¿Qué cambió realmente con la detención de Pinochet en Londres?

Augusto Pinochet y Margaret Thatcher
Image caption Margaret Thatcher visitó a Pinochet durante su detención en Londres.

El 16 de octubre de 1998, hace 15 años, una noticia sorprendió al mundo: el expresidente de facto de Chile, Augusto Pinochet, era arrestado en la capital inglesa por orden del juez español Baltasar Garzón.

Pinochet, entonces senador vitalicio, había viajado a Londres para recibir tratamiento médico, y suponía que sus fueros como ex mandatario lo protegerían del pedido de extradición de Garzón.

Sin embargo, el magistrado, apoyado en el principio de "jurisdicción universal", logró que la justicia británica detuviera al exgeneral, acusado de crímenes de lesa humanidad. Y en un proceso que duró 16 meses y fue seguido con interés por la prensa de todo mundo, la Cámara de los Lores resolvió que Pinochet no gozaba de inmunidad y podía ser juzgado.

A pesar de esta decisión, los temores por el estado de salud del ex general llevaron al gobierno de Tony Blair a liberar a Pinochet por razones humanitarias, y regresó a Chile en marzo de 2000.

No obstante, organizaciones de derechos humanos y expertos legales remarcan que este caso marcó un antes y un después en el derecho internacional.

"Fue la primera vez que se estableció que un ex jefe de Estado no tenía inmunidad ante crímenes internacional como la tortura", le dijo a BBC Mundo Claudio Troncoso, profesor de derecho internacional de la Universidad de Chile.

Para Amnistía Internacional (AI), nada fue igual después de la detención de Pinochet.

"Su arresto le dio nuevo impulso al principio de jurisdicción universal, llevando a la apertura de al menos 100 juicios contra violadores de los derechos humanos en los últimos 15 años", sostuvo Hugo Relva, asesor de justicia internacional de AI.

Contra la impunidad

Según Relva, a pesar de que el principio de jurisdicción o justicia universal es antiguo, se dejó de aplicar en los años ’60, con la Guerra Fría.

En cambio, después del caso Pinochet este principio -que permite a las naciones juzgar delitos de lesa humanidad cometidos en un país extranjero-, se utilizó con éxito para llevar ante la justicia a altos funcionarios y militares de distintos países.

Pinochet no fue el único ex mandatario detenido bajo la justicia universal: en 2005 Bélgica logró que Senegal arreste a Hissene Habré, ex presidente de Chad (1982-1990), acusado de persecuciones étnicas y otros crímenes.

La presión internacional llevó a que en 2012 Senegal creara una corte especial para juzgar a Habré, quien se encuentra bajo arresto domiciliario en Dakar.

"La detención de Pinochet trajo la certeza de que es posible construir alianzas a nivel internacional para persistir y obtener justicia", le dijo a BBC Mundo Liliana Tojo, directora de la oficina regional del Cono Sur del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil).

Por su parte, Relva consideró que se puso fin a la impunidad de la que gozaban muchos gobernantes que cometen o cometieron abusos.

"Ahora cualquier dictador sabe que si comete crímenes de lesa humanidad puede ser perseguido", señaló.

Lo que va vuelve

Uno de los casos más recientes y resonantes del uso de la jurisdicción universal fue el pedido de arresto y extradición que presentó a España una jueza argentina que investiga los crímenes cometidos durante el gobierno de facto de Francisco Franco (1936-1975).

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No es casual que Argentina esté investigando los abusos del franquismo. En los años '90 la justicia española (bajo la figura de Garzón) no sólo buscó llevar a juicio a Pinochet, también juzgó a militares argentinos que actuaron durante el último régimen en ese país.

Fue gracias a estos juicios que se conocieron los detalles de los llamados "vuelos de la muerte", que usaba el gobierno militar argentino para "desaparecer" a detenidos.

Image caption Baltasar Garzón investigó los regimenes militares de Argentina y Chile.

Según Amnistía Internacional, la detención de Pinochet en Londres no sólo marcó un hito en el derecho internacional, también inspiró un cambio de paradigma.

"A partir de ese momento los países de América Latina comenzaron a investigar los abusos de derechos humanos cometidos en sus propios países. Se puso en tela de juicio las leyes de amnistía en Argentina, Chile y Uruguay", afirmó Relva.

Para Troncoso, el arresto de Pinochet dio impulso a una búsqueda de justicia que ya estaba encaminada.

"Fue el hito más visible de un cambio en la lucha contra la impunidad en América Latina y el mundo", señaló.

Según el experto, ese cambio se vio cristalizado en otro evento histórico ocurrido el mismo año que Pinochet fue arrestado: la creación de la Corte Penal Internacional (CPI), que desde 1998 juzga a las personas acusadas de cometer crímenes de lesa humanidad, guerra y genocidio.

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