El concejal de Chía: "un antihéroe 100% colombiano"

  • 15 octubre 2013
Carlos Martínez, concejal de Chía. Foto: cortesía El Tiempo
Image caption Carlos Martínez, el concejal del escándalo que tiene hablando a media Colombia.

Entre sirenas y disparos una camioneta blindada perseguida por patrullas de policía y taxis amarillos avanza en sentido contrario por algunas de las principales calles de Bogotá, la capital colombiana.

Son las seis de la mañana del domingo y al volante del vehículo está Carlos Enrique Martínez, concejal del vecino municipio de Chía, quien está a punto de convertirse en uno de los políticos locales más conocidos del país, pero por todas las razones equivocadas.

La espectacular persecución, capturada por las cámaras de televisión, será el primer paso para su salto a la fama.

Pero es sobre todo su liberación este martes, por cuenta de los resultados negativos de la prueba de alcoholemia de la que aparentemente estaba escapando, así como sus declaraciones a la prensa, las que le terminran garantizándole a Martínez un lugar destacado en el panteón de los antihéroes colombianos.

"Lo que pasó no fue sino otro incidente más que he tenido… con algunos funcionarios que de manera arbitraria y desproporcionada pretenden hacer sus actuaciones policiales", se justificará Martínez, quien ya había sido acusado de agredir, en mayo del año pasado, a unos policías que lo habían intentado detener por llevar en su moto a un menor sin casco.

"Fui requerido por una patrulla de la policía de una manera muy muy violenta, hecho que generó desconfianza en mí," argumentará el concejal al tratar de explicar las razones de su escape, y a pesar de que las imágenes de televisión no parecen avalarlo.

"Nunca excedí más de 15 kilómetros por hora, mi intención nunca fue huir de la autoridad", dirá también, para luego anunciar que estaba pensando en presentar cargos en contra de algunos de los policías involucrados.

Vea el reporte de la persecución en YouTube

Risas e indignación

Ante semejante desparpajo, la mayoría de los colombianos han reaccionado con indignación, pero las bromas a costa de Martínez y de la misma policía tampoco han faltado.

Y ni siquiera el presidente Juan Manuel Santos ha podido desentenderse del caso.

"Vergonzoso el comportamiento del concejal de Chía e inaceptable su pretensión de hacerse la víctima acusando a las autoridades", comentó el mandatario a través de su cuenta de Twitter.

Aunque, para muchos, en realidad tanto el personaje como la historia no hacen sino resumir perfectamente a Colombia, a sus políticos y a su sistema de justicia.

"Qué cabrón tan colombiano el Concejal de Chía", es uno de los comentarios que también circulan por Twitter.

Y es que, efectivamente, luego de la acusación por agresión de mayo de 2012, por ejemplo, la Procuraduría General de la República destituyó a Martínez como concejal de Chía y lo inhabilitó por un período de diez años.

Pero una apelación en contra de la decisión del órgano disciplinario le ha permitido al concejal seguir gozando de las prerrogativas de su cargo.

El Instituto de Medicina Legal, por su parte, aclaró que el resultado negativo de la prueba de alcoholemia que permitió la liberación de Martínez este martes, se debió a que la misma había sido practicada más de seis horas y media después del incidente ya que el involucrado no había permitido que el examen se le practicara antes.

Pero ante esa "falta de evidencia" el "concejal de Chía" solo tendrá que responder, por el momento, por seis infracciones de tráfico, si bien la fiscalía colombiana está contemplando la posibilidad de acusarlo por los delitos de daño en bien ajeno y generar pánico.

Y entre tanto, las nuevas revelaciones sobre el concejal Martínez no han hecho sino aumentar la perversa fascinación de los colombianos por el personaje, que fue calificado de "héroe" por su madre.

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