberíamos revisar el lenguaje cuando hablamos de guerra civil.

Pero hay un duro conflicto armado con dos bandos enfrentados, ¿no justifica una acción para detener el caos?

Vamos a respetar entonces a la ONU y lo que decida el Consejo de Seguridad. Esos son los mecanismos naturales. Ahí tenemos la situación de los palestinos e Israel. ¿Por qué no intervienen a Israel para darle el derecho a los palestinos de tener una patria libre y soberana? Israel utilizó bombas a nivel internacional en Gaza y nadie le dijo nada a Israel.

Si la ONU determinara que se usaron armas químicas y que el responsable es el gobierno de Bashar al Asad y adoptara una acción punitiva, ¿cómo recibiría usted esa información?

Habría que recordar el informe de la Comisión de la ONU, de Carla del Ponte, que concluyó que los mercenarios habían sido responsables del uso de armas químicas en Alepo. Esos resultados no se tomaron en consideración. La ONU se usa cuando conviene y cuando no, no se le utiliza.

El informe de Del Ponte también señala al gobierno como sospechoso de usar armas químicas, ¿usted descarta que el ejército las haya usado contra los rebeldes?

En mi opinión todo eso fue planificado, bien articulado, entre los mercenarios y las grandes potencias para justificar esta gran movilización en contra de Siria.

Aquí hay una conspiración internacional nunca vista en contra de un pueblo y un país. Un país que era uno de los más seguros del mundo, que había logrado la autosuficiencia para su pueblo. Un país que logró muchas garantías para la educación de los jóvenes.

Pero también un país que ha estado controlado durante más de treinta años por una férrea dinastía familiar y con un expediente de derechos humanos cuestionado por la ONU y organizaciones como Amnistía Internacional.

Eso hay que discutirlo dentro de un panorama histórico. Es un país que venía de golpe de estado en golpe de estado y el padre de este presidente (Hafez al Asad) puso control a eso.

Image caption El presidente Hugo Chávez profundizó los vínculos con Siria.

Incluso el presidente Bashar reconoció que habría que trabajar en una apertura democrática, a diferencia de los reinos, como el de Gran Bretaña, donde hay una reina eterna, que nadie eligió. Pero eso es una tradición del pueblo británico, igualmente el pueblo sirio es el que debe decidir cómo quiere vivir.

¿Usted no le adjudica algún grado de responsabilidad al gobierno de Bashar al Asad en el conflicto?

Hermano, estamos hablando de mercenarios introducidos en Siria. Los mercenarios han dejado claro que los representantes de la oposición que se reúnen en Estambul no los representan a ellos. Así que la pregunta que nos haríamos es ¿con quién se reuniría el gobierno sirio?

Cuando hace dos años y medio estallaron los problemas, empezaron como demandas populares inspiradas en lo que estaba pasando en el mundo árabe, ¿no era el momento para que Al Asad atendiera las exigencias de reforma y apertura y se evitara la situación de violencia?

Hace tres años la oposición hizo tres propuestas y el presidente les trajo un paquete de propuestas y les invitó a sentarse en la mesa de negociación. Esa oposición se ha unido en el sagrado deber de la Patria ante la arremetida internacional. Hay reformas importantísimas que hay que reconocer, como la reforma de la Constitución que, por la guerra que se le ha impuesto al país, no logró un mayor consenso.

¿Hasta cuando estará usted en Siria?

Hasta que se despeje la decisión y echen para atrás esa locura. Francia ya está hablando de una "decisión política" y en Gran Bretaña Cameron recibió esa fuerte cachetada en el Parlamento. Obama ya está diciendo que no tiene una decisión respecto a Siria. Pareciera que empezaron a recogerse frente a la vergüenza.

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